Las libélulas eran comunes como la luz del sol
flotando por sus días
hacia atrás adelante y de costado
como si fueran la memoria
ahora hay adultos que andan apurados por ahí
que nunca vieron una
y no saben
lo que no están pudiendo ver
las nervaduras de las alas de las libélulas
estaban hechas de luz
las nervaduras de las hojas las conocían
y los ríos correntosos
las libélulas surgieron del color del agua
y sabían adónde ir
cuando aparecimos en sus ojos
éramos unos extraños
se llevaron su luz cuando se fueron
no va a quedar nadie para recordarnos
Traducción de Ezequiel Zaidenwerg Dib
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