viernes, 25 de septiembre de 2026

Franca Mancinelli (Fano, Italia, 1981)

 

 

 

Puede ser una imagen en blanco y negro de el Panteón 

 

 

 

CUANDO DUERMES...

 

cuando duermes en mi mente
la habitación tiene tu perfil
y cada cosa un lugar
como las venas.
Eres el hijo, y el pequeño animal
inmóvil en la tierra
olisqueada buscando la raíz
la huella, la cola de una promesa
que retengo, hasta que se ha roto
esta mordaza, y el pensamiento
se dibuja en la línea
abierta de nuestras manos.
 
 
________________________
en "Jardines secretos. Joven poesía italiana", ed. y trad., Emilio Coco, Sial, Madrid, 2008. Véase también, “Poesía italiana contemporánea: doce poetisas”, ed. y trad., Emilio Coco, Torremozas, Madrid, 2000. Trad. de Emilio Coco. En la imagen, Franca Mancinelli (Fano, Italia, 1981) por Dino Ignani.
 
 

quando mi dormi in mente
la stanza ha il tuo profilo
ed ogni cosa un posto
come le vene.
Sei il figlio, e il piccolo animale
fermo sulla terra
annusata cercando la radice
la traccia, la coda di una promessa
che trattengo, fino a che è rotto
questo bavaglio, e il pensiero
si disegna nella linea
aperta delle nostre mani.
 

 

(Fuente: Jonio González) 

Marc Chagall ( Viciebsk, actual Bielorrusia, 1887-Saint Paul de Vence, Francia, 1985)

 

 

 

Puede ser arte pop de texto 

 

 

UN POEMA

 

Colores y manchas
Sombra, luz
Mi cuadro de allí
Quiero cubrirme el corazón con él
 
Camino hecho jirones, ardiendo
Los destellos de los años
Lo que pinto se me aparece en sueños
Camino, me pierdo 
 
No me busquéis ni hoy ni mañana
Me he alejado de mí mismo
Estoy
En un pozo de lágrimas
 
 
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en "Poèmes", Gérald Cramer Editeur, Ginebra, 1968. Trad. de Phillipe Jaccottete sobre las traducciones del yiddish y el ruso de Moshé Lazar y Assia Lessaigne. Trad. de Sara Conde. En la imagen, Marc Chagall (nacido Moishe Sagal, Viciebsk, actual Bielorrusia, 1887-Saint Paul de Vence, Francia, 1985) y el grabado que ilustra el poema.
__________________________
 
 
 
Couleurs et taches
Ombre, lumière
Mon tableau la-bas
Je veux m'en couvrir le coeur
 
Je marche en loques, en flammes
Les éclairs des années
Ce que je peins me vient en réve
Je marche, je me perds 
 
Ne me cherchez aujourd'hui ni demain
Je suis parti loin de moi
Je suis
Dans une fosse de larmes 
 
 
(Fuente: Jonio González) 
 

Pablo Ananía (Rosario, 1942)

 

 

 

 

 

𝐃𝐨𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐬𝐞 𝐚𝐦𝐚𝐫𝐨𝐧

 

La devoción de un hombre por otro en este
Shakespeare siglo veinte, un suplicante
que se ofrece a ser en garantía de su amor
el carnero marcado del rebaño, y mirar,
solo mirar, con la pretensión de no saber
que lo que ama y ve, siempre se esfuma: ese
retirarse de toda luz al estilo de 𝐹𝑎𝑖𝑟 𝑌𝑜𝑢𝑡ℎ,
su acceso a la certeza de que el pensamiento
a la larga es pensamiento, no deseo,
¿no lo indispuso acaso hasta su muerte
obligándolo -no sólo una vez sino tres
o cuatro- a transformar sus metáforas
de fascinación en sombríos presagios?
A escribir sin decir: el poeta augura todo fin
desde su falsa ventana. A quienquiera que tenga
tu deseo le deseo que viva eternamente
temeroso en el hueco de tu armadura, negra
mansión de falos, nadas, ardor venéreo.
Hoy ahí, en lo más hondo, en lo raro de lo oscuro,
yacen dos hombres: uno poeta, el otro comediante
que supo introducir almas ajenas en cuerpos
inmortales. ¿Ven como se abrazan esas sombras
a sabiendas de que se vence lo fugaz y vacilante
con sólo ofrecer uno de sí algo de arte?
 

Dolores Castro (Aguascalientes, México, 12 de abril de 1923 - Ciudad de México, 30 de marzo de 2022)

 

 

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Algo le duele al aire 

.

Algo le duele al aire,
del aroma al hedor.
 
Algo le duele
cuando arrastra, alborota
del herido la carne,
la sangre derramada,
el polvo vuelto al polvo
de los huesos.
 
Cómo sopla y aúlla,
como que canta
pero algo le duele.
 
Algo le duele al aire
entre las altas frondas
de los árboles altos.
 
Cuando doliente aún
entra por las rendijas
de mi ventana,
de cuanto él se duele
algo me duele a mí,
algo me duele.
 
.
De: «𝘈𝘭𝘨𝘰 𝘭𝘦 𝘥𝘶𝘦𝘭𝘦 𝘢𝘭 𝘢𝘪𝘳𝘦» (2011)

(Fuente: Grover González Gallardo Poesía)
 

Héctor Giuliano (Murazzano, Italia, 1947 / Reside en San Juan, Argentina)

 

 

Junio
del 45.
 
Mi viejo
regresaba
del campo de concentración.
 
El Mont Viso
tenía tanta nieve aún
que parecía derrumbarse
sobre el calor
del piedemonte alpino. 
 
Mi vieja lloraba
a los gritos.
 
Y mi hermano
desconfiaba
que ese fantasma maltrecho
fuera su padre.
 
Yo no había nacido.


- Inédito -

 

Alberto Laiseca (Rosario, 1941 - Buenos Aires, 2016)

 

 

POEMAS CHINOS

 




 
 
 
 
LA FUERZA DE QUIEN MIRA

Mi escudilla contiene su último alimento.
Es de noche y en el cascarón de jade
sólo hay un sorbo de vino.
Comeré y beberé despacio, para tener la fuerza
de quien mira un árbol por primera vez.

Hwang Hupeh. Dinastía Liang




LA GRAN MURALLA

No es su costumbre,
pero la garza amarilla desplegó sus alas e inició anoche un vuelo nocturno.
No es frecuente en China;
pero a veces ocurre que alguien desarma la Gran Muralla
para que el corazón quede expuesto
y pueda volver a amar.

Yuan Ho. Dinastía Han.




UN VIEJO MAESTRO

Al final de las riberas del Ho,
como un genio fabuloso,
vivía un Viejo Maestro.
Diez milenios duró su existencia.
Para dibujar cada ideograma demoraba cien años
y el largo poema aún no ha terminado.

Fan Meng Li. Dinastía Sui.




EL ÓRGANO DEL ARTE

Con bambúes he construido un instrumento musical.
Es como agua flotando sobre la tierra.
Tiene un ideograma de aire, semejante a un órgano
cuando se calienta desde su lado de fuego.

NüPing, Dinastía Ch'en.




LA PRINCESA T'ENG

LaprincesaT'eng
está sentada sobre un gran espejo.
Pero es primavera
y ella no ha concluido su gesto.

Wu Yang Tsu. Dinastía Shang.




PEQUEÑO GORRIÓN

Mi amada no conoce jaulas;
va y vuelve cuando se le ocurre.
No te cantaré cuando te hayas ido,
pequeño gorrión salvaje.
Te canto ahora que me amas.

Shen Chin, Dinastía Wei.



SECRETO RELIGIOSO

Aisla tu cuerpo
y destruirás tu espíritu.
La religión verdadera
liga dos veces.
Vincula tu cuerpo a la Tierra,
para así alcanzar la armonía del Cielo.

Yen Ts'anglang. Dinastía Ch'i.



EN AGUAS BAJAS

Mis poemas antes tenían
toda la profundidad de la superficie.
Ahora tienen toda la superficialidad
de lo profundo.
Yo sé de la molicie que espera en las aguas bajas.

Hwang Hupeh. Dinastía Liang.



DEBILIDAD OCULTA

Las paredes de mi casa son de papel;
por eso las he pintado, para que nadie pueda rasgarlas.
Diseñé motivos acuáticos, fuentes y pájaros.
Es mi esperanza que los enemigos no adviertan
la presencia de las aves,
porque sólo un lago puede cerrar en el acto
el tajo de una espada.
Mientras tanto, en un cuarto interior,
con mis amigos, sin más precaución ni cautela,
ruidosos como cien gansos gigantescos,
bebemos el dorado licor del árbol de la sidra.

Shen Chin. Dinastía Wei.




LA CONCUBINA

Ella, desnuda, se expone ante mí,
en una variedad de su invitación clásica.

Yen Ts'anglang. Dinastía Ch'i




BAJANDO EL OPUESTO

Insinúas con tu actitud
que mi excesivo interés te inspira rechazo.
Pero el movimiento es siempre un punto de vista.
Yo digo que es la terraza la que baja su vuelo
alejándose de la grulla.

Tsé Fung Tsi. Reino de Chou.



LA DESCONFIANZA COMO PRUEBA DE POCA SABIDURÍA

La duda cierra la posibilidad,
el ciclo y todo reverdor.
Tengo un amigo
que no vive sino para ser traicionado.
Si por algo lo admiro
es por su persistencia en la confianza,
pese al tono sombrío del augurio.
Se levanta cada mañana
y permanece invariablemente aferrado
a la femenina forma de la Tierra.

Hwang Ha Li. Poema redactado
en Escritura Antigua. Dinastía Legendaria.




Alberto Laiseca





Alberto Jesús Laiseca. Escritor y poeta argentino (Rosario, 1941; Buenos Aires, 2016). Trabajó en diferentes oficios en distintas provincias. Fue durante seis años empleado telefónico y durante otros diez corrector de pruebas en el diario La Razón. Fue durante algunos años asesor de la editorial Letra Buena. Ha publicado las novelas Su turno para morir (1976), Aventuras de un novelista atonal (1982), La hija de Kheops (1989), La mujer en la muralla (1990) , El jardín de las máquinas parlantes (1993), Sí, soy mala poeta pero...(2006) y La puerta del viento (2016); los relatos:  Matando enanos a garrotazos (1982), En sueños he llorado (2001); los ensayos Por favor plágienme! (1991) y Manual Sadomasoporno (Ex Tractat), 2011; y  los Poemas chinos (1987), de donde fueron extraídos estos poemas, entre otros libros. Pero bastante antes de publicar su primer libro, Alberto Laiseca ya estaba trabajando en lo que se convertiría en su mítico hijo literario: Los Soria, una monumental saga novelística de mil quinientas páginas que intenta «reflexionar sobre el poder absoluto y la posibilidad de organizarlo de un modo más humanizado», según Laiseca. Finalmente, dieciseis años después de terminada, Los Soria fue publicada en 1998. 


(Fuente: La biblioteca de Marcelo Leites)

 

Alfredo Rosenbaum (Rosario, Santa Fe, 1964)

 

 

Puede ser una imagen en blanco y negro de una o varias personas 

 

 

Un valsecito



En la fosa
en la fosa
un valsecito
común
triste.
 
Entre los huesos
sobre la fosa
bailando.
 
Un valsecito
entre los huesos en la fosa
común.
 
Valsecito tonto
que bailamos
en el eco
en la superficie.
 
Ahí
en la fosa
acá
tan cerca
mis propios huesos
en esa fosa
en esta
complicación:
 
ahora como un hueco
o una fosa
que se abre en mí
hueco en mis huesos.
 
Como esta fosa
que se abre que se abreva que se abrevia
en mis huesos
en los huecos de mis huesos.
 
Fósiles todos
bailando ahora.
 
En la noche del país
a pleno sol en la noche
de este país un valsecito
de huesos de ecos violentos
criollos.
 
En la fosa
en la fosa
en la fosa común.
 
¿Mis huesos?
¿Los huesos de mis huesos?
¿En este hueco fósil?
¿Ecos?
¿En la fisura ósea que recuerda?
 
Otros
en los huecos
de mis huesos
en la fosa
en la fosa común.
 
Nadie
nos llamamos
nadie nadie el poco aire
nos envuelve
como una bolsa apretada.
 
En la cabeza
en el hueso único de la cabeza
en la fosa
en la fosa común
bailando
un valsecito
hueco.
 
Las fosas
nasales moviéndose
detrás de la capucha.
 
Hueso apretado
detrás de la capucha
en esa
fósil respiración.
 
En el poco aire
en las fisuras del aire.
 
Los pocos huesos que nos devoraron.

 

(Fuente: https://presentegriego.wordpress.com/.../09/22/un-valsecito/ )