domingo, 26 de julio de 2026

Hedva Harechavi (חדוה הרכבי, Degania Bet, Israel, 1941-Jerusalem, Israel, 2025)

 

 

Puede ser una imagen en blanco y negro de una o varias personas 

 

 

ESTO NO ESTÁ PASANDO

 

Esto no está pasando esto no está pasando
esto no está pasando esto no está pasando
esto no está pasando esto no está pasando
esto en realidad no está pasando
esto en realidad no está pasando realmente
es imposible que esto esté pasando
quizás parece que esté pasando
tal vez es algo que dicen que está pasando
o como si estuviera pasando
esto no está pasando esto no está pasando
esto no está pasando esto no está pasando
esto no está pasando esto no está pasando
esto no está pasando esto no está pasando
es imposible que esto esté pasando
es imposible que esto realmente esté pasando
esto en realidad no está pasando
sólo dicen que está pasando
es sólo como si estuviera pasando
esto no está pasando esto no está pasando
esto en realidad no está pasando
esto en realidad no está pasando
esto en realidad no está pasando realmente
esto, en realidad, no está de verdad en absoluto pasando.
 
Sólo parece que está pasando.
 
 
_____________________________________
trad. del hebreo de Gerardo Lewin en decantasion.blogspot. En la imagen, Hedva Harechavi (חדוה הרכבי, Degania Bet, Israel, 1941-Jerusalem, Israel, 2025) por Emil Salman. 
 

 

(Fuente: Jonio González) 

Machi Tawara (俵万智, Osaka, Japón, 1962)

 

 

Puede ser una imagen en blanco y negro de una o varias personas 

 

 

CUATRO HAIKUS

 

Por la mañana temprano,
flores de ciclamen erguidas...
ojalá pudiera ver con sus ojos
 
**
Incluso vestida como una muñeca antigua
algunas de las manchas de la vida
no se pueden ocultar.
 
**
Para pasar el día sin nada que hacer
me entretengo con un juego solitario:
«fingir que espero a alguien»
 
**
En la terraza que el amanecer tiñe de rojo
el helecho echa nuevas frondas
para anunciar la llegada de la primavera
 
 
_______________________
en "Salad Anniversary", Pushkin Press, Londres, 1987. Traducción del japonés al inglés, Juliet Winters Carpenter. Versión del inglés al castellano, Jonio González. En la imagen, Machi Tawara (俵万智, Osaka, Japón, 1962 / Interno Poesia)
 
 


Early morning,
cyclamen flowers standing erect—
if only I could see with their eyes
 
**
Even dressed up like an antique doll
some of life’s mud
cannot be concealed
 
**
To pass a day with nothing to do
I play a solitary game:
"pretending to wait for someone"
 
**
On the terrace, red with sunrise,
the fern puts out new fronds
to mark the coming of spring
 

 

(Fuente: Jonio González) 

Krisma Mancía (San Salvador, El Salvador, 1980 - 2026)

 

 

 

 

Virginia Woolf tomó mi mano (+2)


Virginia Woolf, obra de Marta Toledo
 
 
 
 
 
VIRGINIA WOOLF TOMÓ MI MANO
 

Él no llegó a la cafetería aquella tarde lluviosa.
De regreso a casa, Virginia Woolf tomó mi mano
y me habló de la casa amueblada de Orlando.
Necesitaba un falso amante esta tarde de lluvia
o tal vez una taza de café, permitirme un beso, contemplar botones.
Cualquier cosa que se resistiera a envejecer.
Pero él no llegó esa tarde lluviosa.
De regreso a casa, me detuve a comprar flores
y me negué a entrar al salón de belleza.
La soledad era demasiada hermosa debajo del paraguas
y es fácil envidiar lo que ya no se tiene.

Necesitaba que sucediera algo.
Algo que me golpeara, algo que me hiriera, algo que me hiciera sentir algo,
sobre todo eso: sentir.
No importa qué, ni cómo.
Entonces dejé que la gente chocara contra mí,
solo por sentir una mano rozándome por accidente…
Creo que hay una especie de dolor interior que solo el dolor exterior equilibra
y se me pasó la mano,
la fuerza necesaria en el cuello,
el límite de velocidad,
el no detenerme a tiempo…
hice caso omiso al sonido de la sirena de una patrulla,
a la cinta amarilla,
al calor de una bala rozando mi frente,
a la tos,
al deseo de vomitar…
Siete minutos y no pasó nada, Virginia.
Los ataques de ansiedad solo tienen un motivo: exceso de futuro;
y un solo objetivo: la perdida de control,
y esperar, esperar es la peor medicina.
Es la pesadilla vestida de sueño.
Esperar que se normalice la respiración, el pulso, las ideas…
La inmovilidad,
la incapacidad de volver del viaje,
las aspas del ventilador se detienen
y solo hay siete minutos.
Pánico. Una sensación extrema.
Pánico a morir. Pensar en la pena máxima.
Pensar en…
No pensar. No pensar.
No quiero pensar en la felicidad y en la belleza de vivir.
Pensar que no sucede nada.
—Pensar, ¿pensar qué?

Virginia Woolf tomó mi mano.
Hubiera sido una buena amante en esa tarde lluviosa.



Historia de un cometa. Editorial El Pez Soluble,
(Colección Maremonstrum), 2024, 58 p.
El Salvador, América Central


*
Ilustración de Vanessa Borrell [Lady Desidia]
 
 
 
YO, COMO UNA PLANTA

En medio del jardín
mi cuerpo es una brújula sin dirección
manejada por una rama seca dentro de mi vientre

cortarme
mutilar una parte de mi cuerpo
(un meñique
una mano
un brazo)
y plantarla cerca de un ciprés
cerca de un cortejo de pájaros    
donde la sinfonía de la lluvia
la fecunde en la tierra
y las raíces la alimenten de lo verde
y del arco iris más lejano

el musgo la cubrirá
y una noche 
entraré profanando la tierra
y la traeré hacia mí, 
hacia mi jardín sediento de risas.

*

B O N U S  T R A C K 


Yo no cumplo años.
Yo no envejezco.
Yo no muero. 
El tiempo me olvidó
donde termina el mundo.  
La Muerte me respeta
y nadie puede destruir algo
que es inmortal.

Leído en su FACEBOOK


Krisma Mancía
(San Salvador, El Salvador, 1980 - 2026)
POETA/ESCRITORA/DISEÑADORA/ARTISTA
para leer la reseña de André Cruchaga en ENTRETMAS
para leer + en EL ESCARABAJO
+ en ANALECTA LITERARIA
en INSTAGRAM

 

 

 

 

(Fuente: Emma Gunst) 

Héctor Giuliano (Murazzano, Italia, 1947 / Reside en San Juan, Argentina)

 

 

La precisa palabra
que el poema reclama
no es la lengua
oculta del ojo,
con suerte,
glándula y hueso.
 
La palabra precisa
de otro vuelo,
de otra ceniza dispar
y otro soplo:
farsante,
puta triste,
cosita.
 
Se asciende al Ararat
cuando las palomas sonambulean.
 

- Inédito-
 

Andrée Chedid (Egipto, 1920-2011)

 

 

"Vivir"

 

 


 
 
 
 
Esos cuerpos no han tenido lugar
Ni esos pasos      ni esas noches

Sin los ríos de la emoción
Nada                  nada se reúne

Necesitamos la partición
Necesitamos el incendio
Para que se cebe la fuente
Para que tenga lugar la vida.
 
 

Andrée Chedid, incluido en Diwan africano. Poetas de expresión francesa (Editorial Arte y literatura, La Habana, 1988, selec. y trad. de Rogelio Martínez Furé).
 
 
(Fuente: Asamblea de palabras) 

 

Ferreira Gullar ( São Luís do Maranhão, Brasil, 1930 - Rio de Janeiro, 2016 )

 

 

El gol

El esférico baja
del espacio
veloz
él lo para
de pecho
y lo duerme
en el aire
después
con la rodilla
lo deja a media altura
donde
iluminado
el esférico
espera
el tiro que
relampagueante
lo dispare
rumbo
a nuestro
corazón
 
Traducción de Ezequiel Zaidenwerg Dib
  

The Voice of Neo-Concretism: Ferreira Gullar, 1930-2016 | Newcity Brazil

 

sábado, 25 de julio de 2026

Enrique Mercado (España, 1965)

 

 

 

Que soy como un peluche viejo y despeluchado,
que ya no soy "the new kid in town",
que mi obra se fue haciendo más arisca,
con más aristas,
menos complaciente con vuestro mundo adocenado e inamovible,
que me adelantó la siguiente generación por la derecha,
más rápida de reflejos y dispuesta a pasar por el aro,
que desaparecí diez años como Rimbaud
porque no quería mirarme en el Salón de los Espejos de Versalles,
que cuando empecé a publicar de nuevo,
en editoriales diminutas que no llegaban a la superficie del mainstream,
mirasteis para otra parte,
y hasta hubo alguien que me llamó
"espectro del pasado",
que a pesar de que me visteis inofensivo
para vuestros intereses tardocapitalistas,
algo en vosotros se removió,
porque más allá de vuestros malos augurios
había sobrevivido a todos los desastres.
 
Sólo por ser vuestro grano en el culo
me alegro de seguir escribiendo lo que me sale de la polla,
y lo que más me alegra
es que no podáis meter la tijera
de vuestros prejuicios,
y que todo fluya por un río secreto
que ya navegaron Kafka y Valle-Inclán,
qué me importa si en las bibliotecas
no están mis libros entre los códigos MEQ y MES,
qué me importa el anonimato atroz al que sometisteis una obra que no se pliega ni se arrodilla,
qué me importa nada si al final no quedará rastro de esta absurda batalla
de las Termópilas,
porque vosotros,
gerifaltes de antaño y hogaño,
nunca habéis tocado
las uvas de la verdadera literatura,
no habéis degustado el zumo,
si acaso el ollejo, lo agraz,
qué sabréis vosotros de la dulzura,
capitostes.