SEGREGACIÓN N.° 1
OH HADA CIBERNÉTICA...
ALGÚN DÍA EL AMOR…
AMANUENSE
AUTORRETRATO CON APARIENCIA HUMANA
LA ESPERANZA
(Fuente: Óscar Limache)
(Fuente: Óscar Limache)
(Fuente: Lilian Silva G.)
(Fuente: Jonio González)
Princesas noruegas murieron de melancolía en la corte extranjera
igual,
naves remontaron los trópicos con bestias extraordinarias en jaulas
que apenas sobreviven al viaje
Ensayos clínicos con roedores blancos en polígonos industriales
Un cuerpo se pierde
seiscientos noventa y seis años,
y sobre su tumba se hacen visitas guiadas para grupos escolares
Hasta aquí trajeron a la doncella para casarla
con este sol que ensaya todo el año para matar
Las guías educativas no estandarizan a qué edad se comprende la
[frase:
murió de melancolía a los veintiochos años
Mamá me cortó el pelo recto como el casco de un soldado para la
[excursión
y yo llevé los ojos grandes
Es importante vivir una vida entera solo para
enseñar a los niños la palabra melancolía
Un sepulcro de marfil de narval sobre el páramo seco de la meseta,
tres de cada diez ratones mueren en el desarrollo de un
[antidepresivo eficaz
Mario Ramos Obregón
Rusos blancos trabajando desesperados en talleres de la Renault
XL Premio Gerardo Diego de poesía 2024
Ediciones de la Diputación de Soria
(Fuente: Papeles de Pablo Müller)
(Fuente: Adriana Hoyos)
Cavalo Morto es un lugar que existe en un poema de Lêdo Ivo. Un poema de Lêdo Ivo es una luciérnaga que busca una moneda perdida. Cada moneda perdida es una golondrina de espaldas, posada sobre la luz de un pararrayos. Dentro de un pararrayos hay un bullicio de abejas prehistóricas alrededor de una sandía. En Cavalo Morto las sandías son mujeres semidormidas que tienen en medio del corazón el ruido de un manojo de llaves.
Cavalo Morto es un lugar que existe en un poema de Lêdo Ivo. Lêdo Ivo es un hombre viejo que vive en Brasil y sale en las antologías con cara de loco. En Cavalo Morto los locos tienen alas de mosca y vuelven a guardar en su caja las cerillas quemadas como si fuesen palabras rozadas por el resplandor de otro mundo. Otro mundo es el fondo de un vaso, un lugar donde lo recto tiene forma de herradura y hay una sola calle forrada con tela de gabardina.
Cavalo Morto es un lugar que existe en un poema de Lêdo Ivo. Un lugar que existe en un poema de Lêdo Ivo es un río que madruga para ir a fabricar el agua de las lágrimas, pequeñas mentiras de lluvia heridas por una púa de acacia. En Cavalo Morto los aviones atan con cintas de vapor el cielo como si las nubes fuesen un regalo de Navidad y los felices y los infelices suben directamente a los hipódromos eternos por la escalerilla del anillador de gaviotas.
Cavalo Morto es un lugar que existe en un poema de Lêdo Ivo. Un poema de Lêdo Ivo es el amante de un reloj de sol que abandona de puntillas los hostales de la mañana siguiente. La mañana siguiente es lo que iban a decirse aquellos que nunca llegaron a encontrarse, los que aun así se amaron y salen del brazo con la brisa del anochecer a celebrar el cumpleaños de los árboles y escriben partituras para el timbre de las bicicletas.
Cavalo Morto es un lugar que existe en un poema de Lêdo Ivo. Lêdo Ivo es una escuela llena de pinzones y un timonel que canta en el platillo de leche. Lêdo Ivo es un enfermero que venda las olas y enciende con su beso las bombillas de los barcos. En Cavalo Morto todas las cosas perfectas pertenecen a otro, como pertenece la tuerca de las estrellas marinas al saqueador de las cabezas sonámbulas y el cartero de las rosas del domingo a la coronita de luz de las empleadas domésticas.
Cavalo Morto es un lugar que existe en un poema de Lêdo Ivo. En Cavalo Morto cuando muere un caballo se llama a Lêdo Ivo para que lo resucite, cuando muere un evangelista se llama a Lêdo Ivo para que lo resucite, cuando muere Lêdo Ivo llaman al sastre de las mariposas para que lo resucite. Háganme caso, los recuerdos hermosos son fugaces como las ardillas, cada amor que termina es un cementerio de abrazos y Cavalo Morto es un lugar que no existe.
Juan Carlos Mestre. La desobediencia de las palabras. Bartleby Ed. 2024
(Fuente: Voces del extremo)