viernes, 1 de mayo de 2026

Daniel Freidemberg (Chaco, 1945 / Reside en Buenos Aires)

 

 

MÍNIMA CRÓNICA DE UN TRISTE PRIMERO DE MAYO

 

Esta mañana es triste es pálida
la llovizna golpea los portones,
los gorriones no encuentran su nido entre las ramas. 
 
Casi no pasa nadie por la esquina.
 
La gente a veces mira de costado
como esperando no sé qué.
Todos esperan.
Algún pequeño traidor tomando mate
va a sonreír
como quien reza va a decir aquí no pasa nada.
 
Casi sin darse cuenta las horas van cayendo.
Todos aún esperan,
Los que pasan se miran y no se van del todo,
algunos hablan por lo bajo,
hay un gesto de rabia alrededor de la gente
igual que un estampido, una memoria.
 
Esta quietud es falsa,
es terca, es corrosiva.
Un pequeño traidor en su silla ha temblado.
Alguien ha preguntado y la respuesta
se torció por el aire como un escupitajo.
 
Algo se mueve, sin embargo,
alguien,
una mano, un temblor,
o es la historia
                      que no se cansa nunca de pasar.
 
El día es todavía gris,
es todavía pálido,
la llovizna golpea los portones,
la vereda,
los rostros de la gente. 
 
Todos aún esperan.
.....
 
En Blues del que vuelve solo a casa (1973)
 
 
Puede ser una imagen de texto que dice "DEL VUELU VUELV SOLO ACASA FREIDEMBERG DANIEL DANIEL" 
 

Alberto Szpunberg (Buenos Aires, 1940 - Barcelona, 2020)

 

Puede ser una imagen de estudiar 

 
 
EL OBRERO DEL VIDRIO ANALIZA LAS CONDICIONES 
OBJETIVAS DEL MILAGRO DE LA COPA


¿De qué milagro me hablan si soy yo quien carga todo el
desierto sobre mis hombros y luego vuelco su arena en
el crisol y recojo el líquido ardiente en el molde y le doy
la forma de mi sed y pulo su hueco como el vacío de mi
hambre y aún sangra en la palma de mis manos el
recuerdo de la astilla más pequeña?
¿De qué milagro me hablan si cada vez que toco la realidad
hasta el aire es áspero y mis caricias siempre dejan
huellas y hasta a veces, sin querer, hacen daño?
¿De qué milagro de la copa me hablan si es una maniobra
más de la fábrica de vidrios y cristales Glasserman Hnos,
cuyas acciones suben o bajan según me hundo o emerjo,
pero siempre con el desierto a cuestas, con esa transparencia
entre los ojos, esa redención, ese espejismo
que hiere y se aleja, siempre se aleja?
 
 
La academia de Piatock (Alción, 2010)
Foto Mariana Berger
 

(Fuente: Marcela Machado) 

Claudia Magliano (Montevideo, Uruguay, 30 de enero de 1974)

 

 Puede ser una imagen de gato

 

 
NOS FUIMOS QUITANDO la luz de los ojos.
Todo lo que habíamos visto no era nada más que la forma de la nieve.
Nunca dejamos nuestra huella camino
a la montaña
nunca pudimos tocar el frío, sentirlo en
las palmas de las manos como otras cosas sí se sienten
algo más delicado todavía
algo más suave que ese frío estático
por donde se deslizan los inviernos
unos tras otros
como los pequeños pájaros de Dante
que van cayendo tras de sí ante el llamado
implacablemente caen
pesan más que su propio cuerpo
algo los empuja hacia la Estigia
donde Caronte espera
a punto de zarpar.
Nos quitamos la luz de los ojos como si fuera un manto
entonces pudimos ver la nieve
pudimos tocar ese paisaje blanco por los siglos de los siglos dibujado para nosotras
que sólo habíamos vivido de los cuentos
y no conocíamos más que el tejado por donde iban las niñas
masticando el corazón de las ciruelas.
.


(Fuente: Grover González Gallardo Poesía)

Jacques Ancet (Lyon, Francia, 1942)

 

 

Puede ser una imagen en blanco y negro de una o varias personas y anteojos 

 

 

EL MOMENTO EN QUE LA NOCHE...

 

El momento en que la noche penetra el día
es invisible
como dos cuerpos que se aman y se olvidan.
Largos silencios los atraviesan
más música que la música más pura
un espacio para desaparecer y sin embargo permanecer.
No conocen más que el instante
que nunca deja de ser el otro,
no conocen más que la sangre en la lentitud de las manos,
en la humedad de lo imposible
el lento destello que traza y fulmina su imagen.
 
 
 
______________________
en "La chambre vide", Lettres Vives, Castellare di Casinca, 1995. Versión de Sara Conde. En la imagen, Jacques Ancet (Lyon, Francia, 1942 / Marché de la poèsie)
 
 

Le moment où la nuit pénètre le jour
est invisible
comme les deux corps qui s'aiment et s'oublient.
De longs silences les traversent
plus musique que la plus pure musique,
un espace pour disparaître et demeurer pourtant.
Ils ne savent que l'instant
qui n’en finit pas d’être l'autre,
ils ne savent que le sang dans la lenteur des mains,
dans la moiteur de l'impossible
le lent éclair qui trace et foudroie leur image.
 

(Fuente: Jonio González) 

Alberto Caeiro (Fernando Pessoa: Lisboa, Portugal, 1888 - 1935)

 

 

Fernando Pessoa (Alberto Caeiro) - Hoy me leyeron a San Franciso De Asís 

 

Niño desconocido y sucio jugando a mi puerta,
no te pregunto si me traes un recado de los símbolos.
Te encuentro gracioso porque nunca te vi antes,
y naturalmente, si pudieras estar limpio serías otro niño
y ni habrías venido aquí.
¡Juega en la tierra, juega!
Aprecio tu presencia sólo con los ojos.
Vale más la pena ver una cosa por primera vez que conocerla,
porque conocer algo es no haberlo visto por primera vez,
y nunca haber visto por primera vez es sólo haberlo oído contar.
El modo en que este niño está sucio es diferente del modo en que los otros se ensucian.
¡Juega! Tomando una piedra que te cabe en la mano.
Sabes que te cabe en la mano.
¿Cuál es la filosofía que llega a una certeza mayor?
Ninguna, y ninguna puede venir a jugar nunca a mi puerta.
 
 
Alberto Caeiro
Poemas inconjuntos
traducción de Mario Bojórquez
 

Pablo Seguí (Córdoba, 1973)

 

 

SIN PASADO

 

Asesiné también
a mi memoria. Casi
a toda (fogonazos
surgen, después se esfuman,
como sin dejar restos
en la conciencia). Paria
de todo ordenamiento
social (¿qué trayectoria
referir?), vivo en puro
presente desasido:
el de los malhechores
que aguaitan en la selva.
 

Jorge Teillier (Lautaro, 24 de junio de 1935 - Viña del Mar, 22 de abril de 1996)

 

 

 

 

 
RETRATO DE MI PADRE, MILITANTE COMUNISTA.



En las tardes de invierno
cuando un sol equivocado busca a tientas
los aromos de primaveras perdidas,
va mi padre en su Dodge 30
por los caminos ripiados de la Frontera
hacia aldeas que parecen guijarros o perdices echadas.
O llega a través de barriales
a las reducciones de sus amigos mapuches
cuyas tierras se achican día a día,
para hablarles del tiempo en que la tierra
se multiplicará como los panes y los peces
y será de verdad para todos.
Desde hace treinta años
grita “Viva la Reforma Agraria”
o canta “La Internacional”
con su voz desafinada
en planicies barridas por el puelche,
en sindicatos o locales clandestinos,
rodeado de campesinos y obreros,
maestros primarios y estudiantes,
apenas un puñado de semillas
para que crezcan los árboles de mundos nuevos.
Honrado como una manta de Castilla
lo recuerdo defendiendo al Partido y a la Revolución
sin esperar ninguna recompensa
así como Eddie Polo –su héroe de infancia—
luchaba por Perla White.
Porque su esperanza ha sido hermosa
como ciruelos florecidos para siempre
a orillas de un camino,
pido que llegue a vivir en el tiempo
que siempre ha esperado,
cuando las calles cambien de nombre
y se llamen Luis Emilio Recabarren o Elías Lafferte
(a quien conoció una lluviosa mañana de 1931 en Temuco,
cuando al Partido sólo entraban los héroes).
Que pueda cuidar siempre
los patos y las gallinas,
y vea crecer los manzanos
que ha destinado a sus nietos.
Que siga por muchos años
cantando la Marsellesa el 14 de julio
en homenaje a sus padres que llegaron de Burdeos.
Que sus días lleguen a ser tranquilos
como una laguna cuando no hay viento,
y se pueda reunir siempre con sus amigos
de cuyas bromas se ríe más que nadie,
a jugar tejo, y comer asado al palo
en el silencio interminable de los campos.
En las tardes de invierno
cuando un sol convaleciente
se asoma entre el humo de la ciudad
veo a mi padre que va por los caminos ripiados de la Frontera
a hablar de la Revolución y el paraíso sobre la tierra
en pueblos que parecen guijarros o perdices echadas.
/
 

(Fuente: Alicia Silva Rey)