sábado, 5 de septiembre de 2026

José Antonio Mazzotti (Lima, Perú, 22 marzo 1961–Boston, 5 septiembre 2024)






15
¿Qué dicen los muertos desde su eternidad?
¿Pensarán con los huesos que han dejado por la tierra
Sembrados como tallos para recordarnos
Que pronto no seremos más que amebas
Y todo lo querido se disuelve como polvo en el agua
Como polvo en el viento
En el camino? 
 
¿Qué dicen cuando dos que se buscan al final se encuentran
y escupen la solemnidad de su reino?
¿Se vengan sutilmente separándolos
Tendiéndoles trampas como si fueran perros
Sin pensamiento sin vergüenza?
¿O simplemente les apagan las luces
y lanzan sus aviones en distancias opuestas? 
 
¿Qué dicen? ¿Qué decimos? 
 
 
Sakra boccata (2006)
 
En: El zorro y la luna. Poemas reunidos 1981-2016 (2018)
Lima: Hipocampo Editores, 2018, p. 207
 

(Fuente: Óscar Limache) 

Víctor Coral Cordero (Lima, Perú, 1968)

 

 

5 poemas de Víctor Coral 

 

 

 

𝐄𝐬𝐜𝐫𝐢𝐭𝐨 𝐞𝐧 𝐌𝐚𝐤𝐚𝐡𝐚 
 
 
Las playas no tienen nombre y los caminos tampoco
solo discontinuidades generadas por el miedo
a perdernos en el flujo de todo
 
ensenada
                cercenada
encerrada
                chorrillos
zorrillos
                chozillas
 
y está vichayito
un nombre como un huarique para beber chicha
algo como un animalito nocturno expuesto al sol
 
y estan las sombrillas instancias propuestas
para no perdernos
en la fastuosa grandura del mundo 
 
todo fluyo sin nombres ni historias sin querencias ni repudios
todo fluyo ¡hasta los vientos tienen nombres poéticos para sus crueles devaneos!
 
Vivimos en un mundo de nombres
                                                              y sobrenombres
un mundo de etiquetas números
y determinaciones
que detienen el flujo majestuoso de la vida
 
todo fluyo ah los caminos
esas cicatrices benéficas hechas por los pies
todo fluyo como si dibujaran
el extraño rostro del dios pantha
 
Así pensaba así fluía la continuidad de mi mente
cuando una ola mediana inadvetida
se llevó mis zapatillas Jordan 1 Low (regaladas)
y tuve que meterme al agua helada de Makaha
a rescatarlas.
 
Luego me senté sobre un túmulo de piedras
y cancelé la discontinuidad de mi mente con esta idea:
 
de pronto sólo estoy solo y hace un poco de frío.
 

Wislawa Szymborska (Polonia Kórnik, 1923 - Cracovia, 2012)

 

 

POESÍA COMPLETA 

 

 


 
 
 
 
CANCIÓN NEGRA (1944/1948)
 
 
Dedicado a la poesía
 
I
 
El color del día lo dan el cielo y las hojas,
por eso no está en la caja de los lápices de colores.
Antes de que el jardín se mueva hacia la sombra
tengo que cambiar mis ojos por palabras.
 
La sabiduría de los poetas ociosos al sol es otra
que la de una mosca que se pasea por un tallo
y desconoce su nombre en escrupuloso latín
y el espíritu de contradicción de sus refulgentes alas.
 
Vosotros sois más torpes que vuestros poemas.
 
Tú te olvidarás de ti misma al levantar el vuelo.
 
 
II
 
Los pensamientos son como el viento en una casa
   vacía.
 
Un instante de la ciudad: el sol en un muro.
Una ventana abre su negrura.
Ninguna solemnidad. En la trampa de las paredes.
 
¿De qué sirve el conocimiento de la muerte?
Por su causa se enfría el té sobre la mesa.
Ningún ambiente. De palabras enjabonadas.
 
Un instante del mundo: el silencio no espera.
Vierte el bullicio en las ventanas como si fuera arena.
Ningún lirismo. Para piedras y sueños.
 
 
III
 
El patio se vacía de juegos.
Lo espío como si fuera ajeno.
El aro de uno de los niños
es el ecuador arrancado a la tierra.
 
Es la hora de las peticiones personales:
 
Quiero ver un mañana mejor
abierto de par en par en tus ojos
y entrelazar mis manos en el fuego
como tú.
 
Ha oscurecido el patio.
El aro esperará hasta mañana.
Prohibido jugar con el fuego.
Verte mejor no puedo.

 
  
 
EL GRAN NÚMERO (1976)
 
 
La mujer de Lot
 
 
Tal vez miré hacia atrás por curiosidad.
Pero además de la curiosidad pude tener otras
  razones.
Miré hacia atrás porque eché de menos la escudilla
  de plata.
Por distracción: mientras me ataba la sandalia.
Para no mirar más la nuca justa
de mi marido, Lot.
Por la seguridad repentina de que si yo muriera
él ni se detendría.
Por la desobediencia natural de los humildes.
Harta de escuchar cómo nos perseguían.
Alertada por el silencio, pensando que Dios
  cambiaría de idea.
Nuestras dos hijas se perdían ya tras la colina.
Sentí la vejez en mí. El alejamiento.
Lo inútil de viajar. Sueño.
Miré hacia atrás mientras ponía mi hatillo en el
  suelo.
Miré hacia atrás atemorizada por el siguiente paso.
En mi camino aparecieron serpientes,
arañas, ratones de campo y polluelos de buitre.
Ni buenos, ni malos; simplemente lo vivo, todo,
saltaba y se arrastraba en un pánico colectivo.
Miré hacia atrás por soledad.
Por la vergüenza de huir a escondidas.
Por las ganas de gritar, de regresar.
O porque justo entonces arreció el viento,
desató mi pelo y me levantó el vestido.
Sentí que me veían desde los muros de Sodoma
y se morían de risa, una y otra vez.
Miré hacia atrás por la rabia.
Para gozar plenamente de su ruina.
Miré hacia atrás por todas las razones mencionadas.
Miré hacia atrás sin querer.
Fue solo que una roca giró gruñendo bajo mis pies.
Que una grieta de pronto me cortó el paso.
En la orilla un hámster se alzaba sobre sus dos
   patitas.
Y entonces ambos miramos hacia atrás.
No, no. Yo seguía corriendo,
me arrastraba y volaba,
hasta que la oscuridad cayó del cielo,
y con ella grava ardiendo y aves muertas.
Por falta de aliento varias veces giré sobre mí misma.
Si alguien me hubiera visto, pensaría que bailaba.
Es posible que haya tenido los ojos abiertos.
Que haya caído mirando hacia la ciudad.
 
  

 
INSTANTE (2002)
 
  
El primer amor

 
Dicen
que el primer amor es el más importante.
Eso es muy romántico,
pero no es mi caso.
 
Algo entre nosotros hubo y no hubo,
ocurrió y transcurrió.
 
No me tiemblan las manos
cuando tropiezo con pequeños recuerdos
y un fajo de cartas atadas con un cordel
—si al menos fuera una cinta—.
 
Nuestro único encuentro años más tarde
fue una conversación de dos sillas
junto a una fría mesa.
 
Otros amores
respiran hasta ahora profundamente en mí.
A este le falta aliento para suspirar.
 
Y sin embargo, justo así como es,
puede algo que los otros no pueden todavía:
 
no recordado,
ni siquiera soñado,
me familiariza con la muerte.
 
 
 
Baile
 
 
Mientras no se sepa aún algo seguro,
pues no nos llegan todavía señales,
 
mientras la Tierra siga siendo diferente,
de momento, a planetas cercanos y lejanos,
 
mientras no haya rastro
de otras hierbas honradas por el viento,
de otros árboles ceñidos por coronas,
de otros animales demostrados como los nuestros,
 
mientras no haya un eco, que no sea el local,
capaz de hablar con sílabas,
 
mientras no haya ninguna noticia
de mejores o peores mozarts,
edisons, platones en algún lugar,
 
mientras nuestros crímenes
puedan rivalizar solo entre sí,
 
mientras nuestra bondad
siga sin parecerse a ninguna otra
y sea excepcional hasta en su imperfección,
 
mientras nuestras cabezas llenas de ilusiones
pasen por ser las únicas cabezas llenas de ilusiones,
 
mientras solo desde el cielo de nuestras bocas
pueda ponerse el grito en el cielo,
 
sintámonos huéspedes en esta sala de fiestas,
distinguidos y únicos,
bailemos al son de la banda local
 
y que nos parezca que este es
el baile de los bailes.
 
No sé si para otros,
para mí esto es del todo suficiente
para ser feliz e infeliz:
 
un rincón perdido,
en el que las estrellas dan las buenas noches
y hacia el que hacen guiños
nada significativos.
 
 

  
DOS PUNTOS (2005)
 

El viejo catedrático
 
  
Le pregunté sobre aquellos tiempos
en que éramos aún tan jóvenes,
ingenuos, impulsivos, tontos, inexpertos.
 
Algo de eso queda, excepto la juventud
——respondió.
 
Le pregunté si todavía sabía a ciencia cierta
lo que era bueno y malo para el hombre.
 
La más mortífera ilusión posible
—respondió.
 
Le pregunté por el futuro,
si lo seguía viendo claro.
 
He leído demasiados libros de historia
-respondió.
 
Le pregunté por la fotografía,
la del marco, sobre el escritorio.
 
Estaban, ya no están. Mi hermano, mi primo, mi
   cuñada,
mi esposa, mi hijita sobre las rodillas de mi esposa,
el gato en los brazos de mi hijita,
y un cerezo en flor, y sobre el cerezo,
un pájaro volador no identificado
respondió.
 
Le pregunté si a veces era feliz.
 
Trabajo respondió.
 
 
Le pregunté por sus amigos, si todavía tenía.
 
Algunos de mis antiguos ayudantes,
que también tienen ya antiguos ayudantes,
la señora Ludmita, que manda en casa,
alguien muy cercano, pero en el extranjero,
dos señoras de la biblioteca, las dos sonrientes,
el pequeño Grzes de enfrente y Marco Aurelio
respondió.
 
Le pregunté por la salud y por su estado de ánimo.
 
Me han prohibido el café, el vodka, los cigarros,
cargar recuerdos y objetos pesados.
Tengo que fingir que no oigo lo que me dicen
respondió.
 
Le pregunté por el jardín y el banco en el jardín.
 
 
Cuando la noche es serena observo el cielo.
No deja de asombrarme
cuántos puntos de vista hay ahí
respondió.
 

 
De hecho. cualquier poema
 
 
De hecho, cualquier poema
podría titularse «Instante».
 
Basta una frase
en presente,
pasado o incluso futuro;
 
basta que cualquier cosa
portada en palabras
susurre, brille,
vuele, flote,
o guarde también
una supuesta inmutabilidad,
pero con una sombra en movimiento;
 
basta que se hable
de alguien junto a alguien
o de alguien junto a algo
 
de la mamá que me mima
o que ya no me mima;
 
o de otras mamás
y de otros mimos o no mimos
 
de otras cartillas
cuyas páginas pasa el viento;
 
basta que al alcance de la mirada
el autor coloque unas montañas provisionales
y unos efímeros valles;
 
que al mismo tiempo
aluda al cielo
solo aparentemente eterno y estable;
 
que aparezca bajo la mano que escribe
aunque sea una única cosa
que pueda ser llamada cosa de alguien;
 
que negro sobre blanco,
o al menos en sentido figurado,
por un motivo más serio o menos serio,
se planteen algunos interrogantes,
y como respuesta,
en todo caso, dos puntos:
 
  
 HASTA AQUÍ (2012)
 
 
Hay quienes
 
Hay quienes llevan a cabo la vida más hábilmente.
Tienen orden en su interior y a su alrededor.
Para todo la manera y la respuesta adecuadas.
 
Adivinan inmediatamente quién a quién, quién con
    quién,
con qué objetivo, por dónde.
 
Ponen el sello en las verdades absolutas,
arrojan a la trituradora los hechos innecesarios,
y a las personas desconocidas
a los archivadores destinados a ellas de antemano.
 
Piensan justo lo debido,
ni un segundo más,
porque tras ese segundo acecha la duda.
 
Y cuando los dan de baja de la existencia,
abandonan su puesto
por la puerta señalada.
 
A veces los envidio;
afortunadamente se me pasa.
 
 
 
Reciprocidad
 
 
Hay catálogos de catálogos.
Hay poemas sobre poemas.
Hay obras de teatro sobre actores representadas por
  actores.
Cartas motivadas por cartas.
Palabras que sirven para explicar palabras.
Cerebros ocupados en estudiar el cerebro.
Hay tristezas contagiosas al igual que la risa.
Hay papeles que provienen del reciclado de
  papeles.
Miradas vistas.
Casos declinados por caso.
Grandes ríos con gran participación de otros
  pequeños.
Bosques hasta sus bordes desbordados de bosque.
Máquinas destinadas a construir máquinas.
Sueños que de repente nos arrancan del sueño.
Salud necesaria para recuperar la salud.
Escaleras tan hacia abajo como hacia arriba.
Gafas para buscar gafas.
Inspiración y espiración de la respiración.
Y ojalá de vez en cuando
odio al odio.
Porque a fin de cuentas      
lo que hay es ignorancia de la ignorancia
y manos ocupadas en lavarse las manos.
 
(Del libro homónimo,
Visor, 2024)

Wislawa Szymborska

 
(Traducción de: Abel Murcia, Gerardo Beltrán y Katarzyna Mołoniewicz)
 
 
 
Wislawa Szymborska (Polonia Kórnik, 1923 - Cracovia, 2012). Fue una de las poetas polacas más relevantes de todos los tiempos. Recibió el premio Nobel de Literatura en 1996. Hija de un funcionario, en 1931 se trasladó con su familia a Cracovia, ciudad en la que se asentó de forma definitiva. Estudió filología y sociología después de la Segunda Guerra Mundial en la Universidad Jagellónica, tras lo cual inició su andadura literaria, consagrada esencialmente a la poesía, aunque también a la crítica y el ensayo en diversas publicaciones periódicas, en particular en Vida Literaria. Ahí aparecieron desde 1968 sus "folletines literarios", a modo de poco convencionales críticas, que serían publicados en forma de libro en dos volúmenes, Lecturas facultativas, (1973 y 1981). Su primer poema publicado, en 1945, "Busco la palabra", apareció en el Diario Polaco, y es a partir del poemario Por eso vivimos (1952) cuando obtuvo reconocimiento público. También publicó Preguntas hechas a una misma (1954); Llamada al Yeti (1957); Gente en el puente (1986); Fin y principio (1993); Paisaje con grano de arena -Antología (Lumen, 2005); Poesía no completa (FCE, 2009) y Aquí y Hasta aquí (2012), que vio a la luz dos meses después de su muerte.

 

(Fuente: Labiblioteca de Marcelo Leites) 

Alekséi Petróvich Tsvetkov (Алексе́й Петро́вич Цветко́в, Ivano-Frankivsk, Ucrania, 1947-Jolón, Israel, 2022

 

 

 

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¿PARA QUÉ SE ESMERAN LAS GOLONDRINAS?

 

¿Para qué se esmeraban las golondrinas?
¿En qué se afanaban los vencejos?
Qué rápido se desvanecían en el aire
bosquejos de las alas sutiles.
Con qué claridad en el aire deslumbraban
y ahora, observa, vuelve a descifrarlo.
Tan efímero fue todo
como si nunca hubiera sucedido.
 
Y así nosotros para alguien
tejíamos encaje en el vuelo.
Pero la faena delicada de las alas
no permanece mucho en el aire.
¿Para qué la pose profética
sobre la hoja manchada?
Sólo somos golondrinas sin provecho
en el aire vacío de nadie.
 
 
____________________________
trad. del original ruso, Ludmila Biriúkova en "Arquitrave", n.º 23, febrero de 2006. En la imagen, Alekséi Petróvich Tsvetkov (Алексе́й Петро́вич Цветко́в, Ivano-Frankivsk, Ucrania, 1947-Jolón, Israel, 2022 / Atma Press)
 
 

ЗАЧЕМ ЖЕ ЛАСТОЧКИ СТАРАЛИСЬ?

 

Зачем же ласточки старались?
Над чем работали стрижи?
Так быстро в воздухе стирались
Тончайших крыльев чертежи.
Так ясно в воздухе рябило —
И вот попробуй, перечти.
Так моментально это было —
Как будто не было почти.
 
И мы вот так же для кого-то
Плели в полёте кружева.
Но крыльев тонкая работа
Недолго в воздухе жива.
К чему пророческие позы
Над измусоленным листом?
Мы только ласточки без пользы
В ничейном воздухе пустом.


(Fuente: Jonio González)
 

Ángel González (España, 1925 - 2008)

 

 

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A mano amada

 

A mano amada,
cuando la noche impone su costumbre de insomnio
y convierte
cada minuto en el aniversario
de todos los sucesos de una vida;
 
allí,
en la esquina más negra del desamparo, donde
el nunca y el ayer trazan su cruz de sombras,
 
los recuerdos me asaltan.
 
Unos empuñan tu mirada verde,
otros
apoyan en mi espalda
el alma blanca de un lejano sueño,
y con voz inaudible,
con implacables labios silenciosos,
¡el olvido o la vida!,
me reclaman.
 
Reconozco los rostros.
No hurto el cuerpo.
 
Cierro los ojos para ver
y siento
que me apuñalan fría,
justamente,
con ese hierro viejo:
la memoria.
 
 
— Ángel González |
Nació en Muñiz (España) el 6 de septiembre de 1925
Nota: Hoy recordamos en Hermeneuta al poeta español Ángel González (1925-2008), uno de los más destacados integrantes de la generación del 50. Por su trayectoria recibió varios galardones, entre ellos, el Príncipe de Asturias de las Letras (1985) y el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (1996). Para la ocasión ofrecemos este poema en el que la noche y el insomnio abren la puerta a los recuerdos; y que culmina con ese magnífico “ese hierro viejo: la memoria”. Invitamos a leer su obra, en donde se une la poesía social, la emoción de los sentidos, su visión de la humanidad y su siempre acertada ironía.
 

(Fuente: Hermeneuta. Revista cultural) 

John Cage (California, EEUU, 1912 - Nueva York, 1992)

 

 

Puede ser una imagen en blanco y negro de piano 

 

 

89
 
Uno de los libros de Suzuki
termina
con el texto
poético de un monje japonés
que describe su alcanzar
la iluminación.
El último poema dice:
“Ahora que estoy
iluminado,
soy tan desdichado como siempre. “
 
 
143
 
Cuando Vera Williams se enteró
de que coleccionaba
hongos salvajes,
les dijo a sus hijos
que no tocaran nada
porque todos eran
mortalmente venenosos.
 
Algunos pocos días después
compró bifes
en Martino’s y
decidió servirlos
cubiertos con hongos.
Cuando
empezó a cocinar los hongos,
los chicos
dejaron de hacer lo que
estaban haciendo y la miraron
atentamente.
 
Cuando sirvió
la cena,
todos se pusieron a llorar.
 
procedimientos / formalizaciones
(repetir catorce veces
“si alguien tiene sueño déjenlo dormir”)
 
 
Lecture on Nothing, la primera conferencia que dio en su vida John Cage, empieza así: “No tengo nada que decir y lo estoy diciendo”. En muy pocas líneas consigue contradecirse aunque sin dejar de cumplir con lo que promete: no dice nada, sólo dice aquello que puede decirse diciendo que no se dice nada. “No tengo nada que decir y lo estoy diciendo y esto es poesía como la que necesito”. La poesía debe apropiarse del silencio y el silencio sólo se consigue con palabras, con procedimientos específicos de palabras: hacer pausas enormes, desarticular las frases, repetir catorce veces en una misma página “si alguien tiene sueño déjenlo dormir”.
 
Desde esa conferencia de 1949, hasta su primera versión de Indeterminacy en 1958, John Cage dio más de doce conferencias siguiendo la misma lógica. Cada conferencia debía adecuarse rigurosamente a un procedimiento formal particular. Repeticiones de una misma frase, frases dispuestas aleatoriamente, preguntas sin respuesta y sin ninguna relación entre sí, respuestas diseñadas para responder a cualquier cosa que se le preguntara, todos simples procedimientos que respondían a su peculiar exploración poética. “Así como la entiendo, la poesía no es prosa, simplemente porque la poesía está de una u otra manera siempre formalizada”. Para Cage la poesía es sólo poesía en la medida que permite que ciertos elementos musicales –tiempo, silencio, sonido- puedan introducirse en el territorio de las palabras y de alguna forma interferir, completar, reformular el sentido que las palabras componen.
 
En septiembre de 1958 decidió seguir el consejo de David Tudor y dar una conferencia con anécdotas. Sólo eso, las anécdotas que siempre contaba, en la forma y en el orden en que las recordara. Treinta historias sin acompañamiento musical que tituló Indeterminacy: new aspects of form in instrumental and electronic music.
 
En 1959 repitió esa misma conferencia, corrigió las treinta historias originales y agregó otras sesenta y música. “Muchas de las historias son cosas que me pasaron y quedaron atrapadas en mi mente, otras son cosas que leí y otras son cosas que me contaron”. La estructura de la conferencia no estaba determinada, simplemente realizó una lista de todas las historias que pudo recordar y las presentó en ese orden. “Mi intención de poner 90 historias juntas de un modo caprichoso es sugerir que todas las cosas, sonidos, historias (y, por extensión, seres) están relacionados, y que esta complejidad es más evidente cuando no es sometida a una idea de relación en la mente de una persona” 7
Ese mismo año realizó una nueva versión grabada para el sello del Instituto Smithsoniano: las noventa historias originales, fueron nuevamente reordenadas y corregidas, algunas incluso fueron reemplazadas por otras.
 
Cada una, independientemente de la extensión que tuviera, debía ocupar un minuto de la grabación: muchas resultaron casi incomprensibles, las más extensas, leídas a una velocidad ridículamente rápida, otras, muy breves, con enormes silencios, dejaban sólo suspendidas entre ruidos algunas pocas palabras.
 
Las historias siguieron aumentando y cambiando a lo largo del tiempo. En 1961 las publicó en “Silence”. Algunas de las noventa historias se encuentran –en una versión anterior a la grabada– bajo el título de Indeterminacy, algunas otras fueron desparramadas a lo largo del libro y otras simplemente fueron omitidas. En A Year from Monday de 1967, aparece de forma incompleta una nueva versión, la mayoría bajo el titulo “How to Pass, Kick, Fall and Run” y otras incorporadas a “Diary: How to Improve the World (you will only make matters worse)”. Para esta antología se utilizó la edición que realizó Eddie Kohler en 1997. Las historias del 1 al 90 fueron tomadas de la versión grabada (Indeterminacy: New Aspect of Form in Instrumental and Electronic Music. Ninety Stories by John Cage, with Music.) y se las numeró siguiendo el orden en que 8 se encuentran en el disco. Las 100 historias restantes fueron recuperadas de dos libros de Cage (Silence: lectures and writings y A Year from Monday: new lectures and writings) y se las numeró caprichosamente. La separación entre palabras dentro del espacio rectangular es un procedimiento desarrollado para imitar visualmente el silencio entre palabras que Cage le dio a cada historia para que pudiera durar exactamente un minuto.
 
Siguiendo las instrucciones de Cage, intentando evitar que la complejidad de la trama se pierda bajo cualquier idea de relación, esta antología se hizo de acuerdo a un método rigurosamente aleatorio: se colocó sobre una cuadrícula numerada una bolita de goma con tinta, una hormiga negra y una hormiga colorada.
 
 
143
 
Cuando Vera Williams se enteró
de que coleccionaba
hongos salvajes,
les dijo a sus hijos
que no tocaran nada
porque todos eran
mortalmente venenosos.
 
Algunos pocos días después
compró bifes
en Martino’s y
decidió servirlos
cubiertos con hongos.
 
Cuando
empezó a cocinar los hongos,
los chicos
dejaron de hacer lo que
estaban haciendo y la miraron
atentamente.
 
Cuando sirvió
la cena,
todos se pusieron a llorar.
62
Schöenberg siempre se quejaba de que
sus alumnos americanos no trabajaban
lo sufi ciente.
Había una chica en
particular en la clase que,
en verdad,
casi no
hacía absolutamente ningún trabajo.
 
Un día el
le preguntó por qué ella
no hacía nada más.
 
Ella respondió,
“No tengo
tiempo.” Él dijo,
“¿Cuántas
horas tiene el
día?” Ella respondió,
“Veinticuatro.”
Él dijo,
“Absurdo:
un día tiene
tantas horas
como las que pongas en él.”


(Fuente: Henderson Espinosa)
 

Luis Cardoza y Aragón (Guatemala, 1904 - México, 1992)

 

 

Presentamos un poema del ensayista, narrador y poeta guatemalteco Luis Cardoza y Aragón (1904-1992) en el aniversario de su nacimiento.Cardoza y Aragón radicó en Estados Unidos y posteriormente en Francia donde se relacionó con los surrealistas. Se estableció en México primero en 1944 y, después de una estadía en Guatemala, se estableció de forma permanente en México en 1954, por razones políticas.

 

 

 

 

 

A UN PERRO QUE AÚLLA

 

Muy lírica y antigua

brillaba hoy la estrella de la tarde,

con su suave veneno

y la nobleza evocadora

de sus misericordias y agonías.

 

Estaba triste yo, como el hombre primero

que vio morir el sol.

Como el hombre primero que lo vio renacer,

igual a la ola única y sin término del mar.

Y desleíame como una nube,

lívido gozo cruel donde el fervor

ceba su roja, amarga levadura,

con condición de brisa destinada a los árboles.

 

De pronto, me llamó a la vida

el aullido de un perro.

Elemental, sin saberse quejar,

de pedernales

y desobedecidos mandatos de silencio,

era como un ángel disfrazado

tocando las trompetas del Juicio Final.

 

¡Cómo nos duele el cielo,

su frenesí terrestre entre las tristes

fauces sin labios de la triste muerte!

Oh noche, madre de los sueños,

¿de qué me valen tus fantasmas?

 

Ni el oro fiel de las fieles estrellas,

ni los pechos de la lenta Esperanza,

pues habré de morir como he vivido,

con furia y abandono.

Izar todas las velas,

destrozar el compás y los ilusos mapas.

¡Seguir el fresco capricho del agua!

No hay rumbo para nadie. Y todo es vanidad

sin límites y absoluta demencia

en los graves remeros impasibles.

 

Ya sólo el yerto sueño,

cierto como el eterno

lucero del crepúsculo.

 

El yerto sueño bello contra el muro,

para hacerle ceder y abrir antes de tiempo

Las Áureas Puertas Definitivas.

 

De Venus y tumba, 1940

 

(Fuente: círculodepoesía.com)