aves marinas
a veces la mar se pliega en gaviota y cruza a tierra
y a veces la tierra se esconde en un barco y entra en la mar
y en forma de rayos y en lluvias
se adentran la una en la otra
en las nubes hay pájaros haciendo mediciones
en las olas hay barcos haciendo mediciones
a veces todo se calma y la mar se detiene en tus dedos
y te mira
y echa a volar y es como un vaso que desborda
y se repliega en el momento en que empezabas
a preocuparte por las cosas de la vida
las aves pliegan las alas
los barcos pliegan las velas
la marea sube y baja y
crecen las canas del príncipe y
el espejo de la belleza no deja de menguar
y hay monjes de túnicas blancas que trepan hacia el alba
y manadas de negras ballenas que corren hacia el ocaso
Traducción de Munir Hachemi
Xi Du (Zhejiang, 1967). Ha dedicado su vida a la poesía y a la crítica de poesía. También es profesor y editor. Hoy es profesor en la Universidad de Tsinghua, en Beijing.
A continuación comparto las palabras que la crítica, traductora y poeta Ming Di le dedicó a este poema.
Las menciones al «príncipe» y al «espejo de la belleza» pueden parecer un cliché para les lectores occidentales, pero las palabras que utiliza en el original chino sirven para situar el poema. La historia proviene del Liezi, un libro de la dinastía Han, y ha sido puesta en poesía multitud de veces en la historia de la literatura china. La idea central es que sólo al olvidar «las cosas de la vida» como la fama o el reconocimiento se te posan las aves marinas en las manos. La intención o la motivación aparecen aquí como obstáculos. Como reza el dicho taoísta, «no hay mayor hacer que el no hacer». Este poema presenta una versión contemporánea en un contexto de esfuerzo permanente.
(Fuente: flornueva.sibstack.com)
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