«Mapa para la escucha»
Versión de Juan Carlos Villavicencio
Por eso, para escuchar
acerca al oído
la concha de la mano
que te transmita las líneas sonoras
del pasado, las suaves voces
y las heladas,
y la audaz columna del futuro
hasta la lenta arena
del presente; entonces prefiere
el silencio que sigue a la nota
y la vuelve desconocida
y veloz para escapar
de todo camino familiar del significado.
Acerca a tu oído el vacío
fértil de la mano,
vacío con vacío.
Pliega los pensamientos
hasta recibirlos en pleno
pecho resonante
las palabras que brotan.
Para escuchar necesitas tener hambre
y también sed,
sed que sea una con el desierto,
hambre que sea pedazo de pan en el bolsillo
y migajas para atraer a las bandadas,
porque es volando donde llega el significado
y no deshaciendo el camino recorrido,
ya que el sendero,
incluso cuando es igual,
nunca es el mismo
que el de ida.
Por eso, abraza las palabras
como las golondrinas lo hacen con el cielo,
zambulléndose, abiertas al infinito,
al abismo del significado.
en La bambina pugile, 2014
Mappa per l’ascolto
Dunque,
per ascoltare / avvicina all’orecchio / la conchiglia della mano / che
ti trasmetta le linee sonore / del passato, le morbide voci / e quelle
ghiacciate, / e la colonna audace del futuro, / fino alla sabbia lenta /
del presente, allora prediligi / il silenzio che segue la nota / e la
rende sconosciuta / e lesta nello sfuggire / ogni via domestica del
senso. // Accosta all’orecchio il vuoto / fecondo della mano, / vuoto
con vuoto. / Ripiega i pensieri / fino a riceverle in pieno / petto
risonante / le parole in boccio. // Per ascoltare bisogna aver fame / e
anche sete, / sete che sia tutt’uno col deserto, / fame che è pezzetto
di pane in tasca / e briciole per chiamare i voli, / perché è in volo
che arriva il senso / e non rifacendo il cammino a ritroso, / visto che
il sentiero, / anche quando è il medesimo, / non è mai lo stesso /
dell’andata. // Dunque, abbraccia le parole / come fanno le rondini col
cielo, / tuffandosi, aperte all’infinito, / abisso del senso.
(Fuente: Descontexto)

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