sábado, 18 de abril de 2026

Marcos Herrera (Buenos Aires, 1966)

 

 

LAS DOS COSAS A LA VEZ

 

En el horno del silencio se cocinan las verdades estúpidas del sentido común. Pero vos no lo entendiste o te negaste y elegiste el ruido de las palabras de plástico, de lata y de cartón.
Un franco tirador ciego con un rifle sofisticado y letal.
En el torbellino de la ciudad nos perdimos. Yo pude descifrar la administración de los percutores y los demás dispositivos del poder.
Yo pude encontrar un camino y ahora estoy sereno y lúcido. Tal vez pueda ayudarte. Pero, desde que me fui de nuestra casa en común, soy el remedio y el veneno. Las dos cosas a la vez.
Lo que quiero es que llegue el verano y olvidar. Dejar de estar alerta.
No quiero ser más la respuesta. Ni siquiera una opción.
Los caballos, cuando no los montan, se dedican a comer y a tomar agua.
En sus ojos vibra la eternidad. Su musculatura es promesa de potencia y los canales del sueño se abren y apagan las fogatas de la ansiedad. Todo es claro y nítido.
 

Víctor Coral Cordero (Lima, Perú, 1968)

 

 

Ú𝗹𝘁𝗶𝗺𝗮 𝗽𝗼é𝘁𝗶𝗰𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝘃𝗲𝗿𝗮𝗻𝗼 (actualizado)
 
 
Escribo: el polvillo del lápiz
es la estela de lo oculto detrás de la grafía.
 
Escribo —no pienso.
La escritura tiene su propio pensar
(surgido del suave bordoneo
de la punta del lápiz rozando el papel).
 
Mi mano de hombre
traza el rostro de dios con las palabras,
entre la textura del papel y el aire oloroso a grafito.
 
Allí donde impongo mi previsible pensar
sobre el pensamiento fluido que surge del lápiz y la hoja
acaba la escritura.
 
Ya sólo queda el oficio;
la estructura del poema, el armado del verso,
la elección adecuado de vocablos y adjetivos.
Nada que el tallerista no pueda explicar en su pizarrita.
 
Escribo con cierto temor.
Me entrego a la savia incertidumbre de nombrar
lo que ni yo ni el no yo —menos el lector— saben qué es.
 
Sólo un parpadeo de imágenes,
sólo un débil seísmo de inesperados sentidos,
acaso un ritmo, loco como los mirlos, asomando su cabeza
entre los versos, las líneas, las frases, los espacios
donde mi inadvertido y amado arte
funda y diluye, lamenta y abole
la posibilidad de que la muerte nos venza
una vez más.
 
 
--𝑺𝒂𝒏𝒕𝒂 𝑴𝒂𝒓í𝒂 𝒅𝒆𝒍 𝑴𝒂𝒓, 𝒔𝒖𝒓 𝒅𝒆 𝑳𝒊𝒎𝒂. 𝑭𝒊𝒏𝒆𝒔 𝒅𝒆 𝒎𝒂𝒓𝒛𝒐 𝒅𝒆 2025.
 

 

(Fuente: Lab De Poesía) 

Shuzo Takiguchi (瀧口 修造, Toyama, Japón, 1903-Tokio, Japón, 1979)

 

 

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NOCTURNO

 

De un vaso donde viven las golondrinas
una prisionera saca sus guantes
Un baño a la luz de la luna le infunde la mesura de quien está de luto
La noche ilumina claramente cuanto hay dentro de la noche
Una fuente seguía cosiendo las arrugas de la cama vacía
Ella es tan esbelta como el ojo de una cerradura
Pronto, sintió la libertad en su pelvis
 
Entre hoy y mañana un pañuelo blanco
 
Unas vacaciones interminables de labios rojos
El sedimento del sol está en el fondo del vaso
junto con los pájaros insomnes
 
 
 
__________________________
en "A Kiss for the Absolute: Selected Poems", Princeton University Press, Princeton, 2024. Trad. del japonés al inglés, Mary Jo Bang y Yuki Tanaka. Versión del inglés al castellano, J. G. En la imagen, Shuzo Takiguchi (瀧口 修造, Toyama, Japón, 1903-Tokio, Japón, 1979 / Toki-no Wasuremono)
 
 

NOCTURNE

 

From a glass where swallows live
a prisoner removes her gloves
A moonlight bath gives her the equipoise of one in mourning
Night clearly illuminates everything inside night
A fountain kept sewing the wrinkles of the empty bed
She is as slender as a keyhole
Soon, she felt freedom in her pelvic ring
 
Between today and tomorrow a white handkerchief
 
An endless holiday of red lips
The sediment of the sun is at the bottom of the glass
together with the sleepless birds
 

 

(Fuente: Jonio González) 

Na Hye-Spk (Corea del Sur, 1896 - 1948)

 

 

 

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NORA 

 

Yo era una muñeca,
una muñeca como hija de mi padre
una muñeca como esposa de mi marido.
Yo era un juguete para ellos.
 
Permito a Nora ir
con cuidado la dejo ir,
derribando los altos muros
y abriendo las puertas a profundos cuartos interiores,
la dejo suelta en el aire y se llena de libertad.
 
Yo soy un ser humano,
incluso antes de ser esposa de un marido
y antes de ser madre de los niños
en primer lugar, soy un ser humano.
 
Yo soy un ser humano,
las cadenas ya están rotas
el camino hacia la libertad está abierto
y el poder dado por el cielo está repleto.
 
Ah! jóvenes muchachas,
seguidme como a vuestro propio despertar
levantaos y ejerced vuestro poder!
La luz de un nuevo día está brillando.
 
 
(Fuente: Henderson Espinosa) 
 

Mario Levrero (Montevideo, 1940 - 2004)

 

2 poemas de Mario Levrero 

 

 

NATURALEZA MUERTA

 

Acorralaron al rengo.
Relucían
sobre paisajes otoñales
de parques y praderas
los fuegos de artificio
como artilugios refulgentes
y soñaban
en su cueva el topo
en su relincho el caballo
en su sueño el pez
Era el día de la primavera.
Todos
Empujaban algo tesoneramente
cuesta arriba
cuesta abajo
y un rincón bajo el portal
a la izquierda del templo
más allá de las dunas
más acá de los rábanos
y entre los limoneros,
sin piedad ni maldad ni caridad,
por esa pobre torpeza de los simples,
con esa simple torpeza de los pobres,
con esa torpe pobreza de los simples,
acorralaron al rengo
acorralaron al rengo
acorralaron al rengo
No intentó la más mínima defensa
no arguyó la más mínima disculpa
no le tembló
ni un músculo del alma
no dijo nada
quedó callado
como un horizonte
mirando la laguna
donde los patos
danzaban y brincaban
como un coro de ángeles
desnudos desplumados
y la gaita
sonaba su lamento lejano
lamento de otras tierras
lamento de ciervo moribundo
de niñez torcida
de laberintos afilados por el tiempo
(Ah, las gaitas; aún hoy
Resuenan en mis oídos
con la insistencia de los nomeolvides
y de ciertos lagartos portuarios).
No dijo nada, el rengo.
Dejó caer la noche
y entre los fuegos de artificio
declinantes por puro aburrimiento
se alejó rengueando
como siempre el rengo
se alejó cojeando
hasta casi contento
de que lo hubieran acorralado entre los limoneros:
eran treinta pelucas
nada menos
las que llevaba en el bolsillo.
Y hasta me quedo corto.
 
 
(Fuente: José Ioskin) 

 

Fernando Cabrita (Portugal, 1954)

 

 

PARÁBOLA TRIGÉSIMA 

 



 

 

Não sei por quanto tempo fomos mas fomos para sempre eternos

O amor sustem a cabana sobre o outeiro a eleva

sustem a casa velha lintel a lintel pedra irreal

quando o amor visita os campos somos admiráveis e frescos

nada é tão fantástico tão cheio de graça

por amor Segismundo e Isota resistiram ao mundo que

jamais compreenderiam

à luz do amor darão para sempre as mãos

os longos apaixonados

esses de todas as profundas eras

esses de todos os sentimentos claros

ao amor profundas são todas as idades

profundos e jovens todos os velhos enamorados

a luz do amor desceu pacífica e nua sobre os doces animais

gazela e duende

andorinha e pássaro

onde por março descia a primavera desceria o amor

suas escadas de nuvem

por amor construímos as árvores à margem dos caminhos

e seguimos as veredas

e os trilhos extasiados até Nunca Saberemos Onde

era amor o rouxinol trinando as múltiplas madrugadas

os amores empurraram as barcas de Spencer nos tamisas

que houvesse

e cada amor regou as humildes hortas

e acendeu fogueiras

e nas suas intermitências bate sempre humilde

um humilde coração

o amor fez-nos ver a lua mesmo onde ela não nascesse

e seguíamo-lo e a ela até ao horizonte onde morrêssemos

era belo o amor e bela a nossa vida

e por amor defenderíamos todos os castelos

todas as distâncias

todas as paliçadas da velha fantasia

não sei por quanto tempo fomos

mas fomos para sempre eternos sempre que se sentou

o amor à nossa mesa.




PARÁBOLA TRIGÉSIMA


No sé cuánto tiempo estuvimos allí, pero estuvimos allí una eternidad.

El amor sostiene la cabaña en la colina, la eleva

Sostiene la vieja casa, dintel a dintel, piedra irreal

Cuando el amor visita los campos, somos admirables y frescos

Nada es tan fantástico, tan lleno de gracia

Por amor, Segismundo e Isota resistieron el mundo que

jamás comprenderían

A la luz del amor, se tomarán de la mano para siempre

Los amantes eternos

Los de todas las edades profundas

Los de todos los sentimientos claros

Para el amor, todas las edades son profundas

Profundos y jóvenes, todos los viejos amantes

La luz del amor descendió pacífica y desnuda sobre los dulces animales

Gacela y elfo

Golondrina y pájaro

Donde la primavera descendió en marzo, el amor descendería

sus escaleras de nubes

Por amor, plantamos los árboles junto a los senderos

Y seguimos los caminos

Y los senderos, extasiados, hasta Nunca Sabemos Dónde

Era amor, el ruiseñor cantando a través de los múltiples amaneceres

Amor Empujamos las balsas de Spencer a través de los tamices

que había

y cada amor regaba los humildes jardines

y encendía hogueras

y en sus intermitencias siempre late humildemente

un corazón humilde

El amor nos hizo ver la luna incluso donde no salía

y la seguimos a ella y al amor hasta el horizonte donde moriríamos

El amor era hermoso y hermosa era nuestra vida

y por amor defenderíamos todos los castillos

todas las distancias

todas las empalizadas de la vieja fantasía

No sé cuánto tiempo estuvimos juntos

pero fuimos eternos para siempre cada vez que te sentabas

amor a nuestra mesa.



Fernando Cabrita As Trinta Parábolas do Amor Imperecível. Colecção: On y va, Poesia. 2025

www.onyva.pt

 

(Fuente: Voces del extremo) 

Carl Sandburg (Galesburg, Illinois, 1878 -Flat Rock, Carolina del Norte, 1967)

 

 

Pérdidas

Tengo amor,
tengo un hijo,
tengo un banjo
y sombras
(pérdidas de Dios,
todo se esfumará
y un día abrazaremos
solamente
las sombras)
 
Traducción de Ezequiel Zaidenwerg Dib 

Carl Sandburg - Encyclopedia of Milwaukee