domingo, 26 de abril de 2026

Vahan Tekeyan (Constantinopla, 1878 - El Cairo, Egipto, 1945)

 

 

Puede ser una imagen de una o varias personas 

“Después de todo, ¿quién recuerda a los armenios?”
Así interpelaba Hitler a sus oficiales más íntimos, dos días antes de la invasión a Polonia de 1939.
 

LE DIREMOS A DIOS 

 

Si ocurriera que no pudiésemos soportar
esta despareja lucha y drenados
de fuerzas y agonizantes
cayéramos al suelo de la muerte para no levantarnos
y el gran crimen terminase
con los últimos ojos Armenios
cerrándose sin ver un día victorioso,
déjanos jurar que cuando encontremos
a Dios en su paraíso ofreciendo consuelo
para enmendar nuestra pena,
déjanos jurar que rehusaremos
diciendo No, envíanos de vuelta al infierno.
Elegimos el infierno. Me hiciste conocerlo bien.
Conserva tu paraíso para los Turcos.

*
 
El 24 de abril de 1915, ya en marcha la Gran Guerra, el imperio otomano iniciaba el genocidio contra el pueblo armenio. Miles y miles de familias fueron enviadas a atravesar el desierto sirio. Abandonadas, a la deriva, sin agua ni alimentos. Condenadas a marchar hacia la muerte. Sus pertenencias fueron robadas, así como todos los bienes de la comunidad. Se realizaron ahorcamientos públicos, se abusó de mujeres y menores y se secuestró para experimentación médica. Sus intelectuales fueron ejecutados tratando de borrar la cultura armenia. Una red de 25 campos de concentración se extendió por el territorio y cientos de fosas comunes escondían los cuerpos. Pueblos enteros incinerados y familias en cuevas eran asfixiadas con humo en una especie de presagio de las cámaras de gas. Se estima que 1.5 millones de personas fueron asesinadas entre 1915 y 1923. El Estado turco aún hoy niega el genocidio
Vahan Tekeyan, uno de los pocos poetas sobrevivientes de la masacre, que vivió exiliado en Egipto hasta su muerte, escribió en 1917:
 

 (Fuente: Jorge Montero)

Claudia Lars (El Salvador, 1899-1974)

 

 

"Palabras de la nueva mujer"

 


 
 
 
Como abeja obstinada
exploro inefables reinos
que desconoces
y al entrar en la memoria de tu corazón
señalo parajes virginales.

¡Aquí la eternidad
modificando nuestro minuto!
No puedo ser abismo:
con la luz se hacen viñedos
y retamas.

Pertenezco a la desnudez
de mi lenguaje
y he quemado silencios y mentiras
sabiendo que transformo
la historia de las madres.

Mujer.
Sólo mujer.
¿Entiendes?
Ni pajarilla del necesario albergue,
ni alimento para deseosos animales,
ni bosque de campánulas donde el cielo se olvida
ni una hechicera con sus pequeños monstruos.

¡Oh poderes del hombre
alzando mutaciones
de frágiles rostros!
¡Oh esplendor oculto en mi santuario
ya bajo la excelencia
de íntimos ángeles!

¿Logra mi amor decirte
que busco un amante
con frente inmortal?
 

Claudia Lars en Nuestro pulsan te mundo (1969), incluido en Poesía soy yo. Poetas en español del siglo XX (1886-1960) (Visor Libros, Madrid, 2016, ed. de Raquel Lanseros y Ana Merino).

(Fuente: Asamblea de palabras)

 

Yolanda Bedregal (La Paz, Bolivia, 1913 -1999)

 

 

Puede ser una imagen en blanco y negro 

 

Madurez

  

 

Ya no tiene mi sangre la sustancia
de miel cobarde y tentador aroma.
El látigo del tiempo cristaliza
secos rubíes de irisado fuego.
Cuando era flama de hojarasca, ardía
sobre las bocas en voraz relumbre;
hoy es carbón ardiente en el rescoldo
de sol madura en pródigo entregarse.
Quien me tomara como virgen campo,
se fue tras la moneda de la luna
y no sabe cuán densa ha florecido
su pisada casual de vagabundo.
Y el otro, en la renuncia del tesoro,
que daba muerte para darme dicha,
heló mi corazón en un espejo
donde está nuevo lo que está finito.
Encuentro y desencuentro fue condena
tocando simas de halagüeño infierno
para subir en rotos eslabones
como planetas libres al desastre.
¡Qué terca lava se fraguó en mi sangre!
Si por encanto el tiempo recobrara,
repudiaría Lázaro en mi pecho
la miel cobarde en los rubíes secos.
 

(Fuente: Sociedad Poética)

Llorenç Vidal Vidal (Santanyl, España, 1936)

 

 

Imagen de Llorenç Vidal: Man Of Peace 

 

HE APRENDIDO A VIVIR SOLO

 

"Saber sentirme solo
y no añorar espejismos."
Félix Cucurull
 
 
He aprendido a vivir solo
como quien no sabe de los demás.
Aprendí a vivir austero,
hermano de esta tierra.
 
He apretado muchas canciones
sobre mi pecho inútil
y sé que el amar
es un copo trémulo,
 
nuevo, que se dibuja
para dejar una pesadumbre.
He aprendido que vivir solo
es vivir errante, sin patria.
 
 
2

CANCIÓN

 

Homenaje a Camille Drevet
 
Seremos soldados
no-violentos
en el claro de luna. 
 
El campamento
cerca del mar
será un esqueje de patria.
 
Heridos en el pecho,
debajo del cielo,
seremos silencio,
 
hermanos del sol,
hermanos del mar,
 
hermanos del viento,
hermanos del agua.
 
 
3
 

POEMA DEL ARGONAUTA DE AMOR

 

Como un lejano silencio,
amor, te he reencontrado hoy,
bajo el peso indigente
de un alba adormecida
en un callejón del tiempo. Era mediodía
bajo un mediodía gris de tramontana.
 
Pero el amor no es ni viento ni espera,
sino una languidez en los huesos,
un marchitarse en juventud de adioses
entre las adelfas.
 
Y volverá el amor de huertos y hortensias
entre los idilios oscuros de otra tarde.
Aquí me tenéis. Soy yo.
No hay ningún otro.
 
Aquí me tenéis, Lorenzo,
un argonauta
que va mendigando el amor,
mendiga que mendiga,
y que no tiene sino tristeza en las venas.
 
Él os ama azul. Vosotros rojos.
Él os ama verde,
porque para él es verde el alba.
Aquí me tenéis a mí,
hecho llanto y hecho angustia,
como un dios solitario al atardecer.
 

 

(Fuente: Henderson Espinosa) 

Eduardo Espósito (Buenos Aires, 1956)

 

 

 

 

Tres poemas de “Las Puertas de Tannhäuser”

*
 

PLATEA BAJA

 

Los relámpagos queman la noche
La tonsuran
Sentados solos
en la sala de estrenos de Dios Padre
unos ojos palpitan la función
 
Dios aspira y unos nacen
Dios expira y unos mueren
Dos retiene su aliento
para batir un récord Guinness
y ocurren la resurrección y los aplausos
 
Lejos de la divinidad y las butacas
un niño juega al avioncito con su sombra
Le da vueltas al sol
como si el día todavía existiese.
 
a John Wyndham
 
*
 

 

PASEO ESPACIAL

 

Un hombre camina solo al borde del planeta
Necesita una piedra para explicar la luna
El drama de su soledad
duerme de espaldas a un sol áspero y agresivo
Engorda una sonrisa cómplice
cuando la ve pasar
redonda como una dádiva
banal
casi un fantasma
Pasa su aliento despuntado estrellas
Pasa su drama como un mensaje en una botella
Pasa
Y se lleva la sospecha de haber existido.
 
a Brian Aldiss
 
*
 
 

PERSISTENCIA DE LA VISIÓN

 

El ciego que funda una ciudad en el desierto
Qué funda?
Un quilométrico espejo que devora las sombras
para saberse multitud?
La anchura desmedida de su imaginación
para que canten en coro las auroras
que ya nunca verá
La herencia inofensiva de castillos de arena
para los hijos que ofician de bastón?
La horma de un zapato donde calzar su humanidad?
Una caja negra en otra caja negra?
Un sol de no ver?
El ciego que funda una ciudad funda el desierto.
 
a John Varley
E. E.
 

(Fuente: Daniel Gayoso) 

Pedro Burgos Montero (Puertollano, Ciudad Real, España, 1955)

 

 

Yo podré poco frente a tanto poeta
poderoso;
pero por si acaso tengan a bien
escribir una palabra nueva, crear
un verso que pueda volar en cualquier
tiempo.
No sospechen que les pido milagros
o que tal vez son antojos que aparecen
por capricho;
son únicamente una manera de saludo
entre el amor y la amistad, entre
el cuerpo y el espíritu.
 
Nonudra
 

Roberto Juarroz (Buenos Aires, 1925 - 1995)

 

 

 

Poesía Vertical VI

 

La campana está llena de viento,
aunque no suene.
El pájaro está lleno de vuelo,
aunque esté quieto.
El cielo está lleno de nubes,
aunque esté solo.
La palabra está llena de voz,
aunque nadie la diga.
Toda cosa está llena de fugas,
aunque no haya caminos.
Todas las cosas huyen
hacia su presencia.
 

 (Fuente: Lilian Silva G.)