Nihil aut de gemina elegeia: funus
Después de todas las teorías, Carolin
literarias, después de todos los
movimientos de avanzada, ahora, septiembre
dos mil seis, ahora, que la litera-
tura no existe, ahora, que el poema se nos vuel-
ve tan íntimo, porque, repito
hoy, ahora, la lit no existe, elijo el poema
para construir, así en la forma
como en el fondo, este signo, estético, que
muestra la nada que hay, hoy, en sus prin-
cipios, lo imposible que se vuelve el verso
para arar con el lenguaje la re-
presentación, Carolin, de tus ojos, fe-
roces, por ejemplo, regresando
mansos, al presente, de las drogas; un a-
gravio, una imprudencia, un ultraje, el tu-
yo, Carolin, dejarme, así, como si nun-
ca, así, como si nada, así, como
hoy la lit, de suerte tal que deba, en nuestros
tiempos, recurrir a esto, lo que, ahora
septiembre, dos mil seis, no es, meramente, más
que, de momento, cicatriz, recuer-
do, esto que, hoy, no es, repito, ahora, septiembre, nue-
ve, dos mil seis, cuando la lit no exis-
te, y yo me lo apropio para, con la forma
decir, también, no hay, no queda, acá, nada
de rerum natura, libro III, vs.1040 - 1086
Dormido aun de ojos abiertos, gastado en
sueño el tiempo -y viviendo, sin embargóte
es ya casi muerte la vida [...]: nada detiene
esta asfixia de contemplar fantasmas: pade-
ciendo va -sin des-cubrir la causa- de
interminable angustia ahogado sobre el
oleaje de un total extravío el cora-zón
desquiciado [...]. Pudiera el hombre, así
como evidencia que en lo íntimo la carga
soporta, develar también las causas de que
en el pecho se afirme una como enorme
mole de mal: no pasaría así como en lo real
deja verse la vida: sin saber cada quien qué
desea para sí, una incontenible fuerza por
cambiar de sitio lo arrastra, como si del peso
pudiera despojarse. Hastiado de encierro
súbitamente se aleja y regresa en busca de
paz: precipitado corre como si ante lo
inminente llevase auxilio a techos con fuego:
pero tocado una vez el umbral [...], en busca
de olvido abandona al sueño sus ojos, o bien
mira desesperadamente de nuevo la ciudad.
De este modo cada quien huye de sí mismo
{hoc se quisque modo fugit), pero esta huida
es imposible: a dis-gusto cada uno a sí mismo
está adherido y se odia [...]: nadie retiene
la causa del malestar. [...] (quizá) conocer cómo
es la naturaleza de lo real [...]: temblar sin
interrupción ante la inminencia de tanta
incertidumbre. Por qué siendo áspera nos
captura una tan intensa necesidad de vida?
Susurra la muerte una voz: el límite [...].
Damos siempre, quedándonos, vueltas en el
mismo sitio, y no brota por seguir viviendo
ningún nuevo placer. La presencia ausente de
lo amado pareciera estar por sobre todo; pero
cuando nos ha acaecido deseamos con ardor
otra cosa siempre y una insaciable sed de
vida sostiene en el pecho el aletear. Pura in-
certidumbre lo que la suerte arrastre en el futuro
lo que el acaso nos traiga y qué salida nos urja
MATERNA
un coral de arrecife en el miocardio, quie-
bra mi corazón mío, el tuyo es lejos, fuera
del cauce natural de las crestas por la luna:
estúpida luna tuya empolvada sobre el vidrio:
picaste ese cielo a vaciar implorado por Auden
ingrato Wystan Hugh: qué hará la infancia
sin luceros: desmonta sol y mar la escuela literaria:
hubo acá el tamborileo sordo, la exhumación:
importaron nada en absoluto los aviones ni
pensamos escribir mensajes en lo alto:
doble tajo, oscuro de noche, abierto del alma
ENTONCES DANIELA
IX
tanto cemento cada vez, no hay cielo a ver:
en cada ojo tuyo, Daniela, reparaba por vez:
pasará también, ya verás, un día tu belleza:
en dos está cortado todo lo que te quería
XIII
ya ves: la luna y su halo
a la derecha ahora tapados
por ese edificio, no están más
dejaron de verse, Daniela:
igual vos, pero hace mucho
XXXI
“estoy —dice— flotando sobre
el hongo de Hiroshima”: dice
también: “veo arremolinarse las
humanas miserias”, adjetivando
a la francesa: vos, Daniela, formabas
tristemente, parte de ese remolino
LIII
tan pequeña tu espalda, Daniela:
tal tus manos, tal cual tu corazón
XLIX
tan felices parecían
aunque no estuvieran
estando incluso juntos
ya juntos para siempre
CI
amaba tu olor particular
y era sólo un común olor
a quien usa, sobre fuego
aceite de cocina, sin ventilación
en un departamento
LV
aunque rieras como una idiota
eras hermosa, aunque idiota al fin:
pero tanta ilusión tenía, Daniela
CC
disociativos polvos para creer que eras algo
cuando ya eras mucho más incluso que algo:
pasará también lo perfecto de tu rostro: lo hoy
perfecto, Daniela, de tu rostro: vendrá el sol
después, te lo aseguro, el sol viene cada día
XCV
la noche casi entrada la mañana en que dormiste acá
y antes, Daniela, de cerrar fuerte los ojos dijiste, semi-
dormida cielo, bajo aquel cielo en que había estrellas:
estrellas de verdad, luna y, quizá, halo, porque ese cielo
era de verdad: en aquel tiempo estábamos bajo otro cielo
concreto, pero también había otros: yo lo tocaba con
las manos, vos no consumías, dijiste, hacía una semana:
parecías en guerra: empezaba, como un presagio, otro cielo
XXIX
entre otras cosas, el amor que me diste
-si me diste, Daniela, algo semejante-
alguien dijo, en la canción que canto,
en nosotros canta sino lo que amamos
del modo que sea, y cantamos entonces
aquello que, acaso, del modo en que pudo
nos amó entonces: si entre otras cosas te canto
eso quiere decir, Daniela, lo que estoy diciendo
CCCXXVII
no es que quiso, no pudo, y dio entonces largas
al uso del amor, y en mí fundó la esperanza así
del que espera a quien deja para mañana todo
obligándome a vivir, con esto, sin ella, cada día
AL GRAVE APARECER DE LO QUE SER AHÍ
lo que alguien dijo días atrás: aquello
que tiene un comienzo en el tiempo
tiene también un final en el tiempo:
habrán de terminarte, habrán de
terminarnos: por encima de las cosas
en adelante posiblemente comunes:
estos tiempos, este tiempo que está
aquí, ahora: pronunciarnos: la alevosía
la acechanza, la suspensión del juicio
los problemas de existencia: pudo haber
más que una idea entre nosotros: los
imperativos condicionales, los interdictos
la significación sin contexto, las cóncavas
naves negras, el distanciamiento biológico
distinguir la imagen de los sueños, reflejos
sobre el agua, la palabra insidiosa, el efecto
siniestro del abandono: ningún niño debe
ser abandonado, el abandono técnico: la
recursividad, la incertidumbre, la contra-
dicción, la posibilidad mayor a la palabra:
intentar decir de nuevo lo que fue mal dicho
las decepciones: en consecuencia, todo aquello
en que no cumplí lo que significa el amor
la clara confusión y la aparente, la estructura
formal del pensamiento, el ejercicio teórico:
de la teoría a la sustancia, los accidentes:
el término intermedio que el amor supone
el ministerio del amor, sus atributos, los
atributos no comunicables, y es que hemos
visto triste el amor de esta manera: la suspensión
de nuestra ética, tu ética y la mía suspendidas:
bienaventurados los que se preguntan si hay
un camino de regreso: no abandonarás
como otros han abandonado ciertamente
no hablarás en tus adentros, no dirás
reflejos sobre el agua, no odiarás los sueños
no murmures ahora ni mañana, no te estés
de espaldas a la vida ni en doble corazón:
no levantarás el odio, la guerra, no suspenderás
la compasión, la misericordia, no escondas
tu rostro, no administres la verdad, no cultives
el desprecio, lo frágil de la vida, la vida frágil:
no te sea indiferente el sufrimiento, no
te pronuncies ante una esperanza: y he aquí
que cuando todo sea nada, cuando ninguno
quiera recordar este tiempo, el reconocimiento
de la pérdida, esta liturgia del mundo biológico
las cosas que la vida se lleva: me regresaría
el amor: nuestra hija no vuelva a morir
(Del libro homónimo,
Pararadiso,2026)
Ignacio Uranga
Ignacio Uranga (Bahía Blanca, 1982) Es Licenciado en Letras por la Universidad Nacional del Sur. Publicó El ella real (2009), a-letheia/ramalaje (Premio ediciones En Danza, 2012), ramalaje (Perú, 2012), Materna (México, 2013; Argentina, 2013; Brasil, 2016 ed. Bilingüe portugués-español), Lo, parcialmente, hasta entonces dicho (Puerto Rico, 2013); entonces Daniela (Brasil. 2014, ed. Bilingüe portugués-español; reedición en Argentina, 2017); al grave aparecer de lo que ser ahí (Premio Fondo Nacional de las Artes, 2021).