EL JUEZ
El juez
—ese que separándose de nosotros
dicta sus fallos—
Vive de nuestra sangre,
a expensas de nuestros intestinos,
comiéndose la fruta que nos llevamos a la boca;
es él quien la saborea, la mastica, la traga.
Se nutre aun perdonándonos.
Caminamos lentamente
y abriéndonos paso o pensando cada paso
en la goma de la saliva.
Su mirada rígida en la noche
se enciende con los huesos de la infancia.
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de "Intemperie", Ediciones de la Universidad de los Andes, Mérida, 1977. Véase también "Antología", Luis Miguel Isava, ed., Monte Ávila Editores, Caracas, 1981. En la imagen, Rafael Cadenas (Barquisimeto, Venezuela, 1930 / Círculo de Escritores de Venezuela)
(Fuente: Jonio González)
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