MÍNIMA CRÓNICA DE UN TRISTE PRIMERO DE MAYO
Esta mañana es triste es pálida
la llovizna golpea los portones,
los gorriones no encuentran su nido entre las ramas.
Casi no pasa nadie por la esquina.
La gente a veces mira de costado
como esperando no sé qué.
Todos esperan.
Algún pequeño traidor tomando mate
va a sonreír
como quien reza va a decir aquí no pasa nada.
Casi sin darse cuenta las horas van cayendo.
Todos aún esperan,
Los que pasan se miran y no se van del todo,
algunos hablan por lo bajo,
hay un gesto de rabia alrededor de la gente
igual que un estampido, una memoria.
Esta quietud es falsa,
es terca, es corrosiva.
Un pequeño traidor en su silla ha temblado.
Alguien ha preguntado y la respuesta
se torció por el aire como un escupitajo.
Algo se mueve, sin embargo,
alguien,
una mano, un temblor,
o es la historia
que no se cansa nunca de pasar.
El día es todavía gris,
es todavía pálido,
la llovizna golpea los portones,
la vereda,
los rostros de la gente.
Todos aún esperan.
.....
En Blues del que vuelve solo a casa (1973)
