jueves, 21 de noviembre de 2024

Sebastián Jaka (Buenos Aires)

 

NOCTURNACIÓN O SIESTA DE LA POCHI

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Y la Pochi duerme despatarrada, perniabierta y con la grieta 
ungida apuntando a la ventana también abierta, como si Pochi 
fuese en verdad ventana, ventana por donde entra el sol o la 
noche, pero donde se respira el aire pesado de las flores 
pringosas de los baldíos, néctares dulces redulces néctares 
hinchando las narices de la gente que cabe en esa palabra, 
néctares de la locura de las flaquitas revoleando los jugos 
del deseo, ahí en el barrio, donde viven los muchachos y 
las flaquitas, donde agonizan los viejos en el vaso hondo 
de vino tinto, de juventud, de añoranza de flaquitas, 
ya viejas o muertas.

 

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