LO QUE QUEDA DE LOS VIEJOS TIEMPOS
LO QUE QUEDA DE LOS VIEJOS TIEMPOS
La luna, por ejemplo, todavía asoma
por las noches encima de los edificios nuevos
(de todos los objetos de cobre
ella es el más inservible). Ya
las madres cuentan historias de unos animales
que tiraban de los carros, llamados caballos,
que por supuesto no figuran con su nombre
en las comunicaciones intercontinentales:
las grandes antenas nuevas
ya no transmiten noticias
de los viejos tiempos.
LAS PIPAS DE FUMAR
LAS PIPAS DE FUMAR
Al salir corriendo para la frontera, dejé los libros
en manos de mis amigos y renuncié a la poesía
pero me traje las pipas, vulnerando
la regla básica del refugiado: ¡No guardes nada!
Los libros no dicen mucho al que ahora
espera a esa gentuza que ya se acerca a capturarlo.
La petaca y las viejas pipas
pueden hacer más por él.
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en "Poemas del lugar y la circunstancia", Pre-Textos, Valencia, 2003. Selección y traducción, José Muñoz Millanes.
(Fuente: Jonio González)
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