viernes, 9 de enero de 2026

J. H. Prynne (Jeremy Halvard Peynne, Kent, Reino Unido, 1936)

 

 

No hay ninguna descripción de la foto disponible. 

 




𝐋𝐚 𝐨𝐛𝐫𝐚 𝐝𝐞 𝐏𝐫𝐲𝐧𝐧𝐞 𝐬𝐮𝐞𝐥𝐞 𝐬𝐞𝐫 𝐜𝐨𝐧𝐬𝐢𝐝𝐞𝐫𝐚𝐝𝐚 𝐜𝐨𝐦𝐩𝐥𝐞𝐣𝐚 𝐩𝐨𝐫 𝐦𝐮𝐜𝐡𝐨𝐬, 𝐭𝐚𝐧𝐭𝐨 𝐩𝐨𝐫 𝐬𝐮 𝐥𝐞𝐧𝐠𝐮𝐚𝐣𝐞 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐩𝐨𝐫 𝐬𝐮𝐬 𝐫𝐞𝐟𝐞𝐫𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚𝐬 𝐚𝐩𝐚𝐫𝐞𝐧𝐭𝐞𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐡𝐞𝐫𝐦é𝐭𝐢𝐜𝐚𝐬. 𝐄𝐥 𝐬𝐢𝐠𝐧𝐢𝐟𝐢𝐜𝐚𝐝𝐨 𝐩𝐚𝐫𝐞𝐜𝐞 𝐟𝐥𝐞𝐱𝐢𝐛𝐥𝐞, 𝐞𝐥 𝐝𝐢𝐬𝐜𝐮𝐫𝐬𝐨 𝐬𝐞 𝐝𝐞𝐬𝐞𝐬𝐭𝐚𝐛𝐢𝐥𝐢𝐳𝐚 𝐲 𝐥𝐨𝐬 𝐥𝐞𝐜𝐭𝐨𝐫𝐞𝐬 𝐬𝐞 𝐞𝐧𝐟𝐫𝐞𝐧𝐭𝐚𝐧 𝐚 𝐩𝐫𝐞𝐠𝐮𝐧𝐭𝐚𝐬 𝐬𝐨𝐛𝐫𝐞 𝐬𝐮 𝐩𝐫𝐨𝐩𝐢𝐨 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐭𝐮𝐬 —𝐞 𝐢𝐧𝐜𝐥𝐮𝐬𝐨 𝐬𝐮 𝐜𝐨𝐦𝐩𝐥𝐢𝐜𝐢𝐝𝐚𝐝— 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐫𝐞𝐥𝐚𝐜𝐢ó𝐧 𝐞𝐧𝐭𝐫𝐞 𝐥𝐚 𝐩𝐚𝐥𝐚𝐛𝐫𝐚 𝐦𝐞𝐝𝐢𝐚𝐝𝐚, 𝐞𝐥 𝐭𝐞𝐱𝐭𝐨 𝐞𝐥𝐚𝐛𝐨𝐫𝐚𝐝𝐨 𝐲 𝐞𝐥 𝐦𝐮𝐧𝐝𝐨 𝐞𝐱𝐭𝐞𝐫𝐢𝐨𝐫, 𝐬𝐢𝐧 𝐞𝐥 𝐜𝐮𝐚𝐥 𝐧𝐨 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐞𝐱𝐢𝐬𝐭𝐢𝐫. 𝐄𝐬 𝐥𝐚 𝐢𝐝𝐞𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐲𝐨 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐜𝐞𝐧𝐭𝐫𝐨, 𝐞𝐥 𝐥𝐥𝐚𝐦𝐚𝐝𝐨 𝐲𝐨 𝐥í𝐫𝐢𝐜𝐨, 𝐥𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐬𝐞 𝐜𝐮𝐞𝐬𝐭𝐢𝐨𝐧𝐚 𝐚𝐪𝐮í.
 
𝐉𝐨𝐡𝐧 𝐊𝐢𝐧𝐬𝐞𝐥𝐥𝐚
 
 
 

CANCIONES DE SOMBRA 

 

1
Los gloriosos muertos, caminan
descalzos sobre la tierra.
Trátalos lo mejor que puedas:
ponles mármol negro y
que el Ruiseñor baje de las colinas.
La procesión solo cesa
al entrar en la corriente del río:
su gloriosa muerte, si acaso
hubiera tal cosa en la tierra.
 
2
Y si los muertos saben esto,
al descender a la oscuridad,
¿por qué habrían de detenerse?
Somos demasiado débiles
para que los ciegos vean o sean oídos.
Toda la fuerza del espíritu yace abierta
en el día, elogio en la esfera del reloj
o en la edad: los años, con su más
amable perjuicio. Si guías a los débiles
a lo salvaje, te das cuenta
que son niños; los ciegos y
los muertos también lo saben.
 
 
Traducción: Lab De Poesía

 

(Fuente: Lab De Poesía) 

No hay comentarios:

Publicar un comentario