EL OLVIDO
No es tu final como una copa vana
que hay que apurar. Arroja el casco, y muere.
Por eso lentamente levantas en tu mano
un brillo o su mención, y arden tus dedos,
como una nieve súbita.
Está y no estuvo, pero estuvo y calla.
El frío quema y en tus ojos nace
su memoria. Recordar es obsceno,
peor: es triste. Olvidar es morir.
Con dignidad murió. Su sombra cruza.
______________________________
de "Sombra del paraíso" (1944) en "Poesía surrealista. Antología", Barral Editores, Barcelona, 1970. Véase también "Poesías completas", Visor, Madrid, 2005. En la imagen, Vicente Aleixandre (Sevilla, España, 1898-Madrid, España, 1984) por Gianni Ferrari, 1977.
(Fuente: Jonio González)
No hay comentarios:
Publicar un comentario