¿Era la pastilla la que te ayudaba
o la que te destruía? Siglos antes
de nacer tu voz era un animal que se oía
en el tembladeral del mundo; ahora
¿Supiste permanecer? ¿Decir adiós con la mano
y alejarte bajo las luces? El pez no se sumergía
mejor que tu cabeza ni abría la boca esperando
la lluvia. ¿Hay voces que te hablan? ¿Un ser gris
en la fachada de unos carteles de neón?
Aquí el polvo permanece en el polvo
y la rabia ubicada en el costado donde estaba
el corazón. Siglos después, y tan vivo que duele.
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