YO DIGO SÍ,
Yo digo sí,
tú dices no.
Pero la catenaria de la vía férrea
que enreda nuestras melenas
cimbrea con tu llanto.
Mis ojos,
como un morse,
me transmiten el mensaje.
Trato de romper los raíles a martillazos.
No lo consigo.
Será porque uso un martillo pequeño
o porque golpeo sin convicción.
Por lo visto
tu negro y profundo escondite
vibra
porque te entran ganas de abrazarme.
En La reina púrpura. Huerga & Fierro Ed, 2016
(Fuente: Voces del extremo)
No hay comentarios:
Publicar un comentario