lunes, 29 de junio de 2026

César Moro (Lima, Perú, 31 agosto 1903–Lima, 10 enero 1956)

 

 

 

 



ANTONIO es Dios
ANTONIO es el Sol
ANTONIO puede destruir el mundo en un instante
ANTONIO hace caer la lluvia
ANTONIO puede hacer oscuro el día o luminosa la noche
ANTONIO es el origen de la Vía Láctea
ANTONIO tiene pies de constelaciones
ANTONIO tiene aliento de estrella fugaz y de noche oscura
ANTONIO es el nombre genérico de los cuerpos celestes
ANTONIO es una planta carnívora con ojos de diamante
ANTONIO puede crear continentes si escupe sobre el mar
ANTONIO hace dormir el mundo cuando cierra los ojos
ANTONIO es una montaña transparente
ANTONIO es la caída de las hojas y el nacimiento del día
ANTONIO es el nombre escrito con letras de fuego sobre todos los planetas
ANTONIO es el Diluvio
ANTONIO es la época megalítica del Mundo
ANTONIO es el fuego interno de la Tierra
ANTONIO es el corazón del mineral desconocido
ANTONIO fecunda las estrellas
ANTONIO es el Faraón el Emperador el Inca
ANTONIO nace de la noche
ANTONIO es venerado por los astros
ANTONIO es más bello que los colosos de Memnón en Tebas
ANTONIO es siete veces más grande que el Coloso de Rodas
ANTONIO ocupa toda la historia del mundo
ANTONIO sobrepasa en majestad el espectáculo grandioso del mar 
enfurecido
ANTONIO es toda la Dinastía de los Ptolomeos
                  México crece alrededor de ANTONIO
 
 
Cartas (1939)
En: Amor a muerte
Bendezú / Calvo / Moreno Jimeno / Moro
Edición, selección y transcripción de textos, bibliografía e ilustraciones de Rodolfo Loayza Saavedra
Lima: Roguimasalma Editores, 2003, p. 35
 

(Fuente: Óscar Limache) 

Horacio Castillo (Ensenada, 1934 - La Plata, 2010)

 

 

 

 

 

EL QUEJIDO

 

Quejido animal de lo que tiene fin, quejido
de rosa recién abierta, de pájaro cayendo,
quejido de gato escaldado, de apaleado, de empalado,
quejido de cangrejo en el aceite hirviendo,
quejido de buey, quejido de himen, quejido de rama, quejido de fruto,
quejido de hueso quebrándose, de última mirada,
quejido de cuaderna, de varenga, quejido de cripta,
quejido de sueño secándose en la piedra,
quejido del azul, quejido del negro, quejido del rojo,
quejido diurno, quejido nocturno, quejido del sí, quejido del no,
quejido de virgen en el ojo del unicornio,
quejido de ménade con la pierna amputada,
quejido de lo que es, quejido de lo que no es,
quejido de lo que nació, quejido de lo que murió,
quejido mío, tuyo, quejido de todos, quejido de nadie. ¡Ay, ay!


[En: Horacio Castillo, “Los gatos de la Acrópolis”,
Ediciones del Copista, Col. “Fénix”, Córdoba, 1998]

 

(Fuente: Pablo Anadón) 

Lourdes Vicente Bertolin (Valencia, España, 1962)

 

 

Babosas

 



 

 

Todas las mentiras que me contaron esas

se las contaron antes a otras y así de

boca en boca masticadas

día tras día

por los siglos de los siglos.

 

Todas las mentiras que me contaron esas

son tantas que se fractura el hueco al recordarlas.

Se camuflaron en manos amigas esas

cojas atornillaban cabezas al suelo.

Tuvimos que empeñar muchos dientes

para arrancarlas.

 

Todas las mentiras que me contaron esas

han sido piedrecitas en los bolsillos.

Me dijeron que era tarde para todo.

Tarde para casarme a los 31

el vientre seco a los 33 para ESA

cosa de los hijos.

Tarde, muy tarde y menos mal

porque incubé tres. Tan tarde no

era.

 

Todas las mentiras que me contaron esas

sobre el amor también.

Me dijeron que era inquebrantable

y también me dijeron lo contrario. Al final

el amor ha hecho lo propio y

ha habido días para todo y para nadie.

 

De los partos solo me contaron horrores

dilataciones eternas

rajas infinitas

insufribles depresiones posparto pero

yo he vivido los partos más animales y tiernos

que jamás me contaron.

 

Todas las mentiras que me contaron esas

sobre la menopausia femenina

se las escuché a cuatro hombres cuarentones

sentados junto a mi mesa en un bar.

Hablaban de la sequedad de las mujeres y

la pérdida del apetito sexual.

Parece que sabían mucho de sexo. Del suyo.

 

Todas las mentiras que me contaron esas

sobre la dignidad ajena el

vas muy corta y

muy escotada y

tienes que vestir tu edad

no calzaron nunca mis pies.

 

Todas las mentiras que me contaron esas

sobre mujeres pasados los 60

v  i  e  j  a  s       //      i  n  v  i  s  i  b  i  l  i  z  a  d  a  s

solo puede contarlas quien

no ha tentado la Vida.

 

Todas las mentiras que me contaron esas

tenían todas la misma intención

concederle al miedo el timón.

 

Desconfiad.

La mitad de la mitad. Incluso menos que nada.

Al ciempiés le sobran 99 patas.

 

 

Lourdes Vicente Bertolin. Birding. Ed. Huerga & Fierro, 2026

 

(Fuente: Voces del extremo) 

Cristina Grisolía (Rosario, Argentina, 1946)

 

 

 

SIETE POEMAS DE  DE PIEDRA CONTRA PIEDRA

 





El amor es la tierra más frágil

BLANCA VARELA



PEQUEÑAS zarpas de amor

me sujetan los pasos, zarcillos

de malas hierbas convierten la inmensidad

en este lomo doblegado de labriega



―――――――――――



DESDE su frente a sus pies

baja la sombra, una sombra de nube

augurando tormenta.


Baja

cada día, un tramo de su cuerpo.



―――――――――――



PRIMERO digo no

luego hablaste olvidado de mí.


Entré en tu indiferencia

y partimos



―――――――――――



VUELVE el parque Lezama

en el descuido invernal de los senderos.


El tiempo sin retorno aún da cabida

a la nostalgia.



―――――――――――



SU AMOR, su amado, había muerto

o era acaso su padre o su hijo.


Invadía tanto la ausencia

ya no podría decir cuál de ellos la vaciaba.



―――――――――――



LAS sirenas eran puro ruido

y ella anhelaba el silencio,

estar en paz consigo sin partir



―――――――――――



SI BAILARA en el brevísimo espacio

de una nota

si durara su tiempo

el tacto en mi cintura

y el roce apretara su agudo infinito


le dejaría besar mis alas




Cristina Grisolía

De piedra contra piedra


Animal sospechoso editor

 

                (Fuente: Papeles de Pablo Müller) 

Pablo Ananía (Rosario, 1942)

 

 

 

 

 

FALAFEL

 

Garbanzos picados a cuchillo, cilantro,
no perejil, ajo y cebolla de verdeo.
Hacé la masa: el jugo de limón amalgama
bolitas compactas, el pan rallado las sella
y van al aceite hirviendo hasta que la costra
las vuelva doradas y crujientes.
 
¿Te falla la croqueta? Probá habas.
Son más duras, más coquetas, y al asarlas
hablan en copto ortodoxo. Los coptos
las crearon. Los islámicos las aman
con yogur o tahini. Los italianos
con salsa roja revolucionaria. Y rezan
con sus finas hostias los cristianos. 
 
Hay viejos países de sierras abruptas
para la cría del Cicer arietinum
y sus hummus extraños. Pero en todas partes
se cuecen habas. ¿Cómo no sentir nostalgia
de la voz, de las pisadas, de aquellas mujeres
hadas de la infancia, de las mieses,
de las hierbas y de los cantos que ideaban
para no sentir hambre en los huesos? 
 
En la pobreza un plato único, caldo y proverbio.
Doble patria para las nacidas fabáceas, garbanzos,
habas o chauchas. A toda costa vivir. Vivir nuestros
años. Despertar, pelear, agriar el viento, vivir. Crecen
las ramas de un arbusto, resucitá en tu mente
las artes de Grecia y del Islam y dejá que a la vejez
se oiga la musa cuya voz temprana te enseñó a cantar.
Bestias, peces, árboles, toda materia cabe en un verso
 

Margarita Ferreras (España, 1900-1964)

 

 

"Traspasadas de sol"

 


 
 
 
Traspasadas de sol
las acacias agitan millones de cuchillos
en torno de un corazón violeta.

Rosas y malvas reales.
Copas de un granate profundo
de sangre coagulada.

Un enjambre de abejas
busca la miel más íntima
en los pezones fríos.

Las nubes se deslíen
en una leche tibia
vagamente turquesa.

La luz en un éxtasis puro
quemándose en sí misma.

Agoniza la inmensa mariposa.

Hay una fuga de matices pálidos
entre palpitaciones decrecientes
de irisaciones luminosas...
de todas las llamas— 
sollozó de angustias... él se fue en la noche.
¡Yo sentí en la boca un amargor de lágrimas!
 

Margarita Ferreras, incluido en Mujeres del 27. Antología poética (Editorial Planeta, Barcelona, 2022, ed. de José Luis Ferris).
 
(Fuente: Asamblea de palabras) 

 

André Breton (Tinchebray, Francia, 1896-París, Francia, 1966)

 

 

Puede ser una imagen de ‎texto que dice "‎Terre de couleur 比 de la biche Les vers suivent les canans des mottes 北 4юon4иK des imiches de cristal hainies par des tampes ils craignent l'ielat dee soliil egalimint Hens de ravissent nлaиHbl e espiranc les nosies placnte partont des gobelits les perce. perc.oneilles srilles boivent ils écoutent ars parses 水 boikes à ontils clous de girofle laget dans les Anaré BлKon (منا champs magnitiuques)‎"‎ 

 

 

TIERRA DE COLOR

 

los gusanos siguen los surcos de los terrones
  y topan con barcazas de cristal
  arrastradas por topos
temen el resplandor del sol y de la
  pala, igualmente azules
se roban mutuamente la esperanza
el rocío coloca vasos por todas partes
Las tijeretas beben
escuchan tras las puertas y se hospedan
  en las cajas de herramientas
clavos de olor
 
 
 
______________________
de "Les Champs magnétiques" (1920), edición de Marguerite Bonnet con la colaboración de Philippe Bernier, Étienne-Alain Hubert y José Pierre, "Œuvres complètes", tomo I, Gallimard, París, 1988. Versión de Jonio González. En la imagen, André Breton (Tinchebray, Francia, 1896-París, Francia, 1966) por Henri Manuel, 1927, y manuscrito de "Terre de couleur" (Atelier André Breton)
 
 

TERRE DE COULEUR

 

les vers suivent les casaux des mottes
  et rencontrent des péniches de cristal
  trainées par des taupes
ils craignent l'éclat du soleil et de la
  béche également bleus
se ravissent mutuellement l'espérance
les rosées placent partout des gobelets
Les perce-oreilles boivent
ils écoutent aux portes et se logent
  dans les boîtes à outils
clous de girofle
 

 

(Fuente: Jonio González)