miércoles, 29 de abril de 2026

Javier Velaza (Castejón, España, 1963)

 

 

FOTÓNICA

 

El fotón desconoce qué es la luz.
No se lo expliques, no podrá entender
que hay un sutil milagro que transmuta
lo oculto en evidente y que lo ofrenda
como exclusivo don al ojo humano.
Jamás percibirá la iridiscencia
que envuelve de colores su corpúsculo
y baña en catarata portentosa
este universo nítido y fulgente.
 
El fotón desconoce que es la luz.
Ignora que sin él, sin su minúscula
energía, sin su movimiento
exiguo e impredecible, no habría más
que una sola perpetua noche insomne.
No sabe que él existe solamente
para unirse a congéneres idénticos
y componer con ellos el fulgor
mirífico que es razón de todo.
El fotón desconoce qué es la luz
y también desconoce que es la luz.
 
No hay nada más terrible y más hermoso:
ser luz y no saberlo, e iluminar sin ver.
Como nosotros, ciegos titilando en la noche.
.....


(Fuente: Daniel Freidemberg)
 

Mary Oliver (Maple Highs, EE.UU., 1935-Hobe Sound, EE.UU., 2019)

 

 Puede ser una imagen de una o varias personas

 

DÍA DE VERANO

 

¿Quién hizo el mundo?
¿Quién hizo el cisne y el oso negro?
¿Quién hizo el saltamontes?
Este saltamontes, quiero decir
—el que ha salido como expulsado de la hierba,
el que está comiendo azúcar de mi mano.
el que mueve las mandíbulas hacia atrás y hacia adelante
en lugar de hacerlo de arriba abajo—
que mira alrededor con sus enormes y complicados ojos.
Ahora levanta los pálidos antebrazos y se lava la cara a conciencia.
Ahora hace chasquear las alas abiertas y se aleja flotando.
No sé qué es exactamente una plegaria.
Sé cómo prestar atención, cómo hundirme
en la hierba, cómo arrodillarme en la hierba,
cómo ser ociosa y bienaventurada, cómo pasear por el campo,
que es lo que he estado haciendo todo el día.
Dime, ¿qué otra cosa debería haber hecho?
¿No muere todo al final, y demasiado pronto?
Dime, ¿qué planeas hacer
con tu única, salvaje y preciosa vida?
 
 
______________________
en "New and Selected Poems", Beacon Press, Boston, 1992. Versión de Jonio González. En la imagen, Mary Oliver (Maple Highs, EE.UU., 1935-Hobe Sound, EE.UU., 2019 / Sasha Waters)
 
 

THE SUMMER DAY

 

Who made the world?
Who made the swan, and the black bear?
Who made the grasshopper?
This grasshopper, I mean-
the one who has flung herself out of the grass,
the one who is eating sugar out of my hand,
who is moving her jaws back and forth instead of up and down-
who is gazing around with her enormous and complicated eyes.
Now she lifts her pale forearms and thoroughly washes her face.
Now she snaps her wings open, and floats away.
I don't know exactly what a prayer is.
I do know how to pay attention, how to fall down
into the grass, how to kneel down in the grass,
how to be idle and blessed, how to stroll through the fields,
which is what I have been doing all day.
Tell me, what else should I have done?
Doesn't everything die at last, and too soon?
Tell me, what is it you plan to do
with your one wild and precious life?
 

 

(Fuente: Jonio González) 

Idea Vilariño (Uruguay, 1920 - 2009)

 

 

 

 

CARTA I

 

Como ando por la casa
diciéndote querido
con fervorosa voz
con desesperación
de que pobre palabra
no alcance a acariciarte
a sacrificar algo
a dar por ti la vida
querido
a convocarte
a hacer algo por esto
por este amor inválido.
Y eso es todo
querido.
Digo querido y veo
tus ojos todavía pegados a mis ojos
como atados de amor
mirándome mirándome
mientras que nos amábamos
mirándome tus ojos
tu cara toda
y era de vida o muerte
estar así
mirarnos.
Y cierro las ventanas diciéndote
querido
querido y no me importa
que estés en otra cosa
y que ya ni te acuerdes.
Yo me estoy detenida
en tu mirar aquel
en tu mirada aquella
en nuestro amor mirándonos
y voy enajenada por la casa
apagando las luces
guardando los vestidos
pensando en ti
mirándote
sin dejarte caer
anhelándote
amándote
diciéndote querido.
 
 
- Idea Vilariño
Falleció en Montevideo el 28 de abril de 2009
Nota: Hoy recordamos en Hermeneuta a la uruguaya Idea Vilariño (1920–2009), una de las voces más intensas de la poesía hispanoamericana. Integrante de la Generación del 45, su obra se mueve en registros extremos: tensa y urgente, dolorosa y bella, siempre profundamente personal. Marcada por la enfermedad en su juventud y por pérdidas familiares, su poesía encuentra en el amor uno de sus núcleos más poderosos. Buena muestra es esta “Carta I”, donde el sentimiento se expresa con una desnudez conmovedora, haciendo que la persona evocada siga presente a través de la memoria.
 

(Fuente: Hermeneuta. Revista cultural) 

James Schuyler (Chicago, EEUU, 1923 - Nueva York, 1991)

 

 

Tal vez

te escriba una carta,
día de junio. Querido cinco de junio:
estás todo de verde, de tantos
verdes y de un verde
total, sombras de árbol sobre
briznas de pasto y sombras
de briznas de pasto. El aire
se llena de ruido de motor
de cortadora de césped. El gato
aparece en la entrada
con un conejito muerto
en las fauces. El sol
es caliente, la brisa
es fresca. Y de golpe
en todo ese verde
florecen las lilas,
inmensas y exquisitas
en forma, color
y perfume. Las rosas
tienen más brotes
que nunca. No hay
flores. Pero pronto.
Día de junio, tenés
tu propia perfección:
muy verde como para
despedirte. Verde,
quedate
un ratito.


                       (traducción de Laura Wittner)

James Schuyler – Alba Editorial

(Fuente: Ezequiel Zaidenwerg Dib)

 

Edurne Batanero Madrid, España, 1995)

 

 

TRES POEMAS DE  INFANCIA ES UNA FRUTA

 







Facturas



A la inocencia de remangarme el vestido

sin importarme las miradas

jugar a las casitas y las familias

sin pensar en el alquiler.



―――――――――――



Llorar yo



El cuerpo es así,

capaz de mantenerse vivo

hasta que muera el otro,

para que una madre no entierre a su hija,

un amante al otro,

querer tanto como para sobrevivir,

llorar y que no nos lloren.

Dos cuerpos se mantienen vivos

mejor que uno.



―――――――――――



Morir yo I


La muerte es la principal proveedora de nutrientes para el suelo

CLARA OBLIGADO



En el campo se muere,

morir tiene una utilidad en la tierra,

los gusanos se crean en ese nuevo

cuerpo-territorio

devolviéndolo al suelo

dejamos de entender esa realidad en la ciudad.



―――――――――――



Morir yo II



Si llegado el momento

puedo tener un último deseo,

te pediría que cojas mi cuerpo

y lo acompañes

hasta donde puedan brotar flores.

Sé de la política y las guerras,

lo importante de tener una tumba,

un lugar al que ir

decir «ahora está aquí»

poder poner la mano encima,

deja que la mía sea unas flores.




Edurne Batanero

Infancia es una fruta


Vaso Roto Poesía

 

                 (Fuente: Papeles de Pablo Müller) 

Mirtha Defilpo (Argentina, 1944-2011)

 

 

"Parábola"

 


 
 
 
Falto de providencias
por declinar sofisterías
visto lo que parece
y su aparente;
de simulacros harto se desmembra.

Sin dolor. Pasión declamatoria
que releva, neutral, por el desprecio
—habida cuenta de que el conocimiento diluye lo visible—
salvo volverse al pasado con nostalgia:

En un juego trivial hacia el peligro
acumuló verano en la penumbra
sin advertir el tedio
negra vegetación
cultivo en juego inverso.

Hoy
oscurece lo que centellea.

De una mentira fósil duradero
sufre de carraca leprosaria
y extermina risueño.

Certeza fulminada.
La vida
semejante del poema
como si fuese adicta de otros ecos
es huésped desertor. Capitulante.
 
 

Mirtha Defilpo, incluido en Poetas argentinas (1940-1960) (Ediciones del Dock, Buenos Aires, 2006, ed. de Irene Gruss).
 
(Fuente: Asamblea de palabras) 

 

Giorgio Anelli (Busto Arsizio, 1974)

 

 

 

Rosa alchemica, alchemica rosa / Rosa alquímica, alquímica rosa (Buenos Aires Poetry, 2026) 

 

Giorgio Anelli (Busto Arsizio, 1974) se inició en la literatura en 2013. Bajo el sello Ladolfi Editore ha publicado las obras Parole che si infiammanotra le inquietudini della vita; la colección de relatos Il cedro del Libano (2015); la novela Lettera da Noversch (2018) y los ensayos Simone Cattaneo. Di culto et orfico (2019) y Cristina Campo. Catabasi nel destino (2021). Asimismo, la revista Pangea.news difundió por entregas su novela Mirabilia Dei (2019). En su faceta como poeta, es autor de L’umana ferocia o Poesie dall’inferno (Kolibris Edizioni, 2017), 8 Bohemian poems (2017), el poemario Una stagione in paradiso (2018) y Lampi dall’esilio (2020), estos últimos también editados por Ladolfi. En 2020, el sello Buenos Aires Poetry tradujo y distribuyó en España, Londres y toda Sudamérica su obra La ferocidad humana o Poemas del infierno. Colaborador habitual de Pangea.news (revista “aventurera” de cultura e ideas), parte de sus artículos y traducciones de poesía aparecidos en dicho medio fueron compilados en el volumen Frammenti, folgori e visioni(Ladolfi Editore, 2021). En 2022, la editorial Ensemble publicó sus Poesie dall’inferno.

Entre sus labores de edición y traducción, destaca la curaduría —junto a Davide Brullo— de Ottanta poetesse per Cristina Campo (Magog, 2023), obra traducida y publicada en Francia por N&R Editore en noviembre de 2024. Fue el responsable de la primera edición italiana de la correspondencia Rilke-Pozzi, Non dimenticherò che mi avete teso la mano (Ladolfi Editore, 2023; reeditado por Transeuropa), y de la antología poética Disadatti all’esilio (Ladolfi, 2023), en colaboración con Abigail. Sus publicaciones más recientes incluyen la novela Maledetti i poeti (Ensemble, 2024) y el poemario Rosa alchemica, alchemica rosa (Ensemble, 2025). Es fundador y director de La Nicchia, revista de corte poético-literario.

 

 

De vuestro exilio al mío

Oh, inmortales
poetas de doquier:
poetas de allende el océano
y de la madre Rusia.
Poetas despavoridos
y poetas escarnecidos
ocultos y a salvo en cada rincón del mundo;
poetas suicidados y poetas martirizados en la Historia,
yo os digo:
no solo en el libro de David reside mi exilio,
¡sino en vuestros libros!
En todos vuestros libros que rebosan versos intocables,
recobro vida y aliento
y aunque solo — ¡aun estando solo! —
atravieso las palabras de todos los tiempos: libre.
Porque la época es ahora
en la lectura de un verso sagrado;
aquí y ahora,
en la literatura que otorga sentido
al más profundo aislamiento.

 

Dal vostro al mio esilio

Oh, voi immortali
Poeti d’ogni dove:
Poeti d’oltre oceano
E della madre Russia.
Poeti impanicati
E poeti sbeffeggiati
Nascosti e salvati in ogni angolo del mondo;
poeti suicidati e poeti martoriati nella Storia,
Io vi dico:
Non solo nel libro di Davide è il mio esilio,
Ma nei vostri libri!
In tutti i vostri libri che traboccano versi intoccabili,
Io ritrovo vita e respiro
E seppur solo — seppur solo! —
Attraverso le parole d’ogni tempo: libero.
Perché l’epoca è adesso
Nella lettura d’un sacro verso;
Qui e ora,
Nella letteratura che dà senso
Al più profondo isolamento.

 

Si me hubiesen dado una rosa,
habría encajado el agravio,
la ilusión traicionada.
Mas recibí fría indiferencia,
el habitual silencio contable.

Nada me importa la virilidad.
Me importa, en cambio, esa flor,
esa flor que todos temen y ansían;
porque simboliza el amor,
la esperanza ultrajada,
la alegría traicionada.

 

Se mi aveste dato una rosa,
Avrei incassato l’offesa,
L’illusione tradita.
Ma ho ricevuto fredda indifferenza,
Il solito contabile silenzio.

Della virilità non mi importa nulla.
Mi importa invece di quel fiore,
Di quel fiore che tutti temono e bramano;
Perché simboleggia l’amore,
La speranza offesa,
La gioia tradita.

 

A Gian Ruggero Manzoni

 

Aquel hombre desconocido mató hombres,
estuvo en los servicios secretos,
conoció a Pier Vittorio Tondelli.

Aquel hombre un día me observó,
se acercó, y con un acto de humildad y respeto
me estrechó la mano.

Aquel hombre se llama Gian Ruggero Manzoni
y cree en dios.
Qué piensa de Amelia Rosselli y de Borges no lo sé,
pero los conoció.
Y aquella noche, al despedirnos, me dijo:
«Es como si nos conociéramos desde siempre».

 

a Gian Ruggero Manzoni

 

Quell’uomo sconosciuto ha ucciso uomini,
È stato nei servizi segreti,
Ha conosciuto Pier Vittorio Tondelli.

Quell’uomo un giorno mi ha osservato
Si è avvicinato, e con un atto di umiltà e rispetto
Mi ha stretto la mano.

Quell’uomo si chiama Gian Ruggero Manzoni
e crede in dio.
Cosa pensa di Amelia Rosselli e di Borges non lo so,
Ma li ha conosciuti.
E quella notte, quando ci siamo salutati, mi ha detto:
è come se ci conoscessimo da sempre.

 

Jode a tu prójimo como a ti mismo.
Danos hoy nuestra guerra cotidiana.
Derriba el muro,
combate a mammón,
hermano necio.
Ahora saben que sabes,
y que late fuerte ese corazón obsceno.
Golpea el pecho, pecador,
late tu corazón beduino,
que se ahoga en el mar.
Muere, niño inocente,
que conciencia aún no tienes
del mundo infame.

 

20 maggio 2025

 

Fotti il prossimo tuo come te stesso.
Dacci oggi la nostra guerra quotidiana.
Abbatti il muro,
Combatti mammona,
Fratello scemo.
Ora sanno che sai,
E che batte forte quel cuore osceno.
Batti il petto peccatore,
Batte il tuo beduino cuore,
Che affoga in mare.
Muori, innocente bambino,
Che coscienza ancora tu non hai
Del mondo infame.

 

20 maggio 2025

 

 

 


GIORGIO ANELLI
Rosa alchemica, alchemica rosa / Rosa alquímica, alquímica rosa
Traducción por Daniel Filoni
Buenos Aires Poetry, 2026
100 p.; 15.24 x 22.86 cm
ISBN 9786316688446
Poesía Italiana


(Fuente: Buenos Aires Poetry)

 

martes, 28 de abril de 2026

Fina García Marruz (La Habana, Cuba, 28 abril 1923–La Habana, 27 junio 2022)

 

 

 


 

CANCIÓN DE OTOÑO

 
¿Conoces tú el país?...
GOETHE
 
Repitamos con tono de balada muy vieja:
“Cómo volver allí, cómo volver”.
Puedo volver, amigo, al país más lejano.
Fácil sería ver la nieve y los ciruelos.
Pero enséñame, dime el intacto camino
que me llevó al lugar de nuestro encuentro.
Llévame a los hondos pasillos de la casa
en que estuvimos con frío aire de otoño.
¿Cómo volver allí, cómo volver?
Podemos caminar la tierra entera.
Cansados de buscar, preguntaríamos
 “¿Cómo volver allí, cómo volver
al lugar que está sólo a unos pasos
de aquí, conoces tú el camino?”
Allí nosotros solos, los fugaces,
entre el muro real, la tarde eterna,
estuvimos hablando de los libros
preferidos, oyéndonos las voces.
Cómo volver allí, cómo volver,
si ya el pasillo está lleno de polvo,
y he visto ya mi alma totalmente
y no entro en mí como en un parque oculto.
Más que un amor que no es correspondido
o el futuro que mira un moribundo,
lo imposible es la casa en que estuvimos,
y cómo a mí me sonaban tus palabras.
Cómo volver allí, cómo volver,
a imaginar siquiera lo que fuimos,
la extraña adolescencia, los encuentros,
y los juegos más graves que la frívola vida.
¡Oh y los muros estaban como un hecho
irrefutable, más allá del deseo
de mis ojos fugaces y distintos!
La casa, sí, sólo un amargo engaño,
era frágil, mortal como los sueños.
Nosotros, los fugaces, los despiertos
¿cómo podemos, di, volver allí?
Puedo volver, amigo, al país más lejano,
al país de la nieve y los ciruelos.
¿Mas adónde quedó tu traje oscuro,
tus palabras y el ruido del otoño?
Puedo mirar a la verdad, los ángeles.
¿Mas aquella mentira en que creímos,
con ácida pureza, en los días secretos?
Puedo soñar el sueño más distante.
¿Qué quedará más lejos que la tarde
que acaba de pasar, parque encantado?
¿Conoces tú el país en que se vuelve?
Y sin embargo escribo sobre su polvo “siempre”.
Yo digo siempre como el que dice adiós. 
 
 

VENDRÁ LA MUERTE

 

Vendrá la muerte a transformar el lila
reminiscente de tus trajes idos,
sorpresa será el césped conocido
y la taza en tu mano ya dormida.
 
Barroco el reverbero que encendía
la seda antigua de tu bata oscura,
no dorará el sonido y la dulzura
de las madrugadoras cucharillas.
 
Perderé tu manera de llamarme
que me hizo desear aún otro rato
en la tarde más fiel poder quedarme.
 
Y en traje nauseabundo y desasido
perderé la honda sombra, que no el árbol,
perderé lo que había ya perdido.
 
 

VARIACIONES SOBRE EL TIEMPO Y EL MAR

 
EL mar dice: soy viejo. Antes que el tiempo fuera
ya yo golpeaba sordo, brillaba y restallaba.
Me tiendo como un león o como la espada inservible
de un guerrero después de una batalla perdida.
 
Sostengo las devastadas murallas, las ruinas silenciosas.
Soy lo que no habéis visto y lo que habéis olvidado.
Vuestro cuerpo me toca sin saber que atraviesa
un órgano sin memoria, más distante que un astro.
 
Fuera de la esperanza y la desesperanza
miré la espuma fenicia y el olor de las comidas.
Recuerdo el comercio y el cambio como una rosa salvaje
y las palabras que oí como el tesoro que se hunde.
 
Antología poética (2002)
Selección y prólogo de Jorge Luis Arcos
México: Fondo de Cultura Económica, 2002, pp. 41-42, 44 y 66
 

(Fuente: Óscar Limache) 

Héctor Giuliano (Piamonte, Iralia, 1947 / Vive en San Juan, Argentina)

 

 

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Yo
no soy yo
ni la historia
de mi yo.
 
Ni soy en la Historia
o la historieta. 
 
Mi yo,
o su desconocida
presencia,
está aquí
por un instante,
y los otros
en la fractura de la ley
y la transmisión
de los enredos.
 
Aquellos
suspiros,
Circe,
que Freud Y Cía.
dieron en registrar
como uterina
llamada perdida.
 

- Inédito -
 

Myriam Moscona Yosifova (Ciudad de México, 11 de marzo de 1955)

 

 

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Robert Lowell: Muerte en Manhattan 

 

.
a orillas del Hudson
esperé
a una
mujer
que venía
de muy lejos
 
nadaba
en un espacio propio
como si fuera adentro de una nuez
 
nunca perdió
la horizontal
 
la nadadora
de aguas abiertas
venía desde el norte
 
al llegar a la isla
y presentir la muchedumbre
vomitó
en las espumas rojas
llenas de olor a vinagre
del puerto
venía pataleando
 
una pierna
era postiza
 
le di la bienvenida
con un gesto
invisible para ella
 
me latió fuerte el corazón
al verla aparecer
como pintada en acuarela
con tintes amarillos
y naranjas
 
ahora doy
la vuelta por la calle
once
subo a un taxi
no sé por qué
𝘨𝘰𝘰𝘥 𝘢𝘧𝘵𝘦𝘳𝘯𝘰𝘰𝘯 𝘭𝘢𝘥𝘺
el chofer
me cuenta que
el poeta robert lowell
murió en
su taxi
en 1977
 
el corazón
como una media
de nylon
se rasgó
 
iba a verse
con su segunda esposa
 
llegó muerto
a visitarla
 
el corazón
de robert spence lowell iv
quedó tieso
en el asiento trasero
donde voy sentada
 
cayó por un infarto
masivo
a unas calles del río Hudson
 
allí
donde vi llegar
a una mujer
nadando
en un espacio propio
como si fuera adentro de una nuez
lowell pidió
una muerte natural
sin dolor ilimitado
 
¿qué
somos
sino
el total?
 
y el total
¿qué es?
me hubiera gustado
leer
 
el poema
imposible
de lowell
sobre
su muerte
me hubiera gustado
asistir
a la mujer
que venía de tan lejos
agotada
 
ayudarla a desprenderse
de su pierna falsa
y sentarme
con ella
a mirar los rascacielos
.
De: «𝘓𝘢 𝘮𝘶𝘦𝘳𝘵𝘦 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘭𝘦𝘯𝘨𝘶𝘢 𝘪𝘯𝘨𝘭𝘦𝘴𝘢» (2020)


(Fuente: Grover González Gallardo Poesía)

Langston Hughes (Joplin, EE. UU., 1901-Nueva York, EE. UU., 1967)

 

 

 

Puede ser una imagen de texto 

 

SUEÑOS

 

Aférrate a tus sueños
porque si los sueños mueren
la vida es como un pájaro al que se le ha roto un ala
y no puede volar.
Aférrate a tus sueños
porque cuando los sueños desaparecen
la vida es un terreno árido
congelado por la nieve.
***
 
 

EL GUARDIÁN DE LOS SUEÑOS

 
Traedme todos vuestros sueños,
vosotros, soñadores,
traedme todas las melodías
de vuestro corazón
para que pueda envolverlas
con el paño de una nube azul
lejos de los ásperos dedos
del mundo.
 
 
________________________
en "The Collected Poems of Langston Hughes", Arnold Rampersad y David Roessel, eds. Alfred A. Knopf, Nueva York, 1994. Versiones de Jonio González. En la imagen, Langston Hughes (Joplin, EE. UU., 1901-Nueva York, EE. UU., 1967 / Princeton University)
 


DREAMS


Hold fast to dreams
For if dreams die
Life is a broken-winged bird
That cannot fly.
Hold fast to dreams
For when dreams go
Life is a barren field
Frozen with snow.
***
 
 

THE DREAM KEEPER

 

Bring me all of your dreams,
You dreamer,
Bring me all your
Heart melodies
That I may wrap them
In a blue cloud-cloth
Away from the too-rough fingers
Of the world.
 

 

(Fuente: Jonio González) 

Elena Anníbali (Oncativo, Córdoba, 1978)

 

 

 


PASEO

 

madre me llevaba de la mano
por el terraplén oscuro
decía:
esa es la bomba de agua
el perro amarillo, ése, no lobo,
ahí las parvas
más allá el pajonal de las cluecas
 
decía:
nunca, a tu edad,
vi estas cosas
 
llegábamos hasta la capilla de los garzón
a ver
los altos vitrales del cristo
de la buena muerte
el áspero cuero de las iguanas
la ruta, siempre lejos
 
a la vuelta me daba
el pan de la tarde, cantando
los salmos preferidos
y una tristeza hermosa me cerraba la garganta
o quizá el polvo del camino
o dios, que entonces era
un potro negro
que despertaba el miedo
 
 

TABACO MARIPOSA

 

aprendí a fumar con rubén
enrollando tabaco mariposa en papel
de seda
 
lo hacíamos de noche
sentadosenunescalóndelacasilla
mientras a nuestrospies
sus lánguidos perros soñaban
con la sangre dulce de las liebres
en el monte cercano
 
a veces todo era oscuridad, salvo
su cara
iluminada brevemente por el fuego
como un animal
por los relámpagos
 
el día que se fue del pueblo
me dejó su radio
y los jabones partidos
que yo usaba pasándomelos
despacio
por el cuerpo 
 
con la última espuma disuelta en el agua
se fue, también, la memoria
y el deseo de él
una cosa fragante
y sutil
como los eucaliptos
cuando los moja la niebla
 
 
 

MAÑANA DE VERANO

 

a los siete, una mañana de verano,
me tiré al tanque desnuda
 
un verdín viejo y neblinoso
ocultaba los peces
breves y violentos
que fueron a morderme
los pies
 
hubo algo carnal en la manera
en que los dientes
y la sangre de todos
se mezcló
con la asfixia
con el miedo de la muerte
con el espasmo tembloroso
en que brillamos
 
***************
 
 
de su libro "tabaco mariposa" en reedición de Caballo Negro Editora,
"Si con algo debiera comprometerse el lenguaje –discurso, escritura, palabra, letra– es con la fuerza de la vida, su fatalidad. Y eso es lo que pasa en tabaco mariposa, lo que se vuelve brasa frente a las estrellas, al sol rabioso y lo descampado. (...) Un libro necesario, una apuesta feroz. Tabaco mariposa ocupa un clima bajo el cual sólo resta atreverse a la herida y quemar la cicatriz", escribió Alejandro Schmidt.
Fuente: Eterna Cadencia
 

(Fuente: Oscar Vicente Conde) 

Clara Cattarossi (Buenos Aires, 1999)

 

 

Poemas

 


                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                          



INDIVIDUACIÓN 



El inconsciente late en los ojos,
advirtiendo su inminente explosión 
que permitirá romper la cristalización
del Mundo. 

El yo se pierde, lentamente, en la masa que marcha
hacia lo que parece ser un horizonte de esperanza.

Pero llegan ahí, y van cayendo
de a uno
del borde de la tierra
a un caldo infernal
que con su vapor purgará
los llantos ahogados de una voz
que grita: “No puedo más”. 

Finalmente se resquebrajó la máscara,
y sus pedazos armaron un croquis
del arquetipo platónico: 
las almas deambulan 
entre los cráteres de un suelo divino
que demuestran que, al final,
nunca supimos nada. 

 

SER POETA EN TIEMPOS DE PENURIA


En la penuria de la Noche del Mundo, los poetas 
les preparan la cama a los dioses huidos. 
En cada canto, a la luz del día, 
buscan los rastros de Hércules, Dionisio y Cristo
invocando al éter en el fondo del abismo.

Así, como dijo Novalis,
a través de la poesía, 
los sacerdotes de Dionisio accederán
a los misterios de la Naturaleza
y conocerán el Alba de la penuria.

Mientras el mundo siga girando,
y la vida siga siendo,
los mortales cruzaremos, como una flecha,
a través de ese uróboro incesante
en la búsqueda del rastro de los dioses huidos. 


 PECES FUGACES 


Peces fugaces saltan sobre su techo
bajo la luz áurea del Manso.

Se asoman a la suerte de un espectador, 
los cazará con su mirada y,
en secreto, pedirá un deseo.

Por un breve segundo, lo mirará a los ojos
y pensará: “Los fugaces son ellos”. 


CLARA CATTAROSSI (Buenos Aires, 1999), está por recibirse de la carrera de Humanidades y Cs. Sociales por la Universidad de Palermo y es redactora para una revista de marketing. Escribe desde los 15 años gracias a la vehemente influencia de su abuela, profesora de lengua y literatura. Su obra poética ha sido publicada en varias revistas literarias, y también traduce. También difunde su trabajo periodístico en diversos medios digitales en los que trata temas como cultura, moda, música, derecho, etc. Sus redes sociales son @clachi_ y @claraoscurecida en Instagram y Twitter respectivamente.

 (Fuente: alpialdelapalabra.blogsspot.com)

Eliseo Diego (La Habana, Cuba, 1920 - México, 1994)

 

 

 

 

ASOMBRO

 

Me asombran las hormigas que al ir vienen
tan seguras de sí que me dan miedo
porque están donde van sin más preguntas
y aunque asomos de vida son perfectas
si minúsculas máquinas que saben
el dónde y el adónde que les toca
y a la muerte la ignoran como a nada
si no fuese tan útil instrumento
con que hacer de lo inerme nueva vida.
 
Pero aunque agrande su minucia viva
el azoro redondo en que las miro
y me apena que no se sepan nunca
tal como son en su afanarse oscuro
ya tan inmemorial como la Tierra
 
más me asombra mi pena y me convence
de que saberse el ser bien que la vale
aun cuando el precio sea tan alto como
el enorme silencio de allá afuera.
.....

 

(Fuente: Daniel Freidemberg) 

Héctor Giuliano (Piamonte, Iralia, 1947 / Vive en San Juan, Argentina)

 

 

Puede ser una imagen en blanco y negro de una o varias personas 

 

 
La papa
en el tupper.
 
Hiela el espanto,
recrudece.
 
Fuerza suprema
donde
el injerto
era mejor
que caballo
de a pie. 
 
La patata
y el boniato,
solanáceas. 
 
Casi lleno de agua
el tupper.
Unos 3/8,
en esa esfera cúbica
que se interpone
y se niega gurguja.
 
Espuma de 48 horas,
no volcánica
ni cánida:
almidón, vitaminas
C y complejo B,
potasio y magnesio;
dame un huevo
y te daré 3,
una pizca
del índice glucémico. 
 
Y ahí,
en la verdulería del jujeño,
en Rivadavia y San Pedrito,
V. Grippo
elegía tubérculos
como quien
se reprocha
la piedra angular
y se oye
los puñales.
 
Después
llegaron los cablecillos,
los puentes eléctricos,
las transmisiones
por vía satélite
de las 6 papas
expuestas
en Recoleta.
 
Y ahí,
Arnold Hauser
manierista,
pipa en boca,
papel y lápiz,
corbatín y cuello duro,
borbollón
y circunspecto,
en las sudaméricas
de más al sur,
haciendo tiempo,
mientras
el café se enfría
y el día
entumece las orejas
en esa mañana
radiante de sol
y pájaros solitarios,
que es
lo que nos queda
por vender,
y seguir la racha
de pobreza y declamaciones.
 
¿El tupper?
Bautismal
y amarillo
loco. 
 
Caigan sobre él
las desgracias todas,
sobre sus oxidadas espumas
flechas y crímenes,
en sus gorgojos flotantes
viértanse lágrimas
y atributos resignados.


- Inédito -