"...exactas, con un tono triunfal de doxología..."
Gabriel Miró.
No
me abochornan
los museos,
la gracia del mármol
ni las monstruosas
pilas de libros,
opúsculos
y huevadas.
Ya no Buonarroti,
F.Bacon,
Brecht,
o ese pelele
de Warhol.
Ya no Kurosawa,
Fritz Lang
o Billy Wilder.
Ya no
de ya no.
No zozobro
en medio de universidades
y saberes populares.
Me refugio
de los estantes con papeles
y macanas,
respiro su hundimiento
y apago
el velo morado
del alma y el cuerpo.
¿Qué son, qué?
¿Qué lo invisible
y qué lo que sangra?
Sólo me engaña
la disposición de las palabras
que se menjunjan humildes
y en secreto orden y desorden.
Una y otra vez,
al divino botón,
contra el aburrimiento
criminal
del planeta
que muere
tan feroz como desgraciado,
tan engreído
y destroyer,
y vea,
tan amigable, no vea.
Que viva el animal
incompleto que hay en mí,
vivan sus garras crueles
y bondadosas,
vivan los dientes
que comen
filamentos y piedras;
un animal
con navajas,
ácidos,
incoherencias
y una gota torpe
de agua bendita.
- Inédito -
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