domingo, 6 de septiembre de 2026

Hermann Bellinghausen (México, 1954)

 

 

Puede ser una imagen de guepardo, leopardo de las nieves, gran felino y texto 

 

 

ENTONCES POR QUÉ NO ME RINDO

 

Tienes tu zarpa sobre mi cuello
contra el suelo enlodado
y amagas con clavármela
tantito y que me mueva.
 
Tu cargada de bestias nos rodea,
yo postrado y tú rampante
en el centro de la arena.
Sus mandíbulas rechinan furiosas.
 
No encontraría resquicio alguno
si intentara escapar, como si tu zarpa
no estuviera tan bien colocada
en el interruptor de mis signos vitales.
 
Entonces por qué no me rindo.
 
Como si ya hubiera muerto antes
y supiera todo lo que se siente,
como si fuera la primera vez,
como si ésta no fuera la última.
 

*
Foto intervenida: Peter Beard
 

Poesía Hermann Bellinghausen  

Iosu Moracho (Pamplona, España, 1963)

 

 

 

Perlas finas 

 




 

 

Si te preocupa el futuro

prepárate para un bombardeo.


No solo eres responsable de las flechas que disparas,

también lo eres de las que armas.


Solo un ser humano puede reconocer a otro ser humano

en las tinieblas o en la oscuridad.


Solo quien es como yo

puede ser otro yo.


En el desierto abundan los espejismos.

En la carencia abundan los errores.


Quitad el agua a un ser humano

y beberá fantasmas.


Iosu Moracho. La nebulosa del cangrejo. Ed. 4 de agosto, 2024

 

(Fuente: Voces del extremo) 

Iosu Moracho (Pamplona, España, 1963)

 

 

 

3 poemas de LA NEBULOSA DEL CANGREJO 

 





ROEDORES




A la muchacha desaparecida


Tenía tanta hambre

que aquella noche todos los ratones

corrían por sus tripas.


Tenía tanta luz

que cuando se le echó la vida encima

ella siguió brillando como brillan las candelas en la noche.


Los niños dijeron a sus padres:

hay ratones eléctricos bailando en el aljibe.


La buscaron los del pueblo por el agujero negro desde donde cayó.


En unos pocos años llegarán con sus linternas

hasta la otra parte del mundo.





TEORÍA DE LAS CUERDAS




No son partículas,

son cuerdas que vibran

como gomas elásticas en la noche de los tiempos.


La física es el pentagrama.

La química, la sinfonía escrita en la partitura.

La matemática, la forma en que la simetría se impone al caos

y a la entropía.

La teología, la música de las esferas en el cielo de Newton, Einstein, Bohr,

Laplace, Hawkins y Penrose.

La filosofía, el pensamiento de unos niños que juegan

a contar cometas.

La literatura, el lugar al que Tolkien llegó.

La historia, el relato de los antepasados en las hogueras de la noche.

La antropología, el misterio de Dios cuando era pequeño.

El arte, eso que hacen los espíritus puros en las escuelas infantiles

de todo el mundo…





ENCARNACIÓN


“Igual que se dobla la ramita se inclina el árbol”

Alexander Pope Ensayos morales


Siempre pensé

que pasábamos la vida inventando

caminos.


Ahora he descubierto

que es la vida la que nos traza

los caminos que debemos recorrer.


Nuestro despertar siempre ha sido lento

y progresivo. Nadie descubre

lo absoluto en una sola noche.


Mi objetivo principal, dijo Shackleton,

es que todos los hombres de la expedición

vuelvan a casa.


Construimos nuestras casas sobre las tumbas

de nuestros muertos. Ellos son los que mantienen en pie nuestros sueños

y nuestras vidas. Ellos son nuestras raíces.


El camino del poeta no es la poesía,

es el conocimiento de sí mismo y a través de él

de los demás.


La poesía es el instrumento que tiene en sus manos,

la herramienta que usa cada día

para arar sus campos.


Versos puede hacerlos cualquiera,

pero de lo que se trata

es de transformarse en poema.


Todo poeta debería pedirle a la vida

que le dé las cosas y los hechos

que lo conviertan en poema.


Poetas hay demasiados.

De lo que se trata

es de encarnarse…


Iosu Moracho. La nebulosa del cangrejo. Ed. 4 de agosto, 2024

 

(Fuente: Voces del extremo) 

Esther Mañoso (Sevilla, España, 1985)

 

 

DIFUNTA CORREA 

 




A Almamar y todas sus Difuntas Correas

 

 

La santa murió deshidratada

cruzando el desierto sanjuanino

detrás de su amado

con un hijo a la teta.


Cuenta la leyenda que bajo

la sombra de un algarrobo

desfalleció

con su hijo en brazos.


El bebé,

––¡bendito instinto de supervivencia!––

mamó de su madre

muerta

––canibalismo legítimo––

hasta que lo encontraron

unos arrieros.


Trenzas cortadas,

piernas ortopédicas,

fotos, cartas de amor,

matrículas de coches,

cintas de colores colgando del techo,

flores de tela

con el color comido

por el polvo.


Y botellas de plástico

llenas de agua;

cientos de ellas,

apiñadas.


Todo para honrar a

Deolinda Correa de Bustos,

que fue claro ejemplo

de lo que salva la teta,

de lo que muere

cuando no le das

agua.




Esther Mañoso. Tanque de tormentas. Ed. Cuadranta, 2025

 

(Fuente: Voces del extremo) 

Cheikh Tidiane Gaye (Senegal)

 

 

Puede ser una imagen de texto que dice "Poesía africana: Cheikh Tidiane Gaye (Senegal) Leemos, en el maco del dossier de poesía africana que prepara Mariela Cordero, algunos textos de Cheikh Tidiane Gaye (Senegal). En 2024 fue nombrado Caballero de la Orden de las Artes las Letras de la República Francesa. Asimismo, es fundador y presidente de la Academia Internacional Léopold Sédar Senghor." 

 

 
Mi nombre es árabe
mi apellido es wolof
mi nacimiento es una escritura que se lee en primavera,
cuando el verano llama a mi puerta
el alfabeto sonríe al arcoíris
que me ofrece colores y coreografías.
Bebo​​ en la colmena
me vuelvo dulce, dulce,
dócil,
mi aguijón es la sonrisa.
 
Las fronteras no son más que luces​​ para guiarme
en la travesía hacia otros alfabetos,
en la travesía de las dunas discordantes,
en la travesía de los mares moribundos.
Soy la canción que revitaliza,
el collar que llevo alrededor del cuello,
alrededor de mi corazón​​ extendido,
el collar de oro, el collar que habla,
que camina a los​​ confines de los mares y los océanos.
.
.
.

.
Traducción de Mariela Cordero
 
(Fuente: círculodepoesía) 
 

Héctor Giuliano (Murazzano, Italia, 1947 / Reside en San Juan, Argentina)

 

 

Piedra
que cae
de a trechos
y silencios.
 
"...il terzo gran lume..."
 
Fatalidad gramática,
animales de aire
en el vivo reino del sodio.
 
Ventarrones
en la avenida
de los cadáveres insepultos.
 
Y el cielo rojo
como un zorzal
transfigurado
entre mallas plásticas
y sandalias
prósperas de anuncios.
 

- Inédito -

 

Úrsula K. Le Guin (EEUU, 1929 - 2018)

 

 

 

 

 

 

LA MÉDULA

 

Había una palabra dentro de una piedra.
Traté de extraerla de ella,
mazo y cincel, pico y punzón,
hasta que la piedra goteó sangre,
pero aún no podía oír la palabra
que la piedra había pronunciado.
La arrojé a un lado del camino
entre un millar de piedras
y según me alejaba me gritó
bien alto la palabra al oído
y la médula de mis huesos
la escuchó, y respondió.
 
 
Ursula K. Le Guin
En busca de mi elegía
Traducción: Andrés Catalán
Nórdica Libros
 

(Fuente: Una Antropóloga En la Luna)