LEYENDO A VALLEJO
Es una voz que resuena
por encima de este barullo,
este tren que me lleva
no sé dónde,
la oigo resonar angustiada
dentro de mi cabeza,
hoy,
a tantos días de haber nacido,
la voz de un poeta muerto,
y se apagan las voces de los vivos
y los ruidos,
y él me habla de su pieza recóndita
con su silla, su mesa y su butaca,
y de aguaceros y del sol
y del hombre que lo vela,
y postula que es cálida la nieve
y fugaz la tortuga.
JAMÁS TANTOS MUERTOS
Jamás tantos muertos
rondaron la casa de los vivos,
jamás tantos vivos
habitaron la casa de los muertos.
Nunca se oyeron tantas voces,
nunca tanto silencio,
nunca se fue al traste tanta cosa,
se pudo más y se hizo menos.
Siempre es que hemos vivido tanto tiempo
que uno ya se pregunta qué sería de la tierra
sin el peso gravoso de los hombres,
y qué sería de los hombres sin la tierra.
Ahora son las diez de un martes o de un muerto
y mi sangre corre, corre la de los vivos
a dieta de sopas de sangre de sabores diversos,
y huesos enlatados, cadáveres en polvo,
todo el corpus delicti de la A a la Z.
LOS PÁJAROS DE COLOMBIA
Animales minoritarios y sin alas
de color azul o rojo,
generalmente con corbata.
Viven y mueren en las altas esferas,
se ganan salarios de miedo
y las elecciones no las pierden nunca.
NO ESPERES NADA
No esperes nada
del mañana,
no te sepultes en la esperanza,
piensa:
No veré la luz del nuevo día,
esta es mi última noche.
Y bebe
hasta olvidarlo todo
para volver a olvidarlo,
que ésa sea tu vida,
un vaivén
entre el ser y el no ser.
No esperes nada
del mañana,
húndete en el olvido
para que el nuevo día
sea de verdad un nuevo día,
como si apenas empezara
a dar vueltas el mundo,
como si ir para allá
no fuera venir hacia acá,
como si no girara la tierra,
enloquecida.
Jamás tantos muertos y otros poemas (2008)
Bogotá: Universidad Externado de Colombia, 2008, pp. 27, 51, 70 y 72
(Fuente: Óscar Limache)
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