miércoles, 22 de abril de 2026

Jorge Teillier (Lautaro, Chile, 24 de junio de 1935 - Viña del Mar, 22 de abril de 1996)

 

 

«Relatos», 

Conmemorando los 30 años de su muerte




 
 
    I

El vuelo de las aves
es un canto recién aprendido por la tierra.
El día entra en la casa
como un perro mojado de rocío.

Mira: se encienden las hogueras de los gallos.
Los cazadores preparan sus morrales.
Los caballos los esperan
rompiendo con sus cascos
el cielo que apenas pesa
sobre lagunas de escarcha.

Tú eres un sueño que no recordamos
pero que nos hace despertar alegres.
Una ventana abierta hacia el trigo maduro.
Busquemos grosellas junto al cerco
cuyos hombros abruman los cerezos silvestres.




     II

Un viento de otra estación se lleva la mañana.
Huyes hacia tu casa
cuando el viento dobla los pinos
de las orillas del río.
Ya no quedan grosellas.
¿Por qué no vuelven los cazadores
que vimos partir esta mañana?
Tú quieres que nunca haya sucedido nada
y en la buhardilla abres un baúl
para vestirte como novia de otro siglo.




     III

El abandono silba llamando a sus amigos.
La noche y el sueño
amarran sus caballos frente a las ventanas.
El dueño de casa baja a la bodega
a buscar sidra guardada desde el año pasado.

Se detiene el reloj de péndulo.
Clavos oxidados
caen de las tablas.
El dueño de casa demora demasiado
—quizás se ha quedado dormido entre los toneles—.
Una mañana busqué grosellas al fondo del patio.
En la tarde este mismo viento
luchaba con los pinos a orillas del río.
Se detienen los relojes.
Oigo pasos de cazadores que quizás han muerto.
De pronto no somos sino un puñado de sombras
que el viento intenta dispersar.




en El árbol de la memoria, 1961


(Fuente: Descontexto)



 

Maria Wine (Karla Maria Petersen Lundkvist: Suecia, 1912 - 2003)

 

 

Puede ser una imagen en blanco y negro de una o varias personas 

 

MI AMOR CRECE EN EL PAÍS DETRÁS DE TODAS LAS FRONTERAS

 

Mi amor crece en el país detrás de todas las fronteras,
en el tiempo detrás de todos los tiempos.
Mi amor crece en el valle de las sombras,
en las secas tierras arenosas del desierto.
Mi amor brota cuando la muerte lo ensombrece,
llora dulcemente cuando la vida y la muerte se unen.
Mi amor bebe del agua fluyente de la vida,
bebe del pozo profundo de la soledad.
Mi amor descansa en la paz de los bosques,
en los prados eternamente verdes del fondo del mar.
Mi amor tiene frío cuando la luna se inclina sobre él,
se hunde en solitario en el pozo sin fondo del tiempo.
Mi amor crece en el país detrás de todas las fronteras,
en el tiempo detrás de todos los tiempos.
 
(Traducción: Justo Jorge Padrón)
 
- Maria Wine
Falleció en Solna, Suecia, el 22 de abril de 2003
Nota: Hoy recordamos en Hermeneuta a la sueca Karla Maria Petersen Lundkvist, más conocida como Maria Wine (1912-2003). A los cuatro años su madre la abandonó en un orfanato, en donde sufrió maltrato, y aunque tiempo después fue adoptada por su tía, su situación apenas mejoró. Luego, se casó, iniciando una vida más feliz. Fue su marido quien la animó a escribir. En los años de la Segunda Guerra Mundial publicó sus primeras obras, iniciando así una carrera fructífera, de gran fama en su país, que aplaudió sus poemas en torno al amor, la soledad y su infancia. El que ofrecemos hoy lo tomamos de la “Antología” (1977).
 

(Fuente: Hermeneuta, Revista cultural) 

Romina Berenice Canet (Córdoba, 1977)

 

 

TRES POEMAS DE EN LA MALEZA

 






1.


Escribí con mi sexo.

¿Lo ves?

Taché sobre lo escrito.

¿Lo ves?

Me amuraron el corazón.


Taché sobre lo escrito.


Yo en mi desnudez

nunca pude alterar el paisaje.



―――――――――――



2.


Cansancio de no ser sorda ni muda

ni niña de la mano de su abuela.


Pedir con gestos mansos

por no tener otros.



―――――――――――



3.


Le digo al hombre,

a la mujer,

que no recuerdo.

Que no recuerdo la pregunta

que nací para hacerles.




Romina Berenice Canet

La maleza


Bartleby Editores

 

                 (Fuente: Papeles de Pablo Müller) 

David González (Gijón, España, 1964 - 2023)

 

 

Puede ser una imagen de guitarra 

 

ALARGANDO LA PALABRA MORIRSE

 

llegar a esta edad no se lo deseo ni a mi peor enemigo.
apuñalarle de frente o por la espalda.
dispararle, envenenarle, estrangularle
con una cuerda, con un cable o con tus propias
manos.
diferentes maneras de matar a un hombre,
pero si lo que deseas es que ese hombre sufra,
pero que sufra de verdad, que sufra como tú,
entonces déjalo, déjalo
que se muera, que se muera
de viejo. 
 
 

PAÑUELOS DE PAPEL

 

felices los normales, esos seres extraños,
los que no tuvieron una madre loca, un padre borracho,
un hijo delincuente,
una casa en ninguna parte,
una enfermedad desconocida.
Roberto Fernández Retamar
el chichi
les echaba migas de pan y granos de arroz a las palomas.
sus gatos esperaban en el alféizar de la ventana.
cuando las palomas se acercaban a picotear,
los gatos saltaban a por ellas
y se las comían enteras, plumas incluidas.
cuando los gatos estaban tan gordos
que ya no podían saltar desde el alféizar de la ventana,
el chichi,
con la misma hacha
con la que su madre quiso matar al maestro de la escuela tras su llegada de cuba, honesto batalón rodríguez, que era natural de cudillero, fijó su residencia en gijón, donando al ayuntamiento fondos para la fundación que lleva su nombre y que proporcionaba educación a niños necesitados.,
les cortaba el pescuezo.
¡hey, hombre!, me dice cuando me ve por la calle. ¡hey, hombre!,
y me ofrece un paquete de kleenex por el módico precio de mi voluntad,
y entonces recuerdo algo
que todos, o casi todos, parecemos haber olvidado:
que los pañuelos de papel también sirven
para secarse
las lágrimas. 
 
 

Poema

 

Es un edificio de ladrillo rojo.
Las ventanas aún conservan los marcos de madera.
Nunca dispusieron de cristales que los críos pudiéramos romper.
Es un edificio de ladrillo rojo, deshabitado. Mejor dicho:
nunca terminaron de construirlo, nunca estuvo habitado.
En su azotea, sin embargo, anidan las gaviotas comunes,
en el portal paren las gatas callejeras,
también, por temporadas, en una habitación del tercer piso,
dormía el poeta.
Dormía allí siempre que se escapaba de la casa de su padre.
Dormía en el suelo,
encima de una manta,
tapado con otra,
de almohada su ropa.
 
Van a derruirlo. El edificio. Y no tardando mucho.
Los obreros han terminado ya de colocar los andamios.
Van a demolerlo. Y está bien que así sea.
Disfrutaré de mejores vistas. Construirán otro más pequeño.
Vendrán familias a ocuparlo. Habrá
madres,
luces,
en las ventanas,
hasta es posible, solo posible,
que en la habitación del tercer piso en que yo dormía,
duerma pronto
otro niño.
 
Que tengas una buena noche
Suelo salir a despedirla al descansillo. Cada noche.
Cuando sale a ganarse nuestro pan con el sudor de su frente.
En una mano lleva la bolsa, o bolsas, de la basura.
En la otra, o bajo el brazo, los dos periódicos del bar.
Suelo salir a despedirla al descansillo. Cada noche.
Cuando sale a ganarse nuestro pan con el sudor de su frente.
Le arreglo el pelo. Le coloco bien el cuello del abrigo.
La beso en los labios. Que tengas una buena noche, le digo.
Mientras baja por la escalera, aún le recuerdo: Si necesitas algo,
me llamas. No importa qué hora sea. Me llamas.
Aguardo, todavía, a que desaparezca su espalda
desaparezca, también, de la pared, la sombra de su espalda…
A que se apague la luz
abajo, en el zaguán, se escuche un portazo. Solo entonces
entro en casa
cierro la puerta.
 
Los hombres del saco
a ciertos niños, como a nuestras madres rojas, antes de vendernos,
nos cortan el pelo al rape, como si tuviéramos liendres.
a ciertos niños, como a los nativos norteamericanos, antes de vendernos,
nos cortan el pelo al rape, como si tuviéramos piojos,
se nos prohíbe, además, hablar en la lengua de nuestros antepasados.
a ciertos niños, como también a los caballos, antes de vendernos,
nos miran la dentadura y nos cuentan los dientes,
muchas mentiras también.
 
 

CALENDARIO

 

está llena de rayas.
la pared.
rayas verticales.
cada raya es un día.
un día que ha pasado.
que he pasado preso.
por las mañanas,
lo primero que hago
al levantarme de la piltra
es acercarme a esa pared
y preguntarle: 
 
 

DOWN

quien escriba su historia heredará la tierra del verbo, suyo será el significado total. 
 
 

MAHMUD DARWIX 

 

este poema está dedicado a elena castillo
elena tiene una hija con el síndrome
de down:
mongólica, vaya.
es el ser que más quiero en este mundo,
pero te juro que a veces llega a agotarme.
hasta hace un año o dos
era insoportable, hiperactiva...
tirándolo todo,
rompiéndolo todo,
poniéndose en peligro ella...
llamando a gritos la mitad del tiempo...
y pegándome,
tirándome del pelo,
pellizcándome,
escupiéndome la comida encima,
entorpeciendo todo lo que le hacía:
vestirla,
lavarla,
cambiarla,
darle de comer...
ensuciándose adrede
y haciendo cochinadas que ni te cuento...
mi madre decía:
esto no puede ser, esta niña está endemoniada...
mis amigos no comprendían por qué no la tiraba por la ventana...
la gente decía que la culpa era mía por consentirle demasiado...
la psicóloga del colegio pensaba
que la culpa la tenía yo por no prestarle la suficiente atención,
y hasta hizo correr la voz de que la maltrataba.
¿y su padre? porque tendría un padre, ¿no?
él pasaba de todo,
seguía con su vida de siempre:
saliendo mucho,
gastando mucho,
a su aire,
fingiendo no darse cuenta de las necesidades de eva
ni de mi agotamiento,
que yo entonces no daba más que
para dormirme encima de las sillas
cuando tenía un momento libre...
y él tan contento y feliz
pensando que ese era mi estado natural...
daba igual que tuviese fiebre
o la pierna rota
o amenazas de aborto...
¿y se cumplieron?
¿el qué?
las amenazas de aborto.
sí, tuve seis...
pero ya te digo:
perdí incluso el derecho a ponerme enferma.
podía darme de baja en el trabajo, pero en lo otro
no...
creo que las broncas entre su padre y yo la afectaron negativa
mente.
es hipersensible...
y mi tristeza de entonces, mi falta de ánimo...
yo lo hacía todo, trataba de atenderla bien,
pero me faltaba alegría.
creo que lo mejor que hice fue cogerla y marcharme de casa.
¿y ahora qué? ¿cómo lo llevas?
hombre, esto ya no es lo que era, afortunadamente.
ya tiene ocho años
y es más autónoma
y a medida que se va dando cuenta de las cosas
y que comprende las situaciones
y que encuentra recursos para entretenerse sola,
se empieza a comportar mejor.
cada día que pasa se puede razonar más con ella,
negociar.
se expresa mejor,
y se va volviendo más dulce, más mimosa...
la gente ya empieza a decirme que es un cielo.
ahora creo que lo he hecho bastante bien
como madre.
pero sigue exigiendo mucha atención.
y, además, no quiero desaprovechar sus posibilidades.
ya lee bastante bien,
y habla bien,
a ver si pronto aprender a escribir.
es muy bonita, ¿sabes?
nunca pensé que fuera a ser así.
pero está muy sola y me reclama.
normal, ¿no? 
 
 

ESQUELAS

 

mi abuela
tiene la manía
de sentarse a leer
las esquelas del periódico
todos los días
después de fregar
los cacharros de la comida.
las repasa una y otra vez,
como si estuviera estudiando
para un examen,
y hay veces
que no puede evitar
que se le escape
un suspiro de alivio
al comprobar
que ni su nombre
ni sus apellidos
están escritos
en ninguna de ellas,
aunque luego
siempre te diga:
llegar a esta edad
no se lo deseo
ni a mi peor enemigo. 
 
 
 
David González nació en San Andrés de los Tacones, 1964. Poeta y narrador español. Su obra poética incluye varios títulos, entre los que se encuentran: Nebraska no sirve para nada (1995), El demonio te coma las orejas (1997), Ley de vida (1998), Sparrings (2000), entre muchos otros.
 

(Fuente: León Félix Batista) 

Mario Montalbetti (Lima, Perú, 1953)

 

 

«Poema dejado en prenda por un juguete»

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un extenso vocabulario técnico en boca de mujeres
me excluye

belleza acaso
ballenas en procesión rompiendo la línea del horizonte
maravillosos mamíferos
que se supone debo considerar

con interés
junto con esos cantos interminables
que no logro descifrar
una vez más un extenso vocabulario técnico

me excluye y todo es natural
posiblemente

sigo el ritmo con los dedos pero no soy parte
de nada de esto

belleza acaso
deforme como la nube que se hincha sobre el ciprés

un ruido fingido
una voz metálica brotando del vientre de una muñeza
mi nombre soy me llamo es

un idioma enconado lleno de raíces tuberosas
que hiervo en agua salada

y una vez más la naturalidad
de la mano que traza un círculo de tiza en la vereda

el lugar al que no puedo ir

que solamente puedo amar

me enteraré en su momento si todos estos procesos
interiores
valen la pena
o si son simplemente inevitables

 

(Fuente: El hombre aproximativo) 

María del Carmen Colombo (Buenos Aires, 1950)

 

 

 


 
I
Los duros muchachos de la época
cantaban, mejor
hagamos un mundo
a coro y en voz alta
es hora de hacerse cargo ahora
y en la hora, cantaban
esos cantos de
hombres grandes ya,
alta voz de una época
sorda al rumor de quien
sin para qué tarareaba
en minúscula celda.
 
II
Siempre doy la nota
el clamor mudo sale
hueca mi voz
esta nota
en la cima del asombro
en la cúspide del
estupor
enmudecida cantante
criatura inocente de
la memoria del mundo
al que siempre
estoy naciendo.
 

 

*Poemas dedicados a Alejandra P. Inéditos) 

 

(Fuente: Alicia Silva Rey) 

Olga Elena Mattei (Arecibo, Puerto Rico, 1933)

 

 

Puede ser una imagen en blanco y negro de una o varias personas 

 

 

Brahms

 

Mi lecho en la penumbra,
mi pensamiento en el umbral del sueño,
y tu chelo,
que me sostiene el eco subliminal
de su profunda meditación intensa.
A mis setenta,
estoy dispuesta a ser tu amante,
tu amada, dulce Brahms,
tú sólo tendrías cuarenta.
 
Yo giraría
buscando tus escasas palabras,
bajo las olas y cascadas de tu alma,
la que gime o cabalga
con el trotar del juego musical
de dos por tres,
en tu misterio,
maestro Brahms.
 
Déjate amar,
déjate amar de mi desvelo.
Sólo la falsa realidad
de doble faz
que mide el tiempo
nos puede separar o reunir
por un momento eterno.
Brahms, semidios,
ángel sereno,
taumaturgo inmenso
que penetras mi fuero
con tu lengua de fuego.
 
Olga Elena Mattei (Arecibo, Puerto Rico, 1933) es una poeta antioqueña, nacida en Puerto Rico.
Estudió Filosofía, Letras, Arte y Decoración, en la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín.
 

(Fuente: Adriana Hoyos)