Esos pavirreales
de plumas truchas,
y bosta seca:
el actor y el actorzuelo,
ídem en femenino
o lo que fuera,
al autor culo fruncido,
al mentor
que todas se las sabe,
al coach,
al confuciano,
al sensei,
al "todo bien"
y al sensor,
el científico
de cogote cruzado
con su manual
y su ecuación
"fundamental",
viera;
el sorete barrabrava
y el trapito
que rompe y chorea,
el culo sucio del rico
y del pobre que lo imita,
esa caterva
de celebreties
que se la da
de solidaria
con autistas,
desheredados de la tierra,
la polución
y desastre ambiental,
y no sé qué guerra,
eso sí, seleccionada,
de las que el mundo
es proclive desde siempre,
esos famosos
y lo que no,
y se cagan en todos;
los pelotudos
de la selfie y las redes,
los pelotudos
que se las creen,
la clase política,
judicial,
legislativa
y presidencial,
sin excepciones,
que gorgotea
en los chiqueros
de los poderes estatales,
con su "el que se fue
tiene la culpa",
los hdp de merenderos
que lloran
y se guardan los vueltos,
los deportistas
"que vienen de abajo"
pero viven de arriba
y se hacen los palomos
y son cocodrilos,
la runfla del puterío VIP
y del otro,
a ellos,
y a los que Ud. se le ocurra.
¡Larga vida!
¡Himnos y laureles!
¡Carros triunfales
y biografías en letras doradas!
- Inédito -
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