𝐋𝐚 𝐨𝐛𝐫𝐚 𝐝𝐞 𝐏𝐫𝐲𝐧𝐧𝐞 𝐬𝐮𝐞𝐥𝐞 𝐬𝐞𝐫 𝐜𝐨𝐧𝐬𝐢𝐝𝐞𝐫𝐚𝐝𝐚 𝐜𝐨𝐦𝐩𝐥𝐞𝐣𝐚 𝐩𝐨𝐫 𝐦𝐮𝐜𝐡𝐨𝐬, 𝐭𝐚𝐧𝐭𝐨 𝐩𝐨𝐫 𝐬𝐮 𝐥𝐞𝐧𝐠𝐮𝐚𝐣𝐞 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐩𝐨𝐫 𝐬𝐮𝐬 𝐫𝐞𝐟𝐞𝐫𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚𝐬 𝐚𝐩𝐚𝐫𝐞𝐧𝐭𝐞𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐡𝐞𝐫𝐦é𝐭𝐢𝐜𝐚𝐬. 𝐄𝐥 𝐬𝐢𝐠𝐧𝐢𝐟𝐢𝐜𝐚𝐝𝐨 𝐩𝐚𝐫𝐞𝐜𝐞 𝐟𝐥𝐞𝐱𝐢𝐛𝐥𝐞, 𝐞𝐥 𝐝𝐢𝐬𝐜𝐮𝐫𝐬𝐨 𝐬𝐞 𝐝𝐞𝐬𝐞𝐬𝐭𝐚𝐛𝐢𝐥𝐢𝐳𝐚 𝐲 𝐥𝐨𝐬 𝐥𝐞𝐜𝐭𝐨𝐫𝐞𝐬 𝐬𝐞 𝐞𝐧𝐟𝐫𝐞𝐧𝐭𝐚𝐧 𝐚 𝐩𝐫𝐞𝐠𝐮𝐧𝐭𝐚𝐬 𝐬𝐨𝐛𝐫𝐞 𝐬𝐮 𝐩𝐫𝐨𝐩𝐢𝐨 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐭𝐮𝐬 —𝐞 𝐢𝐧𝐜𝐥𝐮𝐬𝐨 𝐬𝐮 𝐜𝐨𝐦𝐩𝐥𝐢𝐜𝐢𝐝𝐚𝐝— 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐫𝐞𝐥𝐚𝐜𝐢ó𝐧 𝐞𝐧𝐭𝐫𝐞 𝐥𝐚 𝐩𝐚𝐥𝐚𝐛𝐫𝐚 𝐦𝐞𝐝𝐢𝐚𝐝𝐚, 𝐞𝐥 𝐭𝐞𝐱𝐭𝐨 𝐞𝐥𝐚𝐛𝐨𝐫𝐚𝐝𝐨 𝐲 𝐞𝐥 𝐦𝐮𝐧𝐝𝐨 𝐞𝐱𝐭𝐞𝐫𝐢𝐨𝐫, 𝐬𝐢𝐧 𝐞𝐥 𝐜𝐮𝐚𝐥 𝐧𝐨 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐞𝐱𝐢𝐬𝐭𝐢𝐫. 𝐄𝐬 𝐥𝐚 𝐢𝐝𝐞𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐲𝐨 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐜𝐞𝐧𝐭𝐫𝐨, 𝐞𝐥 𝐥𝐥𝐚𝐦𝐚𝐝𝐨 𝐲𝐨 𝐥í𝐫𝐢𝐜𝐨, 𝐥𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐬𝐞 𝐜𝐮𝐞𝐬𝐭𝐢𝐨𝐧𝐚 𝐚𝐪𝐮í.
𝐉𝐨𝐡𝐧 𝐊𝐢𝐧𝐬𝐞𝐥𝐥𝐚
CANCIONES DE SOMBRA
1
Los gloriosos muertos, caminan
descalzos sobre la tierra.
Trátalos lo mejor que puedas:
ponles mármol negro y
que el Ruiseñor baje de las colinas.
La procesión solo cesa
al entrar en la corriente del río:
su gloriosa muerte, si acaso
hubiera tal cosa en la tierra.
2
Y si los muertos saben esto,
al descender a la oscuridad,
¿por qué habrían de detenerse?
Somos demasiado débiles
para que los ciegos vean o sean oídos.
Toda la fuerza del espíritu yace abierta
en el día, elogio en la esfera del reloj
o en la edad: los años, con su más
amable perjuicio. Si guías a los débiles
a lo salvaje, te das cuenta
que son niños; los ciegos y
los muertos también lo saben.
Traducción: Lab De Poesía
(Fuente: Lab De Poesía)
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