martes, 8 de septiembre de 2026

Héctor Giuliano (Murazzano, Italia, 1947 / Reside en San Juan, Argentina)

 

 

 

El poema,
la tiza
que mancha las manos
y se borra con el agua,
la nota
que solicita
un reclamo laboral,
los garabatos del moribundo
que tiemblan vida,
el rayón esquizofrénico,
el fragmento
que es ruina adversativa,
la fecha
que corta el tiento,
la calle de momias
y perros que desgarran
tendones y tintas,
un par de preposiciones
que Racine
altisonó en "Fedra"
ignorados por la caterva de críticos,
el desarraigo,
la noble aniquilación
de la luz y el engaño
como pie tuerto
que insemina la palabra
valen más
que un perú en Sumeria
cuneiforme.

- Inédito -
 

Wallace Stevens (EEUU, 1879 - 1955)

 

 

NOTAS PARA UNA FICCIÓN SUPREMA (III) 

 

 

 


 

 

 DEBE SER ABSTRACTA


III

El poema renueva la vida para que compartamos,
Por un momento, la primera idea... satisface
La creencia en un comienzo inmaculado

Y nos envía, alados por una voluntad inconsciente,
Hacia un final inmaculado. Nos movemos entre estos puntos:
Desde ese siempre incipiente candor hacia su último plural.

Y el candor de ambos es la poderosa alegría
De lo que sentimos acerca de lo que pensamos, del pensamiento
Latiendo en el oído, como si la sangre volviera renovada,

Un elixir, una excitación, un poder puro.
El poema, mediante el candor, nos devuelve un poder
Que le otorga a todo una naturaleza cándida.

Decimos: De noche un árabe en mi cuarto,
Con su maldito hoobla-hoobla-how,
Inscribe una astronomía primitiva

A través de los escollos que el futuro opone
Y esparce sus estrellas por el piso. Durante el día
La paloma silvestre solía entonar su hoobla-hoo

Y aún la más burda iridiscencia del océano
Aúlla hoo y se levanta y aúlla hoo y cae.
El sinsentido de la vida nos traspasa con una relación extraña.



VII

Está bien como es, sin el gigante,
Un pensador de la primera idea. Tal vez
La verdad dependa de un paseo alrededor del lago,

Un componer mientras se cansa el cuerpo, un alto
Para mirar la hepática, un alto para contemplar,
Una definición que se vuelve certeza y

Una espera en esa certeza, un descanso
Entre las cortinas de pino que bordean el lago.
Tal vez hay momentos de intrínseca excelencia,

Como cuando los gallos cantan desde la izquierda y todo
Está bien, equilibrios incalculables,
En los que una especie de perfección suiza adviene

Y una música familiar de la máquina
Establece su Exaltación*, no equilibrios
Que alcanzamos, sino equilibrios que suceden,

Como un hombre y una mujer que se encuentran y se aman de inmediato.
Tal vez hay momentos de despertar,
Extremos, fortuitos, personales, en los cuales

Más que despertarnos, nos sentamos al borde del sueño
Como sobre una elevación, y observamos
Las Academias como estructuras en la niebla.

*Schwärmerei en alemán en el original.




DEBE CAMBIAR

I

El viejo serafín, parcialmente dorado entre violetas,
Inhaló el olor señalado, mientras las palomas
Subían como fantasmas de las cronologías.

Las chicas italianas llevaban junquillos en el pelo
Y éstos que el serafín veía, los había visto hacía mucho
En las vinchas de sus madres; los volvería a ver.

Las abejas llegaron zumbando como si nunca se hubieran ido,
Como si los jacintos nunca se hubieran ido. Decimos
Que esto cambia y que aquello cambia. Así las constantes

Violetas, palomas, chicas, abejas y jacintos
Son productos inconstantes de una causa inconstante
En un universo de inconstancia. Significa

Que el azul de la noche es algo inconstante. El serafín
Es sátiro en Saturno según sus pensamientos.
Es decir que el disgusto que sentimos por esta mustia escena

Se debe a que no ha cambiado lo suficiente. Permanece,
Es una repetición. Las abejas vienen zumbando
Como si— Las palomas traquetearan en el aire.

Un perfume erótico, a medias corporal, a medias
De un ácido obvio, es lo que seguramente pretende,
Y el zumbido es tajante, no desgranado en sutilezas.



IV

Dos cosas de naturaleza opuesta parecen depender
Una de otra, como un hombre depende
De una mujer, el día de la noche, lo imaginado

De lo real. Es este el origen del cambio.
Invierno y primavera, copuladores fríos, se abrazan
Y los detalles del arrebato llegan.

La música desciende en el silencio como una sensación,
Una pasión que sentimos, no que entendemos.
La mañana y la tarde están entrelazadas

Y norte y sur son una dupla intrínseca
Sol y lluvia un plural, como dos amantes
Que se alejan unidos en un cuerpo más vivo.

En soledad las trompetas de la soledad
No son el eco de otra soledad;
Una pequeña cuerda habla por multitud de voces.

El participante participa de aquello que lo modifica.
El niño que toca toma el carácter de la cosa,
Del cuerpo, que toca. El capitán y sus hombres

Son uno y el marinero y el mar son uno.
Sigue tú después, oh mi compañero, mi camarada, yo mismo,
Hermana y solaz, hermano y deleite.




DEBE DAR PLACER


IV

Razonamos acerca de estas cosas con razón tardía
Y hacemos con lo que vemos, con lo que vemos claramente
Y con lo que hemos visto, un lugar que depende de nosotros mismos.

Hubo en Catawba un matrimonio místico,
Fue a mediodía del día central del año,
Entre un gran capitán y la doncella Bawda.

Este fue su himno ceremonial: Entonces
Amábamos pero no queríamos casarnos. Entonces
El uno rechazaba tomar al otro,

Rehusábamos beber el vino del matrimonio.
Cada uno debe tomar al otro, no por la grandeza de él,
Ni por su potencia, ni por el refinado sonido de ella,

Alrededor, el shoo-shoo-shoo de címbalos secretos.
Cada uno debe tomar al otro como signo, un breve signo
Para frenar el torbellino, contener los elementos.

El gran capitán amaba la eterna colina de Catawba
Es por eso que se casó con Bawda, a quién encontró allí,
Y Bawda amaba al capitán como amaba al sol.

Se casaron bien porque el lugar de la boda
Fue aquel que amaban. No era el cielo ni el infierno.
Ellos eran índoles amorosas que se encontraron cara a cara.



VIII

¿En qué creeré? Si el ángel en su nube,
Contemplando con serenidad el abismo violento,
Pulsa sus cuerdas para pulsar la gloria abismal,

Salta hacia abajo a través de las revelaciones nocturnas, y
Con sus alas desplegadas, no necesita nada sino el profundo espacio,
Olvida el centro de oro, el dorado destino,

Se expande ardiente en el inmóvil movimiento de su vuelo,
¿Soy yo quien imagina este ángel no muy satisfecho?
¿Son suyas las alas, el aire lapidado?

¿Es él o soy yo quien experimenta esto?
Soy yo, entonces, el que continúa diciendo que hay una hora
Plena de expresable dicha, en la cual no tengo

Necesidad, soy feliz, me olvido de la mano dorada de la necesidad,
Estoy satisfecho sin la majestad consoladora,
Y si hay una hora, hay un día,

Hay un mes, un año, hay un tiempo
En el cual la majestad es un espejo del yo:
No tengo sino que soy y así como soy, yo soy.

Estas regiones exteriores ¿con qué las llenamos
Sino con reflexiones, las escapadas a la muerte,
La cenicienta completándose a sí misma bajo el techo?


(Del libro homónimo,
Barnacle, 2026, Envío
de Alberto Cisnero)

Wallace Stevens


-Traducción de Isaías Garde- (*)



Wallace Stevens. Poeta norteamericano nacido en Reading, Pennsylvania, en 1879, Falleció, víctima de un cáncer en agosto de 1955, en Hartford, Connecticut. Adscrito, como T.S. Eliot, a la corriente vanguardista. Hijo de un prestigioso abogado, tuvo acceso a una esmerada educación en Reading Boys' High School, en Harvard College,  y posteriormente en New York Law School, donde se graduó como abogado en 1903. Aunque algunos de sus mejores poemas están contenidos en "Harmonium" 1923, "Ideas de orden" 1935, "El hombre con la guitarra azul" 1937, y "Las auroras de otoño" 1950, sólo fue reconocido internacionalmente cuando publicó los "Poemas completos" en 1954. En 1946 fue aclamado por el Instituto Nacional de Artes y Letras. Entre los galardones obtenidos merecen destacarse  el  Premio Bollingen  1950, y los premios Pulitzer y National Book Award en 1955.. Su obra poética se compone de estos títulos:   Harmonium (1923), Ideas of Order (1936),Owl's Clover (1923), The Man with the Blue Guitar (1937), Parts of a World (1942), Transport to Summer (1947), The Auroras of Autumn (1950), Collected Poems (1954), Notes Toward a Supreme Fiction (1942), Opus Posthumous (1957), The Palm at the End of the Mind (1972), Collected Poetry and Prose (1997).Integró, junto a los poetas Eliot, Pound, Moore, Williams, lo que se llamó el Movimiento Modernista norteamericano que tuvo influencias no solo en Estados Unidos, sino en todo el mundo. 

(*) Isaías Garde. Escritor y traductor especializado en poesía, nació en Buenos Aires (1961), ciudad donde reside. Coordina desde 2010 talleres de escritura, corrección de estilo y los seminarios “Textos en transición”, en los que se aborda la lectura y análisis de grandes obras literarias. Se desempeña en Institutos de Comunicación como profesor de Redacción periodística, Literatura, Historia del arte y Taller de guion y libreto. Publicó los libros de poemas “Variaciones sobre un mundo cuadrado”, “Milonga inconclusa”, “Máquinas del tiempo”, “Ensamble de espejos” y “Mínima Barroca”.


Nota de Isaías Garde al libro NOTAS PARA UNA FICCIÓN SUPREMA (Parcial): La poesía fue para él un asunto estrictamente privado.“Notas para una Ficción Suprema” apareció como obra independiente en 1942 y más tarde pasó a formar parte del volumen “Transporte al verano” de 1947. Se trata de un largo poema de grandes opacidades y grandes transparencias en el que se desgrana el arte poética del autor a través de tres propuestas que constituyen las tres partes en que se divide el texto: “Debe ser abstracta”, “Debe Cambiar” y “Debe dar placer”.Pese a que el poema admite, en muchos pasajes, las más diversas interpretaciones, podemos estar de acuerdo en que, para Stevens, la ficción suprema es la poesía, entendida no como quehacer meramente literario sino como núcleo de cada una de las artes, a la vez que como actitud vital. "La creencia final es creer en una ficción, sabiendo que es ficción; no hay nada más. La verdad exquisita es saber que se trata de una ficción y creer voluntariamente en ella”, anota en uno de sus “Adagia”. Lo que él dice, tal como yo lo escucho, está acá. Dando por descontado que toda traducción es una foto movida.

 

 

(Fuente: La biblioteca de Marcelo Leites) 

Juan Carlos Moisés (Colonia Sarmiento, Chubut, 1954)

 

 

 

 

 

 

 

EN UN MOMENTO DEL DIA 

 

¨Hay un camino que recorrer para llegar a la piedad¨ Marcel Schwob 
 
 
Solo fue cuestión de retener
por un momento
el humo de las casas,
el olor de las frituras, los gritos
de unos chicos que corrían sin parar detrás de cuatro galgos flacos. 
 
Unas mujeres tendían ropa lavada
en el último hilo del alambrado:
alambrado de púas.
Miraban como miran quienes esperan
que ocurran los milagros.
Caminé a la par de la alameda
haciendo equilibrio en el borde
angosto del canal y seguí
hasta el final del sendero
donde un viejo huraño, pies
en el agua, seguía de reojo a una vieja
que se acercaba callada al caserío
con un atado de leña sobre los hombros. La vieja india le hizo una mueca,
le sonrió al viejo chimango.
Y debió de haber sido
la única vez que la vieja sonreía
en lo que iba del día. 
 
 
 

UTILIDAD DE LA LITERATURA 

 

He conseguido atravesar el desierto gracias a un pequeño libro de viajes. ´´Raúl Gustavo Aguirre´´ 
 
 
Un libro de necesaria poesía
al que regreso en la tarde
del domingo me ayuda a atravesar
la fragilidad de las horas.
Lo cierro tras la última página
como quien cierra los ojos para soñar,
lo dejo sobre la mesa,
y dispuesto a tomar de a sorbos
los últimos, demorados, rituales
mates amargos del día, apoyo
con impiedad sobre sus tapas
la pava con agua caliente:
ochenta grados presionando
sobre las palabras, lo que se diría
una temperatura realista. 
 
 
 

VAS A COSECHAR MANZANAS 

 

Te veo salir por la puerta del fondo
a cosechar manzanas.
Puedo oír tus pisadas
entre el pasto y las ramas
que se desplazan
y abren paso sin resistencia. 
 
Una compota dijiste qué harías
y las imágenes se anticipan
a la elección de las manzanas.
Tus manos siguen hurgando en el frutal en busca de unos frutos maduros
que después serán cortados sin piedad
y cocinados para servir durante la cena. 
 
La cosecha no es tan rápida como el pensar.
Las palabras, ramas ruidosas en el fuego lento de la página, también se doblan buscando la forma, el gusto,
el aroma que tendrá la compota
de algo aun no expresado que se obtiene no dejando pasar el punto justo
del verbo, del adjetivo,
implicados en el encuentro.
 
 
(Fuente: Eduardo Magoo Nico) 
 

Langston Hughes (Joplin, 1902-Nueva York, 1967)

 

 

Dos poemas traducidos por Borges 

 




 
Yo también
 

Yo también canto América.

Soy el hermano oscuro.
Me hacen comer en la cocina
Cuando llegan visistas.
Pero me río,
Y como bien,
Y me pongo fuerte.

Mañana
Me sentaré a la mesa
Cuando lleguen visistas.
Nadie se animará
A decirme
"Vente a la cocina"
Entonces.

Además, verán lo hermoso que soy
Y tendrán vergüenza,-

Yo, también, soy América.



El negro habla de ríos
 

He conocido ríos...
He conocido ríos antiguos como el mundo y más antiguos que la
fluencia de sangre humana por las venas humanas.
Mi espíritu se ha ahondado como los ríos.

Me he bañado en el Eufrates cuando las albas eran jóvenes,
He armado mi cabaña cerca del Congo y me ha arrullado el sueño,
He tendido la vista sobre el Nilo y he levantado pirámides en lo alto.

He escuchado el cantar del Mississippi cuando Lincoln bajó a New Orleans,
Y he visto su barroso pecho dorarse todo con la puesta del sol.

He conocido ríos:
Ríos envejecidos, morenos.
Mi espíritu se ha ahondado como los ríos.


versiones de Jorge Luis Borges, revista Sur, Otoño 1931, Año I, Buenos Aires


I too


I, too, sing America.

I am the darker brother.
They send me to eat in the kitchen
When company comes,
But I laugh,
And eat well,
And grow strong.

Tomorrow,
I'll be at the table
When company comes.
Nobody'll dare
Say to me,
"Eat in the kitchen,"
Then.

Besides,
They'll see how beautiful I am
And be ashamed--

I, too, am America.


The Negro Speaks of Rivers


I've known rivers...
I've known rivers ancient as the world and older than the flow
of human blood in human veins.
My soul has grown deep like the rivers.

I bathed in the Euphrates when dawns were young.
I built my hut near the Congo and it lulled me to sleep.
I looked upon the Nile and raised the pyramids above it.

I heard the singing of the Mississippi when
Abe Lincoln went down to New Orleans,
And I've seen its muddy bosom turn all golden in the sunset.

I've known rivers:
Ancient, dusky rivers.

My soul has grown deep like the rivers.


Foto: Hughes, Chicago, 1941, Gordon Parks

 

(Fuente: Otra Iglesia Es Imposible) 

Hilda Hilst (Jaú, Brasil, 1930-Campinas, Brasil, 2004)

 

 

Puede ser una imagen de una o varias personas y pelo rubio 

 

 

UN POEMA

 

¿Es mío este poema o es de otra?
¿Soy yo esta mujer que anda conmigo
Y renueva mi habla y al oído
Si no me habla de amor, al poco calla?
 
¿Soy yo la que a mí misma me persigo
O son mujer y rosa que escondidas
(Para que sea eterno mi castigo)
Lanzan voces de noche tan oídas?
 
No sé. De casi todo no sé nada.
El ángel que da fuerza a mi poema
No sabe de mi vida descuidada.
 
La mujer no soy yo. Y perturbada
La rosa en su destino, la persigo
En rumbo hacia los reinos que inventé.
 
 
_______________________
de "Sonetos que no son" en revista digital "Poesía", Universidad de Carabobo, 29 de abril de 2023. Trad. de Max Hidalgo Nácher. En la imagen, Hilda Hilst (Jaú, Brasil, 1930-Campinas, Brasil, 2004 / Instituto Hilda Hilst)
 
 
 
 
É meu este poema ou é de outra?
Sou eu esta mulher que anda comigo
E renova a minha fala e ao meu ouvido
Se não fala de amor, logo se cala?
 
Sou eu que a mim mesma me persigo
Ou é a mulher e a rosa escondidas
(Para que seja eterno o meu castigo)
Lançam vozes na noite tão ouvidas?
 
Não sei. De quase tudo não sei nada.
O anjo que impulsiona o meu poema
Não sabe da minha vida descuidada.
 
A mulher não sou eu. E perturbada
A rosa em seu destino, eu a persigo
Em direção aos reinos que inventei



(Fuente: Jonio González)
 

Héctor Giuliano (Murazzano, Italia, 1947 / Reside en San Juan, Argentina)

 

 

 

Las sombras
de los muertos
vienen del cerro,
de los chañares, retamos
y discordias.
 
Aquí están.
 
Herbívoras
de sangre cebada,
las pezuñas arañando
la cuja. 
 
Rostros
torrenciales,
muñecas amarradas,
espanto que trasmuda cianuro,
algo les hervía
como gusanos.
 
Aquí están.
 
No se puede respirar aquí.
 
Imposible rehuir
el ojo de esta ventana,
este insomnio
que quiere salir,
esta brisa del oeste,
bálsamo que baja
y penetra la noche:
daga mellada
que agravia las vértebras
y enluta tintas mudables.
 
Oh
carne ciega
del mundo,
atroz la maravilla.

- Inédito -
 

Cheikh Tidiane Gaye ( Thiès, Senegal, 1971 / Reside en Lombardía, Italia)

 

 

 

Puede ser una imagen de piano 



 

EL DÍA 

 

En el muelle de la paciencia
llega el día
lejos de la noche melancólica.
Mi vida es una terminación
sobre la que diserto al alba
y​​ no sé en qué noche
volveré a cantar para​​ vestir​​ mi árbol
que se niega a hacer florecer mis sueños
 
 
​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​

LO UNIVERSAL

 

Mi nombre es árabe
mi apellido es wolof 1
mi nacimiento es una escritura que se lee en primavera,
cuando el verano llama a mi puerta
el alfabeto sonríe al arcoíris
que me ofrece colores y coreografías.
Bebo​​ en la colmena
me vuelvo dulce, dulce,
dócil,
mi aguijón es la sonrisa.
 
Las fronteras no son más que luces​​ para guiarme
en la travesía hacia otros alfabetos,
en la travesía de las dunas discordantes,
en la travesía de los mares moribundos.
Soy la canción que revitaliza,
el collar que llevo alrededor del cuello,
alrededor de mi corazón​​ extendido,
el collar de oro, el collar que habla,
que camina a los​​ confines de los mares y los océanos.
 
 
Nota de la traductora:​​ 1​​ Wolof: hace referencia tanto al grupo étnico mayoritario de Senegal como a la lengua hablada en ese país. En el texto, se contrapone a un nombre de origen árabe para reflejar el cruce de tradiciones e identidades que componen la voz del poema.
 
 

SAHARA

 

Si yo fuera Dios, te ofrecería el imperio, el cielo y los océanos,
los mares y las montañas.
Eres el alma de la noche y el corazón del día
tu encanto​​ es​​ un pozo,​​ tu mirada​​ es​​ un designio
tu aroma​​ es​​ el soplo del aire, tu nombre​​ es​​ oda
que libera​​ a la boca de​​ la palabra en el pórtico de los versos
tu nombre es poesía, como tu lengua es canto
tu nombre rima con el calor de los poetas y la oración de los dioses del​​
​​ ​​​​ desierto.
Si pudiera poetizar tu nombre, encendería el incienso de la metáfora
me tumbaría sobre la estera bajo la luz de la luna
tejería mis estrofas en el lago léxico de las melodías
y​​ entre sonidos y sonetos, ritmos y estribillos, himnos y honores de tus reyes
cantaría a la noble tierra besada por el viento arenoso.
Duermo bajo el oído de la noche, el silencio me envuelve
el rincón de la noche me confía los secretos del silencio
la ola me acaricia los ojos, el alisio se lleva mis miedos a otra parte,
no a esta tierra, ni tampoco​​ a los montes​​ y​​ horizontes infernales
¡A otro lugar, donde la paz se​​ trence​​ con el amor!
a​​ otro lugar donde la rabia nunca brote,​​ donde florezca​​ la semilla​​ de la sonrisa
a​​ otro lugar donde el recién nacido no llore,​​
a​​ otro lugar donde el diálogo de​​
​​ ​​​​ los misiles
no aterrice en el camino del saber,
a otro​​ lugar, no como Kigali, Kinshasa y el Congo, donde el humo del odio
cubre con un velo el amor.
Tampoco a​​ Johannesburgo, donde el color muere
el color y el corazón traicionados.
Sáhara, levántate
arena dorada, viento fresco
levántate,
tu​​ cabellera, mi sombra
eres el fuego que marca el ritmo de mis pasos
pronunciado en todas las lenguas
para arrancar del sueño el sueño de la igualdad.
 
Eres un hilo, una línea invisible entre el día y la noche
entre la flor y la raíz
entre la luna y el sol
entre las tinieblas y la luz, desde el Sahel brilla tu nombre, Sáhara
el alma del desierto, mimosa​​ viva,​​ perfume de las estaciones
la primavera te abraza por tu hospitalidad
el verano​​ vivifica​​ tus venas, el otoño​​ balbucea, tu belleza no​​ declina
ante el huracán y la tormenta.
Reina de Oriente, te corono en el alfabeto de los jeroglíficos y tú
​​ ​​​​ serás mi nuevo libro,
el libro en el museo de mis recuerdos, maquetado en el calor
​​ ​​​​ fértil del amor.
En cada página veo mi​​ casa,​​ una casa​​ cálida​​ que acogerá
a las almas desesperadas,
una casa que​​ jamás​​ quemaré, una puerta abierta que tenderá la
​​ ​​​​ mano al occidente
una ventana que nunca se cerrará a las sinagogas de Jerusalén
en cada página, las letras doradas alimentarán las entrañas de la​​
​​ ​​​​ desesperanza.
Sáhara, la luz que ilumina la guarida tenebrosa te acompaña a los
​​ ​​​​ encuentros de los pueblos,
 
La noche se extenderá sobre tus párpados
a​​ ti, a ti te toca amortiguar la​​ rabia,​​ a ti te toca encender las velas
la noche no apoyará su sueño en las manos de los huéspedes
la noche te ofrecerá el silencio, Sáhara, tú cavas​​
en la​​
humildad el​​
​​ ​​​​ pensamiento
de la unión
para llevar la paz a las habitaciones oscuras donde cada lengua
siembra el rencor y la discordia.
Sahara,​​ el alba​​ espera convertirse en la primavera de los recuerdos
el día después de las lluvias, para un​​ tiempo​​ mejor, un día que respire
​​ ​​​​ el aire fecundo
que dé a luz pulmones poderosos para resistir el rugido de los
​​ ​​​​ leones hambrientos
eres el orgullo de un pueblo, esplendor a salvo de las tormentas
pero cuando sople el viento, recuerda que el ala despierta en el
​​ ​​​​ camino de la esperanza.
 
 
De​​ Ode nascente​​ -​​ Ode naissante​​ (2018)
***************
Del dossier de poesía africana que preparó Mariela Cordero
Cheikh Tidiane Gaye​​ (1971)​​ es docente, escritor, poeta y ensayista, doctor en investigación y especialista en literaturas africanas francófonas. Nacido en Senegal y nacionalizado italiano, reside en Italia, donde desde hace varios años desarrolla una labor literaria, científica y cultural dedicada a la Francofonía, las literaturas africanas y el diálogo intercultural. Autor de 14 obras publicadas en Italia y en el extranjero —entre las que se cuentan novelas, poemarios y ensayos—, su producción está profundamente marcada por la reflexión sobre el pensamiento de Léopold Sédar Senghor, la Negritud, las migraciones y las dinámicas transculturales, siendo objeto de estudios, traducciones y presentaciones en diversos contextos internacionales. A lo largo de su trayectoria, ha recibido numerosos premios por el conjunto de su carrera, además de ser nombrado Embajador de la Paz, Caballero Académico y, en 2024, Caballero de la Orden de las Artes y las Letras de la República Francesa. Asimismo, es fundador y presidente de la Academia Internacional Léopold Sédar Senghor, del Premio Internacional Léopold Sédar Senghor, del Premio Colvin-Parks para mujeres, de la Foundation Word for Peace y del Premio Literario Città di Arcore. Candidato al Premio Nobel de la Paz, en 2025 recibió el título de Doctor Honoris Causa en Literatura en Rumanía.
 
Fuente: Círculo de Poesía 
 
(Fuente: Oscar Vicente Conde)