Fragmentos de Mi Corazón al desnudo (1859-1865)
De la evaporación y de la Concentración del Yo. Ahí está todo.
De un cierto placer sensual en la sociedad de los Extravagantes.
(Puedo comenzar Mi corazón al desnudo en cualquier lugar, de cualquier forma, y continuarlo día a día, siguiendo la inspiración del momento y de la Circunstancia, siempre y cuando la inspiración continúe viva)
Cualquiera, siempre y cuando sepa divertirnos, tiene derecho a hablar de sí mismo. Comprendo que abandonemos una causa para saber lo que sentiremos al servir otra. Sería idulce, quizá, ser, alternativamente, víctima y verdugo.
(Fuente: Salado Sur Editorial)
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