jueves, 26 de febrero de 2026

Miguel Gaya (Buenos Aires, 1953)

 

 

Teníamos una película donde
nunca pasaba nada.
Era nuestra única película y la veíamos
cada día
y cada día cambiaba
la historia, los decorados, los paisajes.
Seguíamos absortos los movimientos
a veces sutiles, a veces de una inusitada
gracia, y otras
como estallidos en las galaxias
que explotaban en el cielo adivinado sobre nosotros.
Ah, cómo seguíamos todos los movimientos
en la pantalla! Con lentos movimientos
de cabeza,
sin entenderlos, sin
presentirlos y sin
explicación.
Hasta allí íbamos cada noche, cada día
a mirar el mundo
en la película que nos pasábamos proyectada
contra una pared blanca
y la brisa
que se colaba
por las ventanas abiertas
traía olores
a sal, a selva, a podredumbre
de ciudades desconocidas.
 
¿Cómo saber lo que pasaba,
lo que nos esperaba
cuando la sala se oscurecía
y las butacas crujían
de gente que se acomodaba
a pasar la noche
a pasar la vida
viéndose en la pantalla,
conteniendo el aliento,
adelantándose al final
para que no llegue nunca,
que no se ilumine la sala
hasta hacer desaparecer
todo?
 
 - inédito

 

Eugenia Cabral (Córdoba, 1954)

 

 

Marielle Franco: el juicio a los autores intelectuales del asesinato muestra los nexos entre el capital inmobiliario, el poder político y los paramilitares - Política Obrera 

 

cuántos más…

 

y yo que no soy negra, como Marielle,
y que no soy bisexual, como Marielle,
y que no soy "hija de la favela", como Marielle,
y que no soy académica, como Marielle,
y que tampoco soy feminista, como Marielle,
esa tarde miré a mi amiga, a mi vecina,
a mis compañeras de partido,
a las mozas del bar, a la verdulera,
a las militantes de otros partidos,
a las poetas, a las vendedoras ambulantes,
a las asesinadas, a las encarceladas,
a las huérfanas, a las alcohólicas,
y rogué que la fatal pregunta de Marielle
sobre "cuántos más tienen que morir
para que esta guerra acabe"
y que fue respondida por una bala
disparada contra ella, precisamente,
no vuelva a dispararse contra ninguna
ni contra ninguno, ni negro, ni homosexual,
ni villero, ni analfabeto, ni barrendero,
ni maestra, ni cocinera, ni novelista,
que las próximas balas no apunten
contra los que preguntamos "cuántos más"...
 
 
Eugenia Cabral
(escrito por el asesinato político de Marielle Franco, concejala
por el partido PSOL, en Río de Janeiro, el 14 de 2018, ejecutada
junto con el conductor del coche en que viajaba.)

 

Charles Simic (Belgrado, 1938 - EEUU, 2023)

 

 

Charles Simic – Poema sin título 


 
 
 
Todos somos polizones de una nave de los locos.
 
El poema que quiero escribir es un imposible. Una piedra 
que flota.
 
Soñé que Dios me pedía un texto de solapa para su creación.
 
El nacionalismo es amar el olor de nuestra mierda colectiva.
 
Una confesión genuina: creo en los peces solubles.
 
Él podía leer la mente de una cerilla encendida cuando entraba 
en un cuarto a oscuras.
 
Mi ambición es arrinconar al lector y hacerle imaginar y pensar 
de otra manera.

 

 

(Fuente: Juan Cristóbal Mac Lean) 

Menke Katz (Svencionys, Lituania, 1906-Spring Glen, EE. UU., 1991

 

 

Puede ser una imagen en blanco y negro 

 

 

SOBRE LOS PECADOS DE DIOS

 

Dios misericordioso, ¿no eres despiadado al convertir en polvo
tu propia imagen para poner como guardianes al querubín
y la espada flamígera, mantener cerrado el Edén, crear el infierno
en el cielo tras el infierno en la tierra por el único pecado
de probar una de tus infinitamente sabias manzanas (dignas de un avaro, acaparador de manzanas)? Rey
del universo, ¿no sería
justo que pasases por todos los
tormentos de la Gehena
para expiar tus errores desde
Adán, hasta que el hombre
verdaderamente misericordioso
perdone
tus pecados?
 
 
 
_____________________
en "A Chair for Elijah", The Smith, Nueva York, 1985, con ilustraciones de Lisa Smith, edición digital. Versión del original inglés, Jonio González. En la imagen, Menke Katz (Svencionys, Lituania, 1906-Spring Glen, EE. UU., 1991 / Columbia University Archive).
 
Menke Katz llegó a Estados Unidos en 1920, a la edad de catorce años. Publicó sus primeros poemas en "Spartak", la revista dirigida por Vladímir Maiacovsky. Escritor en yiddish y a partir de 1954, aproximadamente, en inglés (publicó nueve libros en cada una de esas lenguas), en 1965 obtuvo el premio Pulitzer por el poemario "The Land of Manna". . 
 
 

ON THE SINS OF GOD

 

God of mercy, are you no merciless to turn into dust
your own image to place as guards the cherubian and the
flaming sword, to keep Eden locked, to create hell in
heaven after hell on earth for the only sin
of tasting one of your all-wise apples (fit
for a miser, hoarder of apples)? King
of the universe, would it not be
just to lead yourself through all the
torments of Gehenna to
atone for your wrongs since
Adam, until man
of true mercy
will forgive
your sins?
 

 

(Fuente: Jonio González) 

Pablo Neruda (Parral, 1904-Santiago de Chile, 1973)

 

 

Oda al piano

Estaba triste el piano
en el concierto,
olvidado en su frac sepulturero,
y luego abrió la boca,
su boca de ballena:
entró el pianista al piano
volando como un cuervo,
algo pasó como si cayera
una piedra de plata
o una mano
a un estanque
escondido:
resbaló la dulzura
como la luvia
sobre una campana,
cayo la luz al fondo
de una casa cerrada,
una esmeralda recorrió el abismo
y sonó el mar,
la noche,
las praderas,
la gota del rocío,
el altísimo trueno,
cantó la arquitectura de la rosa,
rodó el silencio al leche de la aurora.

Así nació la música
del piano que moría
subió la vestidura
de la náyade
del catafalco
y de su dentadura
hasta que en el olvido
cayó el piano, el pianista
y el concierto,
y todo fue sonido,
torrencial elemento,
sistema puro, claro campanario.

Entonces volvió el hombre
del árbol de la musica.
Bajó volando como
cuervo perdido
o caballero loco:
cerró su boca de ballena el piano
y él anduvo hacia atrás,
hacia el silencio.
 

Chile will investigate Pablo Neruda's death -- again - Los Angeles Times

(Fuente: Ezequiel Zaidenwerg Dib)

 

Carmen Crespo (España, 1962)

 

UN FRAGMENTO DE DESTERRO 

 







/fr. 23




lo repentino lo accidental como aquella tarde calle abajo o aquel reflejo

desencadenando tensión entre azar y rechazo dándose el error con

geometría de finitud o poema llamamiento o nada salvo solo la sagrada




y aquello en que te empeñabas fue borrándose dando lugar a otras sustancias

a otras perennidades adónde entonces lo ignoto lo que henchía ?




no decir lugar no decir hasta dónde hasta dónde sino dilatarse hacia

lo interior huida o regreso preparar un acomodo donde corola o cornisa

donde pecho entre callar y callar




Carmen Crespo

Desterro


Ediciones Contrabando

 

(Fuente: Papeles de Pablo Müller) 

 

Clementina Arderiu (España, 1889-1976)

 

 

"Una mujer espera"

 


 
 
 
Mundo que gira. Reloj.
¿Es desde siempre la espera
tan sólo femenina?
¿La clara certeza inmediata
no cuenta?

No sirve el dolor ni el remedio.
¿No sigue
-muy lenta- la implacable rueda?
Un clima a cada alegría.
Para cada dolor ¡cuánta fuerza
nos falta!

Bajo un cielo transitorio,
que pesa,
o en el soleado llano que fulgura,
seremos -es más fuerte que nosotros-
la eterna vestal que suplica
y espera.
 
 
 

Clementina Arderiu, incluido en Poetisas españolas. Antología general (Ediciones Torremozas, Madrid, 1996, ed. de Luzmaría Jiménez Faro).
 
 
(Fuente: Asamblea de palabras)