sábado, 22 de agosto de 2026

Pablo Iráculis (España)

 

 

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mi abuela se presenta nuevamente en sueños

estoy sentado sobre sus rodillas

mientras bate manteca

su serenidad no deja de sorprenderme

con todo lo que le tocó cargar

y aguantarme ahora

es mediodía en la memoria

días cosidos al suelo

al tiempo que bajamos la cabeza

ella deja de cantar

en Pedrafita los ḷḷobos

y en Coḷḷanzo los civiles

cuando pasa

un grupo de falangistas de Moreda

las tuberías hablan

el último de la fila olisquea el paquete

con pan y queso para mi abuelo

pan violeta

y queso con la consistencia

de un bloque de granito

buscan a Silvino Morán

y a cualquiera que aparezca

en la lista que maneja la guardia civil

y pensar que todavía los hay que no se han enterado

de que el fascismo es pensamiento independiente

que libremente declara su asco

al mundo fuera de su mundo

pero a mi abuela eso le importa más bien poco

es lo que tiene el hambre

su rencor se diluye

entre las berzas del caldo

es poco pero alimenta

la cuchara negra

tragar y tragar

y ni esta boca es mía

esta piedra es un lugar tan bueno

como cualquier otro para sentarse

a esperar por el día en que levanten la veda

de enemigos del estado

y sus bien engrasados medios de represión

todo esto piensa mi abuela

solo que con sus propias palabras

rasca la tierra seca con el pie sano

hace que no llueve

piensa también en las berzas

santificado sea su buen crecimiento

porque sin ellas estamos jodidos de verdad

 

esta misma piedra

utiliza mi madre

cuarenta años después

para mantenerse alerta

por si aparece ese paraíso ultraliberal

del que tan bien le han hablado

donde existe libertad plena

para saltar de una marca a otra

no quiere perderse una oportunidad como esa

salir de este pozo

propulsados mágicamente hacia el planeta abundancia

yo entre sus brazos

sigo sin crecer

solo observo cómo cambian las caras

mientras todo lo demás

gestos de resignación

saldo en cuenta corriente

promesas de cambio con una textura

muy similar a la del papel higiénico

progresistas de los de toda la vida

empadronados desde antes

de nacer en el lado oscuro

la vivienda a precios prohibitivos

explotación laboral

la policía a lo suyo

pero mi madre confía

en que se va a acabar mañana mismo

lo de vivir de prestado

y más que nada en lo que promete

el tsunami Felipe González

vamos a nadar en el oro de las primeras marcas

como nueva clase media

nos vamos a hartar de comprar cosa rica y fina

el nuestro es amor del bueno

le dice la mirada de fuego

de ese Felipe joven y rosado

desde una foto firmada junto al teléfono rojo

por eso no se queda contenta

cuando mi prima me lleva

a una manifestación contra la OTAN en el pueblo

mejor seguir con lo del tragar

y lo de la cuchara negrísima

que como esta piedra siguen en el mismo sitio

el rencor de mi madre se diluye

en algo más abstracto que un caldo de verduras

la esperanza

que alimenta igual

cuando se da

 

dímelo a mí

interviene Felicísimo Gómez Villota

cuarenta años más tarde

asomándose desde los márgenes de su libro

"Represión clerical franquista en el concejo de Lena"

después de tanto comerme la cabeza

buscando algo que desde siempre

me plantearon como imposible

el cambio

una promesa de que al fin se haría justicia

con mi hermano igual que con tantos otros

y no he transformado nada

salvo el nombre de una calle

algo así dijo Paul Eluard creo

pocos cambios y mucho agotamiento

dando a conocer nombres de asesinos

si ha valido la pena

qué pregunta es esa

fue un ruego de mi madre

ir hasta el final en busca de verdad

justicia

reparación

 

un rencor indisoluble el suyo

cómo culparlo me digo

mientras me apeo del regazo de mi hijo

ya te vale a tus años

me censura pero poco importa ahora eso

porque todo es un mal sueño

en este caos bien organizado que es mi vida

el tren del progreso avanza adecuadamente

sobre ancho europeo

somos el faro que guía

a los infelices del norte de Europa

que mucho nivel de vida pero este sol no

no lo tienen ni nuestra gracia

ni estos productos de primera calidad

fresas de Huelva

naranjas de Valencia

borbones de Abu Dabi

aceites andaluces vinos de rioja

eso por no mencionar banderas azules

estrellas Michelin

macrofestivales de verano

y acorde con tanto lujo

precios top

salarios en perpetuo estado de hibernación

también

pero y esas largas horas de luz

para contemplar el Mediterráneo

en un día de pocas pateras

 

toma tus medidas

diluye tu rencor

negándote a crecer

de ciertas maneras

y sentándote siempre

en la mesa que todos evitan

que es aquella en la que la solidaridad

el amor y la fraternidad

suplen con creces la escasez de comida

 

 


Pablo Iráculis. Paisajes Vetados. 2026

 

(Fuente: Voces del extremo) 

Patrizia Cavalli (Italia, 1947-2022)

 

 

 

"Me corté el pelo, me oscurecí las cejas"

 

 


 
 
 
Me corté el pelo, me oscurecí las cejas,
arreglé la comisura derecha de mi boca,
adelgacé mi cuerpo, levanté mi estatura.
También di a mis hombros definición triunfal.
Soy otra vez una chica, un chico por las calles,
con paso de diligente, sin adorno superfluo.
Sin embargo, no olvidé sentarme despacio,
con velo en la mirada.
Y sin darme cuenta derroché caricias.
Mi cuerpo, un secreto intocable.
Los riñones condensan la espera insatisfecha;
en los jardines, los paseos,
las recomendaciones de siempre,
el cielo a veces azul
y a veces no.
 
 

Patrizia Cavalli, incluido en Arquitrave (nº 70, septiembre-octubre de 2022, Colombia, trad. de Diego Bentivegna y Osvaldo Bossi).
 
 
(Fuente: Asamblea de palabras) 

 

Carmen Ollé (Lima, Perú, 1947)

 

 

En el olvido

 

Deja ya Carmen de andar por ahí contando a
todos tus dolores;
con tanta queja a nadie haces bien y el culpable
se vanagloria,
Crece en riqueza y poder.
Dice que hay una tonta ya madura -aunque no
lo parezca- que vierte por él sangre.

Si tu cuerpo no alcanza en otro cuerpo la gloria:
que el sueño te recompense.
 

Carmen Ollé en Hora Zero y otras instantáneas del recuerdo - Vallejo & Co.  | Revista Cultural - POESÍA - FOTOGRAFÍA - NARRATIVA - CINE - MÚSICA -  TEATRO - ARTES - PLÁSTICAS - CREACIÓN - CAJÓN DE SASTRE

 

(Fuente: Ezequiel Zaidenwerg Dib) 

viernes, 21 de agosto de 2026

Héctor Giuliano (Murazzano, Italia, 1947 / Reside en San Juan, Argentina)

 

 

No
leo a Ovidio
en cuanto
lo que se dice
de Ovidio.
 
Dísticos
como frágil
herencia elegíaca,
meros pretextos. 
 
Finjo
la analogía,
la sospecha,
el derrumbe,
la canalla suposición,
la fecunda viuda
del volver a ellas. 
 
Incrimino
mis ojos,
hago piel
un sentido contario;
imperiales
fueron Propercio,
Virgilio
y Horacio,
las punitivas leyes
contra el adulterio,
la decaída severidad,
l'ansia dell'esplorazione,
i segreti della propia anima.
 
Me llamaré
a repudio:
aquella acusación
del padre que no lo era
y del hijo
deliberado
en su silencio;
no me leeré
manuscrito
a su cupido
pleno
a las puertas de palacio
sensorial
mañanero.
 

- Inédito
 

Luis Rogelio Nogueras (Cuba, 1944 - 1985)

 

 

Puede ser una imagen de una o varias personas 

 

 

HALT  (1979)

 

La artillería israelí sigue cañoneando
campamentos de refugiados palestinos
en el sur del Líbano.
                 (de la prensa)
 
Recorro el camino que recorrieron cuatro millones
de espectros.
Bajo mis botas, en la mustia, helada tarde de
otoño
cruje dolorosamente la grava.
Es Auschwitz, la fábrica de horror
que la locura humana erigió
a la gloria de la muerte.
Es Auschwitz, estigma en el rostro sufrido de
nuestra época.
Y ante los edificios desiertos,
ante las cercas electrificadas,
ante los galpones que guardan toneladas de
cabellera humana
ante la herrumbrosa puerta del horno donde
fueron incinerados
padres de otros hijos,
amigos de amigos desconocidos,
esposas, hermanos,
niños que, en el último instante,
envejecieron millones de años,
pienso en ustedes, judíos de Jerusalem y Jericó,
pienso en ustedes, hombres de la tierra de Sión,
que estupefactos, desnudos, ateridos
cantaron la hatikvah en las cámaras de gas;
pienso en ustedes y en vuestro largo y doloroso
camino
desde las colinas de Judea
hasta los campos de concentración del III Reich.
Pienso en ustedes
y no acierto a comprender
cómo
olvidaron tan pronto
el vaho del infierno.
 

(Fuente: Pensar la Muerte)

Rodolfo Fogwill (Buenos Aires, 1941 - 2010)

 

 

 

 

 

 

Métrica urbana



Pasos de siete sílabas
son su modo de andar
por la ciudad que hostiga
con su música inerte.
Lo que le impide pensar
es eso: el imposible
acople de su tiempo
con el tiempo del mundo.
Tendría que rapear
balbucear o encontrar
otro tiempo, no éste
ajeno que termina
de advertir que jamás
fue suyo ni podría
haber llegado a serlo.
Ciudad inhabitable
y más ciudad por ello
y aún más real por opaca
a las curvas del verso:
¿Qué simetría arbitraria
podría reflejar
la extrañeza de estar
aquí?


(Fuente: Daniel Rafalovich)
 

Leonardo Alezones Lau (Venezuela, 1983)

 

 

 

 

 

 

 

LAURUS NOBILIS 

 

el pájaro que no requiere ordenar sus notas
es todo territorialidad
pero qué es del hombre
a qué orden debe su histrionismo
por ahora canto a la mano que guía
esa arremolinando luciérnagas en el portal
y otorgándoles sitio entre las estrellas
es la mano del maestro siempre en préstamo y ayuda
nos enseña más que palabras
a mí me ha enseñado además de oficio con alegría
a atestiguar como no siempre las generaciones se traicionan
¡ave césar! agradecimientos y églogas a tu juventud eterna
el pájaro de la poesía entre laureles te ofrenda salud


(Fuente: César Seco)