miércoles, 6 de mayo de 2026

Leopoldo Lugones (Argentina, 1874-1938)

 

 

"Delectación morosa"

 


 
 
 
La tarde con ligera pincelada
que iluminó la paz de nuestro asilo,
apuntó en su matiz crisoberilo
una sutil decoración morada.

Surgió enorme la luna en la enramada;
las hojas agravaban su sigilo,
y una araña en la punta de su hilo
tejía sobre el astro hipnotizada.

Poblóse de murciélagos el combo
cielo, a manera de chinesco biombo;
tus rodillas exangües sobre el plinto

manifestaban la delicia inerte,
y a nuestros pies un río de jacinto
corría sin rumor hacia la muerte.
 
 

Leopoldo Lugones en Los crepúsculos del jardín (1905), incluido en Antología crítica de la poesía modernista hispanoamericana (Ediciones Hiperión, Madrid, 1992, selec. de José Olivio Jiménez).


(Fuente: Asamblea de palabras)

 

Judite Canha Fernandes (Funchal, 1971)

 

 

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¿qué tienes que decir sobre el capitalismo?

 


creo que me voy a quedar en el suelo mirando cómo pasan las hormigas.​​
(y lo hice)
me quedé quieta tres horas, veintidós minutos y nueve segundos.​​
fue muy revolucionario.​​ 
 
el techo, mapa hablante,​​
colorete desteñido en las fronteras,
manos escurridas, rojo ocre, árboles cenizos,​​
sólo luces en el google maps.​​
ninguno tiene forma de retama,​​
preferiría un mapa estelar.
 
cae una estrella en mi pierna,​​
la esquirla con forma de frontera.​​ 
 
¿primero las tareas o la escritura?​​
la pregunta, insubordinada, siempre ahí​​
siemprte ahí.
 
la primera tarea es pensar el capitalismo acostada en el piso de la sala.​​ 
 
entra un hombre, un perro y un plátano​​
una mano extendida​​
un huacal, dos huacales, cien huacales a la vuelta de la plaza.​​
una mujer con la cara rota​​
un ramo de rosas a un euro
–¡un euro señora!–
una boca con frío polar
entran fantasmas, todos uniformados.
sala llena de estados, naciones y polvo.​​ 
 
¿por qué me dio por escribir un libro​​
intitulado
la más difícil del capitalismo es encontrar el sitio donde poner la bombas?
 
lo más difícil de capitalismo es ponerlo en verso.
 
el poema palabra preña​​
y yo hablando del sepulturero.​​ 
 
la muerte es un lugar común, el hambre es un lugar común,​​
la diferencia entre los sueños y mi cuenta bancaria es un lugar común,​​
la miseria es exponencial, la guerra un cliché.
consumir está en el ranking de los mejores verbos.​​
todo se transforma en un ejercicio de retórica terminal
poesía efímera​​
banal
hiperbólica.
quieta. quédate quieta.​​ 
 
aprende a quedarte quieta.​​
aprende a quedarte quieta y no palpitar.
aprende a quedarte quieta y no anhelar.
aprende a quedarte quiera y callar el murmullo.​​
aprende a no acelerar las nubes.​​ 
 
como la heroína shoujo,​​
no te contamines con la prisa del planeta
el tiempo son las partículas, no las manecillas.​​ 
 
repito el mantra hasta el cansancio
el el piso de la sala un hueco sólo por la desalineación de los chakras.​​ 
 
qué tengo que decir:
la poética de un túnel de luces repleto de drones es árida,​​
tal vez haya que comenzar por algún lado. ​​ 
 
 
Traducción de Mijail Lamas.


(Fuente: Marcela Machado)

Blanca Andreu (La Coruña, España, 1959)

 

 

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YO TE DI HUESOS DE PALOMAS ROJAS



                                          Los muertos odian
                                          el número dos.
                                                     F. García Lorca 
 
 
Yo te di huesos de palomas rojas
de palomas que alientan dentro de los rasguños
desdeñoso licor de herida
pequeño peldaño de muerte
 
Atrapé las palomas que habitaban en la sangre alterada
de los niños perversos
robé vuelos morados
vuelos de adelfa y alarido
vuelos de arteria y arañazo
espejos
fiestas
del jacintos del sur
 
Yo te di huesos de palomas muy pequeñas
astrolabios de tierno esqueleto
guías luciérnagas y otras luces nerviosas
para que oyeras cómo el fósforo declama los viejos versos
del número par
para anclarte a mi noche
para anclarte a mi noche con la cal delicada
 
Yo te di huesos
anclas pequeñitas
para que te encallaras en la sal de las puertas
y dije las palabras que así existen
filtros de Melibea
brujas líquidas
o la voz fuerte de Rilke el poeta:
                                                          retenle
 
sí, retenle.
 
 
(del libro "De una niña de provincias que se vino a vivir en un Chagall"1980)
 

(Fuente: Marcela Machado) 

Paula Martini (La Plata, 1973)

 

 

Son las sombras escondidas en los huesos
las que anuncian la tristeza
 
por eso
veo lo que vuela
Nos doblaron para abajo la columna vertebral
 
Ando en silencio para estar en el tiempo
salgo del brillo enloquecedor
de la mentira
y calmo la sed
con agua
 
No me paraliza el fundamentalismo
del poder real
 
en todos los rincones hablo
agitando los brazos
de humanidad
de infancias masacradas
de árboles mutilados
de pájaros muertos
 
Cuando llueve
dejo que me moje. 
 
 
 

Ángel Guinda (Zaragoza, 26 de agosto de 1948 - Madrid, 29 de enero de 2022)

 

 

CUATRO FRAGMENTOS DE ESPECTRAL

 






LO QUE NO ESTÁ EXISTE, yo lo he visto. Como la blanca espuela en polvo de las redadas. Para ser poesía la palabra pasó por otros mundos. ¿Estoy iluminado por un soplo de azar, un pantocrátor? ¡Toda semilla es una pregunta! ¡No elegiré, me quedaré con nada! Es espejismo me mira de reojo: mi rastro está grabado en las arenas. ¿Y el tiempo?: sumergido en Venecia, cosida a puentes sobre calles de agua. Agazaparse es no vivir en el escaparate, es tejer clandestinamente un mundo que orbita en nuestro último interior, negra obsidiana que no ve otra luz que las brasas del núcleo. Somos cautivos de lo que vivimos. ¡La máxima clausura es la obsesión!



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EL DÍA, aún sin ti, era un monocromo blanco de de Piero Manzoni. La noche, ya contigo, es un Lucio Fontana. A través de sus tajos y de sus agujeros veo el prodigio del detrás de todo, la poesía como forma de desconocimiento: ¡lo nuevo en bruto, único, vivo, descubierto!



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¿QUÉ JAURÍA DE NUBES cachea los sótanos del cielo? ¿Qué restallar de rayos dispersa el motón de los truenos? Pasean por el aire las sombras de mis padres en busca de una sombra con mi nombre.



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EL PALADAR DE LA MAÑANA sobrevuela fardos de humo, niños de niebla, colegios de nieblas, obreros de niebla. En medio del estrépito y los embrollos de la ciudad nublada avanzas como un bulto blanco entre antorchas de prisa, flashes imantados, edificios en gritos, interferencias del ruido en movimiento. ¡Flota la vida sobre vapor de sangre!




Ángel Guinda

Espectral


Olifante

 

(Fuente: Papeles de Pablo Müller) 

 

Hugo Padeletti (Santa Fe, 1928 - 2018)

 

 

 

Hugo Padeletti - Un pájaro se puede detener 

 

 

DEJA YA DE ATENDER

 

el debe y el haber
y acuéstate en el cero.
                                     El mensajero
de la muerte
sólo pide tu alerta
y tu querer.
 
No te tiente la oferta
de los cinco sentidos; toma sólo
lo justo requerido
 
y acierta lo oportuno,
                                             filo fino
sin mañana ni ayer.
 
                                      Sólo el diamante
 
atraviesa la piedra intimidante
y descubre el tesoro.
                                       Allí reunido
 
está todo asumido.
                                    Sorteando la corriente
 
que te lleva y te trae
del mar a la rompiente
arriesga ya, en el juego militante
 
la carta pertinente.
                                        Lo que pierdas
lo habrás ganado.
 

 

(Fuente: Daniel Rafalovich) 

Nanos Valaoritis (Lausana, Suiza, 1921 - 2019)

 

 

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EN LOS BOSQUES DE LA INCOMUNICACIÓN DEL PENSAMIENTO

 
 
En los bosques de la incomunicación del pensamiento
El eco de mármol de la gran tela fina del pensamiento
Con las frutas idénticas del idéntico amor
El número de los pasos hasta el otro rincón
 
El número de los pasos hasta el otro rincón
Como asalto de ejércitos con tanques y aviones
El eco de mármol de la gran tela fina del pensamiento
En los bosques de la incomunicación del pensamiento
 
En los bosques de la incomunicación del pensamiento
Se encuentran veinte sombras misteriosas
Que hablan con la lengua de los animales
Con las frutas idénticas del idéntico amor 
 
Con las frutas idénticas del idéntico amor
Un asalto de ejércitos con tanques y aviones
Y los sacrificios de las otras víctimas
Que hablan con la lengua de los animales
 
Con sombras misteriosas en la tela fina del pensamiento
Un corazón señala un cañón de fusil
Colgado a escondidas en el techo
Donde duerme una lengua roja en una boca cerrada
 
Una lengua roja que no para de hablar
Fruto de mármol del idéntico amor
En los bosques de la incomunicación del pensamiento
Eco plateado de la gran tela fina del pensamiento.
…..

Por José Antonio Moreno Jurado
 

(Fuente: Daniel Freidemberg)