“A mí mismo en mis memorias”
Fluye, fluye, nube gris,
se abre la flor de la peonía,
nada te une ya a esta tierra,
nada te une ya a este cielo.
Delira en la canícula el jardín,
un gato da bostezos en el porche.
Caminas por la calle de los tilos
en flor, de qué ciudad, lo ignoras,
en qué país, no lo recuerdas.
Brillan livianos los estorninos,
la noche se aproxima suavemente,
juegan al escondite los capullos de las rosas.
Eres tan sólo un sueño, una imagen,
sólo un anhelo eres.
Cuando te vayas, como las nubes,
se teñirá de bronce tu recuerdo.
Y rondarás los ríos
y las sombras de los árboles,
pero naufragarás en la tierra, en la tierra, en la tierra.
(Traducción: Elzbieta Bortkiewicz)
Nota: Recordamos hoy en Hermeneuta al poeta polaco Adam Zagajewski (1945-2021), una de las voces más destacadas de la poesía europea contemporánea. Perteneció a la llamada Nueva Ola polaca, un movimiento literario que defendía la libertad. Se exilió en París en 1982 y vivió también en Estados Unidos. En 2017 recibió el Premio Princesa de Asturias de las Letras. Su obra reflexiona sobre la memoria, el paso del tiempo, el exilio y la fragilidad. Buen ejemplo es este poema, donde contempla su propia vida como algo que se aleja, entre la belleza del mundo. Por cierto, también ha escrito ensayos como “En defensa del fervor”, que recomendamos.
(Fuente: Herrmeneuta. Revista cultural)