viernes, 10 de abril de 2026

Mónica Córdoba (Necochea, 1962)

 

 

OTROS LO SOÑARÁN

 

Si me voy (sé que me iré)
que sea en el verso.
 
Empavesado de cielos, lunas,
estrellas fulgurantes,
mares engarzados a la tierra;
desbordantes de sal y espuma.
 
Con el aroma de los árboles
y un jacarandá en la proa.
Arbustos, hierbas y la tierra negra
oliente a frescura.
 
Me llevaré los grillos y las ballenas,
los pájaros sin jaulas,
la lluvia sin paragüas,
el viento ...
 
Me aturdiré de voces ¡Tantas!
Recogeré la música, la enrollaré en la popa,
desnudaré mi sueño para llevarlo...
- ¿El sueño? ¡El sueño no! -
 
A ese sueño inmensamente colectivo
otros lo seguirán soñando.
Hay pañuelos que se agitan
y un verso desamarrado.
 

Vesna Parun (Zlarin, Šibenik, Croacia, 10 abril 1922–Stubičke Toplice, 25 octubre 2010)

 

 

 



DE TODO ES CULPABLE NUESTRA INFANCIA 

 

Crecimos solos como plantas
y ahora nos convertiremos en investigadores
abandonados por el paisaje de la imaginación
no habituados a obedecer el mal. 
 
Brotamos a la vera de los caminos
y con nosotros creció nuestro miedo
de cascos salvajes que nos aplastarían
y de piedras fronterizas que dividirían
nuestra juventud. 
 
Ninguno de nosotros tiene las dos manos enteras.
Los dos ojos intactos. Y un corazón donde
no se haya detenido un gemido. 
 
El mundo entraba en nosotros sin orden
y hería nuestra frente
con el tintineo de sus afiladas verdades
y con el rumor de las estrellas tardías. 
 
Envejecemos. Y las baladas van a nuestro lado
como el rebaño hacia el fuego lejano.
Y nuestros poemas son como nosotros
dificultosos y tristes. 
 
 
(Traducción: Juan Octavio Prenz, argentino)
En: Poetas contemporáneos de Yugoslavia
Selección, traducción y prólogo de Juan Octavio Prenz
Lima: Librería-Editorial Juan Mejía Baca, 1977, p. 55
 

(Fuente: Óscar Limache) 

Consuelo Tomás Firzgerald (Isla Colón, Bocas del Toro, Panamá, 30 agosto 1957)

 

 

 



HABRÁ QUE RECOGER EL CORAZÓN

 

Habrá que recoger el corazón
del sitio en que cayó esa madrugada
y coserse una sonrisa
para atravesar el muro.
 
Habrá que enterrar ciertos recuerdos
allí donde no puedan allanarlos
en algún rincón de la memoria
y abordar el dolor de otros comienzos.
 
Habrá que esconder el estupor
y jugar a ser sobrevivientes.
Barrer los escombros como si nada
festejar este bautizo
donde hasta Dios estuvo ausente
restañar esta herida que no sangra
con esperanzas clandestinas, de esas
que siempre les nacen a los pueblos.
 
Habrá que cantar bajito
como los niños cuando juegan solos.
 
Lo que no habrá que hacer
bajo ningún motivo
es olvidar
envejecer
                y rendirse.
 
 
 

CUESTIONARIO

 

Aquí donde he crecido
cargando mis piedrecitas de conciencia
y falsa valentía
los niños me preguntan por la historia.
 
Hablan de tumbas y desconocidos
de guerrilleros fusilados y mártires ignotos
de huelgas de inquilinos y epidemias varias
de barcos y tratados.
 
Me preguntan por balas extranjeras
y dolor en los patios
por nombres hoy borrados
de calles y aeropuertos
y no puedo contestarles nada.
 
Las bombas me han quemado la memoria
horadaron las balas mis certezas
la palabra patria
no sé dónde cayó
en qué parte del incendio se consumió sola e inútil
como un periódico viejo
comido tiempo ha
por los insectos.
 
 
Motivos generales (1991)
En: El mástil y la lumbre (2026)
Guaynabo: Colección Playa Sucia, 2026, pp. 13-14 y 15
 

(Fuente: Óscar Limache) 

Katherine Mansfield (Nueva Zelanda, 1888 - 1923)

 

 

 

 

El pájaro herido

 

En la cama amplia
bajo la cobija verde bordada con hojas y flores
siempre en suave movimiento
ella es como un pájaro herido que flota en un estanque.
El cazador lanzó su dardo
y le dio en el pecho.
Le dio, pero no la mató.
 
¡Levántenme — levántenme, oh, alas mías,
no estoy herida de muerte!
Abajo seguía quieta.
La buena gente se acercó con canastas al borde del estanque
“¡Lo que el pobre pájaro quiere es que le den bien de comer!”
Las bolsas y bolsillos, a reventar
con cáscaras y sobras del almuerzo de los criados.
¡Oh, tan contentos de poder ayudar!
“En el pasado, tú sabes tú sabes, siempre volaste tan alto.
Bajabas tan poco a las cornisas, tan rara vez
compartías las migas deliciosas que te arrojaban al patio.
Aquí hay un fragmento delicado y aquí un poquito más
como nuevo. Y aquí, un bocado que da gusto
y torta y pan y pan y pan y pan”
De noche — en la cama amplia
con las hojas y las flores
ondulando suavemente en la oscuridad
ella es como un pájaro herido que flota en un estanque.
Tímida, tímida, levanta la cabeza entre las alas.
En el cielo, dos estrellas
flotan — brillan—
¡Oh, agua, no me cubras!
¡Podría mirar y mirar esas estrellas hermosas!
Levántenme — levántenme, oh, alas mías
no estoy herida de muerte...
 

Versión al español: Lidia Bayo
 
 
(Fuente: Lilian Silva G.) 
 

Isolda Morillo (Perú)

 

 

En la escritura todo es ficción, es difícil trazar el límite ... 

 

 

TENGO UN PROBLEMA GRAVE CON LA FELICIDAD

 

La felicidad me ha pasado hoy por delante
la miré de soslayo
temía que fuera una estafa
como el paraíso y el infierno y todos los finales felices
la vida aquí carece de forma
la vida aquí no tiene forma
sin forma sin límites
la vida aquí desde un principio no tiene forma
ni la tienen la dicha ni la penuria
no creo
que los humanos podamos evitar que el mal ocurra
hoy miro al cielo
un cielo azul límpido e irreal
veo los altos edificios y la mirada
de los transeúntes
ingenuas cándidas egoístas y crueles
fruto de una educación cargada de propaganda
miradas como esta pueblan las calles
comprendo entonces
que tengo un problema grave con la felicidad
 

 

(Fuente: Adriana Hoyos) 

Carl Sandburg (Galesburg, EE. UU., 1878-Flat Rock, EE.UU., 1967)

 

 

Puede ser una imagen en blanco y negro 

 

 

Y ELLOS OBEDECEN

 

Destruid las ciudades.
Derribad los muros.
Entrad a la fuerza en fábricas y catedrales, almacenes y hogares
convertidlos en montones de piedras, vigas y madera carbonizada:
sois los soldados y os lo ordenamos. 
 
Reedificad las ciudades.
Levantad de nuevo los muros.
Reconstruid las fábricas y catedrales, los almacenes y hogares.
Convertidlos en edificios para la vida y el trabajo:
todos sois obreros y ciudadanos: os lo ordenamos.
 
 
 
______________________
en "Chicago Poems" (1916), University of Illinois Press, Champaign, 1992. Véase también "Complete Poems", Harcourt, Nueva York, 1970. Versión de Jonio González. En la imagen, Carl Sandburg (Galesburg, EE. UU., 1878-Flat Rock, EE.UU., 1967) por June Glenn. 
 
 
 

AND THEY OBEY

 

Smash down the cities.
Knock the walls to pieces.
Break the factories and cathedrals, warehouses and homes
Into loose piles of stone and lumber and black burnt wood:
You are the soldiers and we command you.
 
Build up the cities.
Set up the walls again.
Put together once more the factories and cathedrals, warehouses and homes
Into buildings for life and labor:
You are workmen and citizens all: We command you.
 
 
 
(Fuente: Jonio González) 
 

Isaac del Vando-Villar (España, 1890 - 1963)

 

 

«En el infierno de una noche»







 


en Poesía, 3, Madrid, noviembre-diciembre 1978


(Fuente: Descontexto)