jueves, 15 de octubre de 2026

Mari Lamas (Buenos Aires)

 

 

MANTIS

 

Lo sabía seductor
e imperioso
y esperé a que llegara,
paciente y lúbrica
como una mantis
que ha mudado de piel
ya muchas veces
aguardando la nueva
primavera.
Él vino en el otoño
y me intuyó (o me olió)
macerada en amores
y expectante.
 
Sin romance y con ahínco
fue una cópula perfecta.
Eso duró la pasión,
apenas un par de horas.
Segundos después
nada quedaba
de su arrogante embiste
y él se entregó al sueño
enredado en mis piernas,
sin sospechar siquiera
que el mío era otro sueño
y yo en él
lo devoraba.
 
 
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📷🎨Pablo Picasso - "Bañista sentada a orillas del mar".
 

Teresa Amy (Montevideo, Uruguay, 1950 - 2017)

 

 

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Cortejo mínimo II

 

llevaban su cortejo
en las tardes y en las noches nunca
al alba que enloquece las almas
que transforma la brea roja en sangre
que apasiona los nardos nunca
al alba que prohíbe el sesgo
llamado cuerpo
la navaja llamada beso blanco:
llevaban su cortejo casi a solas
con las copas del marrasquino del
viejo armario del vaso de Dubrovnik
y el caminar en el monte
ella obsesionada en su deseo
él sosteniéndola /leve penacho de roble en primavera/
ella creía en un corazón ardiente
creía especial el amor de un corazón ardiente
daría cualquier cosa por un poco de corazón ardiente
como a una alhucema él la sostenía
llevaban su cortejo de vestido de seda
/la saluda desde lejos desde
la carretera roja/
(promesa de corazón ardiente):
sería un refugio de mirada efímera
sería como el comienzo de una llama
 
De Jade, 2011
 
 

Angkor Thom

 

¿Y para qué volver?
¿Por qué camino?
(Juan Eduardo Cirlot)
 
 
aún le dije/ a mi alma:
«permanece tranquila» mientras
el tren penetraba en lo verde/ verde espeso
dejando atrás atisbos
de matas/ templos gigantes
piedras grises parasitadas por la selva
bordadas
en bajorrelieves de combates
de danzas de divinas apsaras:
todo flotaba
envuelto en una calma de ceniza
era la despedida
de una civilización apenas entrevista
absorbida por los sentidos
sospechada por la conciencia
abandonada por el riesgo de muerte
se percibía un aroma amargo/ acre/ a hierbas/ a rojo cinabrio
minerales viejos/ una música
de hilos de agua/ de cascadas
vibraciones de agua de estanques
de animales peligrosos
de adioses
pensamientos controlados : «permanece tranquila
así en la luz/ como en la sombra»
centellea el tren
entre las matas
avanza
con ritmo furioso
no volverá atrás
corre/ en un solo sentido
en tu contra/ a favor del tiempo
rosa de este mundo
hija de la noche:
te acercas/ a tu casa de la estrella
azul/ sobre campo de arroz
nada que temer
la selva en derredor
la que arde
aún por la belleza del lugar
tanto arde
que va enajenada/
hasta los ríos/ escuchando
en el estanque imperial de los lotos magenta
el roce de la seda/ de agua profunda/ pensamiento
espiral de la piedra sagrada
del templo antiguo que regresa
al tierno brillo
temblada
destellante en el agua profunda
de pronto ha vuelto a quemar
en su quemadura/ la nieve/
para dormir de nuevo con la maleza
que la invade.
 
 
Teresa Amy, de Cuaderno del Sudeste.
 

(Fuente: Henderson Espinosa) 

César Vallejo (Santiago de Chuco, Perú, 1892-París, Francia, 1938)

 

 

César Vallejo, el poeta que pronosticó su propia muerte - Infobae 

 

 

LA CENA MISERABLE

 

Hasta cuándo estaremos esperando lo que no se nos debe... Y en qué recodo estiraremos nuestra pobre rodilla para siempre! Hasta cuándo la cruz que nos alienta no detendrá sus remos.
 
Hasta cuándo la duda nos brindará blasones por haber padecido!...
Ya nos hemos sentado
mucho a la mesa, con la amargura de un niño que a media noche, llora de hambre, desvelado...
 
Y cuándo nos veremos con los demás, al borde de una mañana eterna, desayunados todos!
 
Hasta cuándo este valle de lágrimas, a donde yo nunca dije que me trajeran.
De codos
todo bañado en llanto, repito cabizbajo
y vencido: hasta cuándo la cena durará.
 
Hay alguien que ha bebido mucho, y se burla, y acerca y aleja de nosotros, como negra cuchara
de amarga esencia humana, la tumba...
 
Y menos sabe
ese oscuro hasta cuándo la cena durará!
.....

(Fuente: Daniel Freidemberg)

Serguéi Gandlevski (Moscú,1952)

 

 

Cuando yo vivía en este mundo 

 















Cuando yo vivía en este mundo
Y aspiraba su aire,
Y cometía estos actos,
Los otros, no los cometí;
Cuando guardaba silencio y decía sandeces,
Despilfarraba y acumulaba,
Me armaba de valor, parloteaba, lloraba,
Nada conservé;
Pero ahora, que estoy muerto
Y me transformé en la materia,
Nadie -ni Kierkegaard ni Buber-
Pueden explicarme para qué
-No logra entenderlo mi razón-
Y cómo decirlo, porque
Yo vivía y en mi propia cama
De un sobresalto me paraba
En la penumbra de la noche…


Alforja, XXX, Universidad Autónoma de Puebla, México, otoño de 2004
Traducción de Ludmila Biriukova
Envío de Jonio González

Foto: Personalidades/RIA Novosti

 

(Fuente: Campo de maniobras) 

René Char (L'Isle-sur-Sorgue, Francia, 1907-París, 1988)

 

 

Hojas de Hypnos 12 

 

















Lo que me puso en el mundo y me echará de él sólo interviene en las horas en que estoy demasiado débil para resistirle. Anciana persona cuando nací. Joven desconocida cuando moriré.
La misma y única Caminante.


En Feuillets d'Hypnos, 1946
Versión de Magdalena Cámpora


Feuillets d’Hypnos 12

Ce qui m’a mis au monde et qui m’en chassera n’intervient qu’aux heures où je suis trop faible pour lui résister. Vieille personne quand je suis né. Jeune inconnue quand je mourrai.
La seule et même Passante.

 

 

(Fuente: Otra Iglesia Es Imposible) 

Gabriel Pantoja (Córdoba, 1978)

 

 

 

 

 

Siempre que hay un geminiano
por la calle San Martin aparece
otro. Yo que nunca fui uno me
vuelvo ahora el reflejo de aquel.
Ayer iba a misa a convertirme en
dos. Comulgué. He vuelto a casa
repitiéndome los salmos: con los
fulgores quebrados de una idea
feliz se viaja en otra dirección.
 
(Dedicado al pastor Martín Palacio Gamboa
 

Daniel Quintero (Buens Aires, 1957)

 

 

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Es bueno que mi perro
me vea escribir
un poco cada noche
de cómo me las arreglo
mientras roe un hueso
entre sus trapos
en qué maravilla
andaré entusiasmado
para que no deje
de mover la cola
 
tal vez descubra
que nada de la poesía
tenga sentido
mientras le ladra a la Luna
o arranca las pulgas
de su cansada vida
 
el caso es que me ve escribiendo
y no necesita excusas
para iniciar una guerra
como me pasa a mí
cada vez que sus ronquidos
me sobresaltan
 
¿soñará conmigo
como sueño con mi infancia
frente al papel en blanco?
¿escarbará recordando
sus enterramientos?
¿saciará su sed su orgullo
buscará absolución
mientras duerme?
¿tirará su último anhelo
como hago yo
mientras no sueño?
 
intentaré copiar su destino
para asumir el riesgo
de toda la especie.