martes, 21 de julio de 2026

Ana Martins Marques (Belo Horizonte, Brasil, 1977)

 

 

LA VIDA SUBMARINA 

 



 

 

La rompiente
 
Mientras los submarinistas
exploran el fondo del mar, estéril,
detrás del pez inesperado,
nos detenemos
agitados
en la rompiente.
Hay un conocimiento en el desorden:
las olas arrastran y traen cosas hacia la playa
-plástico, estrellas, valvas, cabellos.
Ofrendas para la luz
inútil
del día.
 
 
LINHA DE ARREBENTAÇÁO //Enquanto os escafandristas /vasculham o fundo do mar, infértil, /atrás do peixe impensado, /detemo-nos /tumultuados /na linha de arrebentaçáo. /Há um conhecimento na desordem: /as ondas arrastam e trazem coisas para a praia /— plástico, estrelas, conchas, cábelos. /Oferendas para a luz /inútil / do dia.
 
 
El divorcio como sacramento
 
Sabemos que el amor se mide
por metros de ausencia.
Aun así nadie celebra
la irrupción de la distancia.
El silencio es un dardo,
no se puede ignorar
lo que captura
(las sirenas son más terribles
cuando no cantan).
Aun así insistimos
en buscar señales
cuando deberíamos
con insistencia registrar
su falta.
Amar lo perdido,
los cirios apagados.
El divorcio,
ese sacramento.
 
 
O DICÓRCIO COMO SACRAMENTO //Sabemos que o amor se mede /a metros de auséncia. /No entanto ninguém celebra /a irrup^áo da distancia. /O silencio é um dardo, /nao se pode ignorar /o que ele captura /(as sereias sao mais terríveis /quando nao cantam). / No entanto insistimos /em buscar os sinais, /quando deveríamos /insistentemente vasculhar /sua falta. /Amar o perdido, /os cirios apagados. /O divórcio, /esse sacramento.
 
 
La vida submarina


 
Te lo tenía que decir.
Tengo casi treinta años
y una vida marítima que no ves,
que no se puede contar.
Empieza así: fui engendrada en la espuma,
como una Venus aún sin belleza,
sobre la piel nacían corales,
piel de ballena, calcárea y dura.
O así: la luz marítima trabaja lentamente,
los peces empiezan a consumir por dentro
la sal del deseo,
están amoldados a la sal.
Cuando mirás, el agua inundó los pulmones,
en ellos crecen algas íntimas,
los ojos se vuelven hacia dentro,
al sueño infinito del mar.
Las manos se mueven a un ritmo sumergido,
los pensamientos se guían por la noche
del Océano, una noche mayor que la noche.
Tengo casi treinta años y una vida antigua,
anterior a mí.
De ahí mi silencio, de ahí mi turbación,
de ahí mi rechazo a la promesa de ese día
que me ofrecés,
ese día que es como una cama
que se ofrece al pez
(no deberías querer
un pez en tu cama).
 
¿Quién le atribuiría al mar
la culpa por la soledad de los corales
por las vidas imperfectas
de los peces amoldados al abismo,
monstruos secretos
sólo de sal silencio y sueño?
Te lo tenía que decir,
mientras las palabras aún resisten,
antes de convertirse en moluscos
en las espinas de la noche,
antes de perderse del todo
en el esplendor de la vida
submarina.
 
 
A VIDA SUBMARINA //Eu precisava te dizer. /Tenho quase trinta anos /e urna vida marítima, que nao ves, /que nao se pode contar. /Cometa assim: foi engendrada na espuma, /como urna Venus aínda sem beleza, /sobre a pele nasciam os coráis, /pele de baleia, calcária e dura. /Ou assim: a luz marítima trabalha lentamente, / os peixes come<;am a consumir por dentro /o sal do desejo, /estáo habituados ao sal. /Quando ves, a água inundou os pulmóes, /ne- les crescem algas íntimas, /os olhos voltam-se para dentro, /para o sono infinito do mar. /As máos se movem num ritmo submerso, /os pensamentos guiam-se pela noite / do Oceano, urna noite maior que a noite. /Tenho quase trinta anos e urna vida antiga, /anterior a mim. /Dai meu silencio, dai meu alheamento, /dai minha recusa da promessa desse dia /que voce me oferece, /esse dia que é corno urna cama /que se oferece ao peixe /(voce nao haveria de querer /um peixe em sua cama). //Quem atribui ria ao mar /a culpa pela solidáo dos coráis /pelas vidas imperfeitas /dos peixes habituados ao abismo, /monstros quietos /só de sal, silencio e sono? /Eu precisava te dizer, /enquan- to as palavras ainda resistem, /antes de se tornarem moluscos /. ñas espinhas da noite, /antes de se perderem de vez /no esplendor da vida /submarina.
 


 
BARCOS DE PAPEL
 
Espejo
 
Dentro del ropero
de tu cuarto
debe haber un espejo.
 
Si salís
y dejás el ropero abierto
durante el día
el espejo refleja
un pedazo de tu cama
deshecha.
 
Si salís
y dejás la puerta cerrada
durante el día
el espejo refleja la oscuridad
del ropero tus ropas,
la luz contenida en los vidrios
de perfume.
 
Del otro lado del poema
no hay nada.
 
ESPELHO //Dentro do armário /do seu quarto de dormir /deve haver um espelho. //Se vocé sai /e deixa o armário aberto /durante todo o dia //o espelho reflete /um pedazo da sua cama /desfeita. //Se vocé sai /e deixa a porta fechada /durante todo o dia /o es­pelho reflete o escuro /do seu armário de roupas, /a luz comida dos vidros /de perfume. //Do outro lado do poema /nao há nada.


 
Lugar para pensar

 
 
Me gusta pensar en la oscuridad
fumando
mirando los pulpos en el acuario
del restorán chino
o con la cabeza apoyada en el vidrio del ómnibus.
 
Me gusta pensar con las manos en el agua
con anteojos oscuros
en la escalera mecánica
viendo la ciudad huir
por el espejo retrovisor.
 
Me gusta intentar adivinar
el pensamiento de las personas
me gusta pensar que el pensamiento
es un inquilino incendiario.
 
Una cosa que nunca entendí es por qué
se piensa en general que el poema
no es un lugar para pensar.
 
 
LUGAR PARA PENSAR //Gosto de pensar no escuro /fumando / olhando os polvos no aquário /do restaurante chinés /ou com a cabera encostada no vidro do ónibus. //Gosto de pensar com as máos na água /de óculos escuros /na escada rolante /vendo a ci- dade fugir /pelo espelho retrovisor. //Gosto de tentar adivinhar /o pensamento das pessoas /gosto de pensar que o pensamento um inquilino incendiário. //Urna coisa que nunca entendí é por que /em geral se acredita que o poema /nao é lugar para pensar.


 
Puerta
 
la puerta
como toda frontera
es sólo para atravesar
luego ya no sirve más
un cuerpo a cuerpo
y ya se está del otro lado
de ella nacen el fuera y el dentro
ella que es su vacío
 
PORTA  //a porta /como toda fronteira apenas para se atravessar / rapidamente eia já nao serve mais /um corpo a corpo /e já se está do outro lado /dela nascem o fora e o dentro /eia que é seu vazio


 
Mesa
 
más importante que tener memoria es tener una mesa
más importante que haber amado un día es tener
una mesa sólida
una mesa es como una cama diurna
con su corazón de árbol, de bosque
es importante en cuestiones de amor
no meter la pata
pero más importante aún es tener una mesa
porque una mesa es una especie de suelo que apoya
a los que aún no han caído del todo
 
 
MESA //mais importante que ter urna memoria é ter urna mesa / mais importante que já ter amado um dia é ter /urna mesa sólida /urna mesa que é como urna cama diurna /com seu coraçáo de árvore, de floresta importante em materia de amor /nao meter os pés pelas máos /mas mais importante é ter urna mesa /porque urna mesa é urna especie de chao que apoia /os que ainda nao caíram de vez


 

(Traducción: Agustina Roca)

(Del libro homónimo,
Bajo la luna, 2025)
 
 
 
 Ana Martins Marques

 
Ana Martins Marques nació en Belo Hori­zonte, Brasil, en 1977. Graduada en Letras, tiene un doctorado en Literatura Comparada por la Universidade Federal de Minas Gerais. En el año 2007 ganó el Premio Cidade de Belo Horizonte en la categoría “Poesía - autor novel” y en el 2008 recibió el mismo premio en la categoría “Poesía”. La Editorial Scrip­tum publicó una selección de esos poemas premiados, titulado, A vida submarina. En 2021, la editorial Companhia Das Letras editó el mismo poemario.Ha publicado los libros de poesía: Da arte das armadilhas (Premio da Fundado Biblioteca Nacional, Companhia Das Letras, 2011); O livro das semelhanças (Premio Océanos, Companhia Das Letras, 2015); Duas Janelas, con Marcos Sisear (Luna Parque, 2016). Como se fosse a casa, con Eduardo Jorge, (Premio Bravo 2018, Relicário Edi^óes, 2017). O livro dos jardins (Editora Quelónio, 2019); Risque esta palabra (Premio Océanos, finalista Premio Jabuti, Companhia das Letras, 2021). De urna a outra ilha (Finalista Premio Jabuti, Círculo de Poemas, 2023). Sus poemas han sido traducidos al inglés, al francés, al español, al italiano y al alemán.
 

 (Fuente: La biblioteca de Marcelo Leites)

Héctor Giuliano (Murazzano, Italia, 1947 / Reside en San Juan, Argentina)

 

 

XCVIII - DE LA OBSESIÓN PERSUASIVA. POLÍTICAS CAMBIARIAS EN LOS PARAMILLOS DE USPALLATA. EFECTO NITROGENADO Y ALGAS UNICELULARES.
 
 
 
A propósito
de acobijo
y reconciliado premio,
serranos los cangrejales
y guerra de palurdos.
 
No serán graves:
la crueldad,
el éxito lacustre,
el natural sensible
que echan
boro incandescente
en cajón avaro
y sus guardas valorables.
 
Venta procurada,
secta anhelo.
 
 

- Inédito-
De "Vitoreando a Codovilla."
 

Charles Baudelaire (París, Francia, 1821 - 1867)

 

 

Puede ser una ilustración 

 

 

A LA QUE PASA

 

Aproximación de José Emilio Pacheco 
 
 
La avenida estridente en torno de mí aullaba.
Alta, esbelta, de luto, en pena majestuosa,
pasó aquella muchacha. Con su mano fastuosa
casi apartó las puntas del velo que llevaba.
 
Ágil y ennoblecida por sus piernas de diosa,
me hizo beber crispado, con un gesto demente,
en sus ojos el cielo y el huracán latente,
el dulzor que fascina y el placer que destroza.
 
Relámpago en tinieblas, fugitiva belleza,
por tu brusca mirada me siento renacido.
¿Volveré acaso a verte? ¿Serás eterno olvido?
 
¿Jamás, lejos, mañana?, pregunto con tristeza.
Nunca estaremos juntos. Ignoro adónde irías.
Sé que te hubiera amado. Tú también lo sabías. ~
—————
Tomada de la revista 'Estudios' No. 109, vol. xii, verano 2014.
D. R. ©️ Herederas de José Emilio Pacheco.
Caricatura de Baudelaire por David Levine.


(Fuente: José Emilio Pacheco - textos a la deriva)
 

Daniel Quintero (Buenos Aires, 1957)

 

 

Puede ser una imagen en blanco y negro de una o varias personas y personas estudiando 

 

 

Ahí zarpa el último navío a Montevideo

                                                         
                                           a Miguel Olivera
 
 
Día del amigo 
 
No soy de la partida
esta vez quedé amarrado
a Buenos Aires
 
hunde su quilla en el fondo
este corazón en deterioro
 
veo hacia el horizonte el naufragio
al que estaba acostumbrado
sal de agua dulce
para el forastero que soy
inútil toda maniobra
escapándole a los nudos
puerto que no verá mi arribo
placa de bronce que faltará
en la rambla
aquí no descansa el intruso
el polizón el arrebatado
el malo para todo
el que tendrían que haber
arrojado por la borda
gritando perro al agua
aquí no hay día del Río de la Plata
ni batalla por la soberanía
ni pesca ni recuerdos
ahora hay un montón de huesos
rescatados desde la tormenta
un monumento a la fosforescencia
agua verso tromba ilusión
caudal atroz de la memoria
 
último buque a Montevideo
 
se precia de indeciso
aun así
llegará antes del carnaval.
 

Jorge Aulicino (Buenos Aires, 1949 - 2025)

 

 

EL CANTOR

 

 


 
 
 
 
 
Sí, esto es nostalgia, mi amigo,

quisiera volver a los cafés, a aquel

azúcar en terrones, a la madera,

al tango, a la lentitud.

Luego avanza como un turbión

la realidad

y me aferro a unas ondas sonoras,

llenas de aire, de vacío, de libertad

que son presente eterno.

La radio, las dalias en el fondo de la casa,

unos limones sobre la mesa

cubierta por el mantel de hule.

Usted llamará a eso estupidez,

y estoy de acuerdo.

Nada más inútil que la nostalgia:

un simulacro de eternidad pero siempre en el pasado.

Me adiestro en el manejo de mis zapatos,

en la maldición de la muerte convertida

en bendito abandono, desapego,

olor de plantas o flores

que llega a través de la ventana,

como una dicha nunca sucedida.

.................................


Y cómo pasa el tiempo Bonturo, vea usted.

 

(Fuente: caínabella.blogspot.com) 

Jorge Aulicino (Buenos Aires, 1949 - 2025)

 

 

AM-FM-AM 

 

Reconstruye, reconstruye, vociferaba Eurípides,
en el profundo convencimiento de que la música
de Orfeo era de carácter mágico, sagrado,
de suerte tal que podría darle otro orden al infierno
e incluso a las atribuciones de los dioses –y hasta
……a los propios reinos de éstos–
con el solo acariciar su instrumento.
Presa de spleen había caído Orfeo,
y el rescate –como era de temerse– se frustró,
……el orden se mantuvo,
durante siglos los trenes partieron y llegaron a horario,
los ríos agitaron juncos y arrastraron lágrimas, sangre,
partes arcillosas de las tierras de labor, desechos…
Ahora suben las mareas más que lo acostumbrado,
el orden pasa de la melodía al tumulto acústico del
…..vociferante speaker,
corren los sordos y los mudos, caminan los que
…..debieran correr, ciegos.
Hades se atusa la barba y murmura algo ininteligible.
Feliz, eso sí. Emerge.
 
La plaza de los jubilados
La visión del hospital
entristece a los viejos:
querrían que la plaza estuviera en otra parte
–la visión de las paredes blanqueadas
los derrota.
 
Los viejos entristecen en los sanatorios, los evacuatorios,
las visitas periódicas, las esperas en las antesalas,
las extracciones de sangre, las radiografías,
el buen consejo del médico más joven que ellos:
los aflojan, los debilitan, los sumen en la
soledad de las farmacias.
 
La salud mata a los viejos
acelera su caída en la noche de la paz
final,
del humo sobre los techos
y de aquellas tardes lejanas
que desviaban sus miradas
desde las paredes blanqueadas
con cal hacia las nubes
rosadas.
 
 
Jorge Aulicino, Revolución, divino tesoro, Barnacle, 2025.
 

(Fuente: Silvana Franzetti) 

Guillermo Saavedra (Buenos Aires, 1960)

 

 

VARIACIONES DE LICOR Y TEDIO

 

El cielo escancia
el licor de la tarde:
ceniza y tedio.
 
***
Bebe la tarde
su licor: es ceniza
y huele a tedio. 
 
***
Tedio o ceniza,
la tarde va comiendo
migas del cielo.
 
***
Cielo ceniza,
la tarde se emborracha:
licor de tedio. 
 
***
Bebe el licor
de la tarde, cenizas
que te dio el cielo.
 

Héctor Giuliano (Murazzano, Italia, 1947 / Reside en San Juan, Argentina)

 

 

 

Soy el hecho,
sucedo, otra cosa no soy.
 
Soy un yo
que detesta
su fatal incidencia.
 
No quiero ser el yo
de freudes y lacanes
que inficionaron
hasta la mínima rendija
y no dejan respirar
y que sospecho moribundos
por el simple paso del tiempo
y la repleción.
 
Quizás el yo mueva el átomo
o lo que se cree de él,
quizás sea entraña
y un rincón oculto del páncreas
y no tiranía del cerebro; 
 
y el alma, la palabra
y la conveniencia animal
sean árbol y pestañas.
 
Soy,
tal vez,
la cosa y la no cosa,
y la no cosa del caso soterrado
por academias y sabihondos.
 
No seré
una esquirla del cosmos,
un viento ártico,
un dios incognoscible,
un sofisma
y falsos arrumacos relajantes
ni nada que está fuera de mí,
pendejadas al por mayor.
 
No saco conclusiones,
no las hay,
no aguanto el yo
del tengo, hago y quiero.
 
Hay perros flacos
en este cuarto
donde palpita
la muerte
a falta de otro hueso. 
 

- Inédito -
 

Hermann Bellinghausen (México, 1954)

 

 

 

 

DE BUEN CALIBRE 

 

Cada día los calibres importan menos
Todos matan
Ya no se usan los que sólo herían o ahuyentaban
perdigones, municiones, balitas .22
Si tu calibre no es de los gordos
y sumamente agudos
si no perfora muros
ni parte cabezas en dos
debería estar en un museo
en un puesto de chatarra callejera
o en el compartimento del relojero vienés
Frantz Pfannl
quien inventó en 1914
la pistola kolibrí
calibre 2.7 milímetros
un chiste balístico
 
De cierto empaque en adelante
cualquier explota
sea por dentro como granada intravenosa
sea por fuera como bazuca o mina
o parque de artillería
que atraviese huesos y chalecos
como cuchillo caliente
en mantequilla
 
Qué tanto es tantito
sí los calibres obran
en manos de cobardes
o sicópatas
cerebros lavados
intoxicados
muertos de miedo
de gente que se defiende
u odia con las entrañas
de profesionales bien pagados
que liquidan cualquier objetivo
con sicaria pericia
o la obediencia debida
 
Qué más da el calibre
de las plúmbeas lluvias
que se manda el cielo
misiles de cualquier categoría
atroz en su puta puntería expansiva
 
Qué más si su inteligencia
es humana o de ángel
de circuitos programados
o como a las armas en casa
las carga el diablo
 
Una máquina no es menos sensible
y desapasionada
que los matones los locos las soldadas
pertechades hasta los dientes
como en Gaza
 
Los calibres matan
Es lo único que hacen
Si en alguna parte hay una bala
con tu nombre escrito en ella
tómala muy en cuenta
con ese fuego no se juega
 
 
Poesía Hermann Bellinghausen
 

Guillermo Saavedra (Buenos Aires, 1960)

 

 

VARIACIONES GARUADAS

 

Suelta la noche
el colibrí incansable
de la garúa.
 
***
Lacia garúa:
telegramas del cielo
sobre las casas.
 
***
Los autos chistan
su discreta fritanga
sobre el asfalto.
 
***
Se oye el perfume
de la tierra olvidada:
puré de infancia.
 
***
Se escurre el cielo:
sus hormigas de plata
bailan tip tap. 
 
***
Colmena gris,
el cielo arroja abejas,
plata mojada.
 

Ezra Pound - (Estados Unidos, 1885 - Italia, 1972)

 

 

 

 

 

 

La mujer del mercader del río: una carta

 


Cuando yo todavía llevaba el pelo cortado sobre la frente
jugaba en el portal delantero, recogiendo flores.
Tú viniste con zancos de madera jugando a los caballos,
caminaste junto a mi asiento, jugando con ciruelas azules
y seguimos viviendo en el pueblo de Chokan:
dos niños, sin aversión ni sospecha.
 
Con catorce años me casé con vos, mi señor.
Nunca me reía porque era tímida.
Bajaba la cabeza y miraba a la pared.
Aunque me llamaran mil veces, nunca volvía la cabeza.
 
Con quince años dejé de fruncir el ceño,
deseaba que mi polvo se mezclara con el tuyo
para siempre y para siempre y para siempre.
¿Para qué seguir vigilando?
 
Te fuiste cuando yo tenía dieciseis años,
te fuiste a la lejana Ku-to-yen, junto al río de los remolinos,
y has estado fuera cinco meses.
Los monos hacen un ruido muy triste por ahí arriba.
Cuando te fuiste arrastrabas los pies.
En el portal ahora ha crecido el musgo, musgos
distintos,
¡demasiado profundos para limpiarlos!
Los hojas caen pronto este otoño, por culpa del viento.
Las mariposas emparejadas ya amarillean en el agosto
sobre la hierba del jardín del oeste;
me duelen. Me hago vieja.
Si has de venir por los vados del río Kiang,
por favor, házmelo saber de antemano
y yo saldré a recibirte,
iré hasta Cho-fu-sa.
 
Versión de Javier Calvo
 

(Fuente: Alicia Elena Maffei) 

Víctor Coral Cordero (Lima, Perú, 1968)

 

 

POEMA A QUILCA CON CITAS DE PÍNDARO Y CHACHO MARTÍNEZ

 
                                                     𝘌𝘯 𝘓𝘪𝘮𝘢 𝘴ó𝘭𝘰 𝘢𝘮𝘢𝘯𝘦𝘤𝘦 𝘰 𝘴ó𝘭𝘰
                                                     𝘢𝘯𝘰𝘤𝘩𝘦𝘤𝘦. 𝘕𝘰 𝘦𝘴 𝘦𝘭 𝘥í𝘢.
                                                     𝘊𝘦𝘴á𝘳𝘦𝘰 𝘔𝘢𝘳𝘵í𝘯𝘦𝘻
 
 
Otra vez nos hemos reunido
en torno a una melosa mesa de "Las Rejas":
Josemári recita de memoria a Esther Allison y el chino Broyd
considera en silencio –el gauloises humeante entre sus dedos
de uñas largas –suprimirse del planeta como lo hará
20 años después en un lejano motel de Cleveland - Ohio.
 
De nuevo nos hemos reunido en torno a Juan
con Pancorvo recién llegado del mundo
es decir
de la carpa Grau
adónde ha ido a bailar con el grupo Guinda
y Miguel se ha quedado por allá
en busca de una chica a quien dedicarle un largo y poderoso verso
(Entre las rejas
Kilowatt ha asomado su bella cabeza de rockero andino)
                                                                    Y así íbamos todos
                                                                    despreciando lo que se puede
                                                                    fracasando con fruición
                                                                    en lo que no se puede…
 
Y mientras Juan nos revelaba una vez más
el verdadero origen de Hora Zero
Lucho Luyo y yo hemos considerado
que el país necesita un cambio urgente y radical
así que hemos cambiado las cervezas por el ron...
 
Así he visto que esa noche se acercaba peligrosamente
a la perfección
y por ello mismo la he odiado y he decidido salir del bar
(mi despedida del risueño Pocho Ríos me ha demorado un poco)
a pesar de que –como una aparición– Mary Garay
había llegado de visita
He salido de Las Rejas dejando un olor de cerveza y cigarrillos
tras de mí
con dos millones de intis aún en el bolsillo:
suficiente para comprar un Cienfuegos
y un platillo de rachi con harto rocoto molido
Y cuando cruzaba por Amargura rumbo a Mercaderes
he recordado la cita de Tertuliano –ese tatarabuelo
de los surrealistas– que Pancorvo me dijo antes de irme:
 
𝘾𝙧𝙞𝙨𝙩𝙤 𝙢𝙪𝙧𝙞ó 𝙚𝙣 𝙡𝙖 𝙘𝙧𝙪𝙯 𝙮 𝙧𝙚𝙨𝙪𝙘𝙞𝙩ó 𝙖𝙡 𝙩𝙚𝙧𝙘𝙚𝙧 𝙙í𝙖.
𝙇𝙤 𝙘𝙧𝙚𝙤 𝙥𝙤𝙧𝙦𝙪𝙚 𝙚𝙨 𝙞𝙢𝙥𝙤𝙨𝙞𝙗𝙡𝙚.
 
Y en lugar de sopesar la irracionalidad fabulosa de ese aserto
recordé un antiguo poema mío
tan antiguo como yo ahora pero entonces era joven:
                                Gotas de sangre sobre la vereda rota
                                adónde me llevan esas gotas
                                acaso a un rincón ominoso de esta ciudad
                                donde un cuerpo impregnado de su sombra
                                un cuerpo sin luz que no llegará a ser quien es
                                -cita de Píndaro modificada-
                                repasa hasta los últimos rincones de su vida
                                antes de ser cubierto con una frazada tigre
                                o unos periódicos amarillos
                                donde se puede leer si uno bien se acerca:
 
𝙇𝙖𝙨 𝙘𝙞𝙛𝙧𝙖𝙨 𝙢𝙖𝙘𝙧𝙤𝙚𝙘𝙤𝙣ó𝙢𝙞𝙘𝙖𝙨 𝙨𝙞𝙜𝙪𝙚𝙣 𝙖𝙡 𝙩𝙤𝙥𝙚 𝙚𝙣 𝙨𝙪 𝙖𝙨𝙘𝙚𝙣𝙨𝙤
𝙮 𝙣𝙤𝙨 𝙪𝙗𝙞𝙘𝙖𝙣 𝙚𝙣 𝙡𝙖 𝙫𝙖𝙣𝙜𝙪𝙖𝙧𝙙𝙞𝙖 𝙙𝙚 𝙡𝙤𝙨 𝙥𝙖í𝙨𝙚𝙨 𝙚𝙣 𝙙𝙚𝙨𝙖𝙧𝙧𝙤𝙡𝙡𝙤...
 
Y así es la poesía
muchos quieren decir lo de adentro
muy pocos buscan mostrar lo de afuera
Y así he caminado por Aldabas
y vuelto sobre mis pasos por Huérfanos
hasta que el alba
ese amigo instantáneo de la vida
como siempre llegó al final de la noche
a extenderme su mano traslúcida
y lavar mis ojos mi voz mi piel
 
Saliendo de Afligidos me ha encontrado el alba
rumbo a Plateros
y he legado mi botella de Cienfuegos a medio acabar
como si de una diadema se tratara
a un habitante de la noche bajo el puente Balta
alguien que me ha dicho de una manera nada pretenciosa:
alto misterio esconde la noche de Lima
pero yo los vendo a 100,000 intis ¿fumas?
Y yo le he preguntado su nombre y me ha dicho:
 
𝙈𝙚 𝙙𝙞𝙘𝙚𝙣 𝘾𝙝𝙞𝙧𝙞 𝙥𝙚𝙧𝙤 𝙢𝙚 𝙡𝙡𝙖𝙢𝙤 𝙀𝙨𝙩é𝙛𝙖𝙣𝙤
 
y la etimología de su nombre ha revelado más que mil libros sagrados
(Στεφανος: el coronado)
Y he recordado otra vez la cita de Pancorvo –por alguna razón
el rostro de Erika y Martín han cruzado por mi mente–
antes de considerar:
sólo se puede creer en lo imposible
O cambia todo o todo se difumina en humo con el viento
humo de incendios funestos y renovadores
Y antes de abordar un Chino que me acerque a mi buhardilla de Barranco
esta paráfrasis se estrelló una y otra vez contra mis paredes craneales:
Estéfano murió en la vía de Evitamiento
y resucitó en estos versos.
Lo creo
porque es imposible.
 
 
[Víctor Coral. Madrugada del 12 de julio 2025]
 

(Fuente: Lab De Poesía) 

Osiris Rodríguez Castillos (Montevideo, Uruguay, 21 de Julio 1925 - 1996)

 

 

Puede ser una imagen en blanco y negro de guitarra 

 

 

CAMINO DE LOS QUILEROS

 

Hay un camino en mi tierra
del pobre que va por pan,
camino de los quileros
por la sierra de Aceguá.
Tal vez, sin ser tan baqueano
cualquiera lo ha de encontrar,
pues tiene el pecho de piedra
pero el corazón de pan.
 
Gurisit'e pierna flaca
Barriguita de melón
Donde hay tanta vaca gorda
No hay ni charque para vos.
Tu bisabuelo hizo patria,
tu abuelo fue servidor,
tu padre carneó una oveja
y está preso por ladrón.
 
Toma café con fariña
y andá guapeando por ahí.
Mañana mate cocido;
pasado, Dios proveerá.
Mañana busco el camino
del pobre que va por pan
Si no me para una bala
pasando te traigo más.
 
Yerba, caña, rapadura,
un rollo'e naco, nomás;
los pobres contrabandeamos
a gatas pa' remediar.
¡Qué gaucho es el tal camino!
Pero duro de pelar.
Camino de los quileros
por la Sierra de Aceguá.
 

 

(Fuente: Henderson Espinosa) 

Vladimir Maiakovski (Baghdati, Georgia, 1893 – Moscú, 1930)

 

 

 



 

EL POETA OBRERO

 

Le gritan al poeta:
"Sería bueno verte trabajar en el taller.
¿Qué son los versos?
¡Vaciedad pura!
Seguro que para trabajar te faltan agallas."
 
Para nosotros, tal vez,
el trabajo es nuestra ocupación preferida.
Yo también soy una fábrica,
y si no tengo chimeneas,
tal vez,
sea peor para mí, más difícil, más doloroso.
Yo sé,
no gusta la frase hueca.
¡Hachar robles, es hacer algo!
Y nosotros,
¿acaso no somos tallistas?
Pescar,
es cosa por cierto muy respetable.
Sacan la red,
y en la red, merluzas.
Pero el trabajo del poeta es más respetable;
pescamos gente viva y no peces.
Trabajar ante el horno,
es trabajo penoso,
y más aún,
templar en el yunque el hierro candente.
Pero,
¿acaso alguien puede acusarnos de holgazanes?
Nosotros pulimos las almas,
con la gubia del verso.
—¿Quién vale más,
el poeta o el técnico,
que conquista para el mundo,
comodidades y objetos?
¡Ambos!
Motores iguales, son sus corazones.
El alma es el mismo móvil astuto.
Somos iguales,
camaradas de la masa obrera,
proletarios de cuerpo y alma.
¡Solos juntos,
remozaremos el universo,
y con marchas iremos cantando!
Nos cuidaremos del diluvio de las frases huecas.
¡Al grano!
¡El trabajo es vivo y nuevo!
A los oradores vacuos, al molino.
¡Que den vuelta la manija de sus discursos!
(1918)
 

 

Traducción Lila Guerrero (Antología poética) 

(Fuente: Cecilia Pontorno) 

Maya Abu Al-Hayyat (مايا أبو الحيّات, Beirut, Líbano, 1980,)

 

 

Puede ser una imagen en blanco y negro de una o varias personas, pelo rubio y personas sonriendo 

 

 

SUFRO DE UNA FOBIA LLAMADA ESPERANZA

 

Cada vez que oigo esa palabra
recuerdo las decepciones
provocadas en su nombre:
los niños que no regresan,
las enfermedades que nunca se curan,
la memoria que nunca envejece,
todas ellas esperanzas destruidas
bajo sus alas mientras aplasto
este mosquito en la cabeza de mi hija.
 
Los que sufren sólo tienen lo desconocido.
Es su único sustento y herencia.
El dolor no tiene lógica. Todo redime
a quienes sufren excepto tus preguntas racionales.
 
Ojalá nadie se fuera
y nadie viniera.
Todo partir tiene un toque de mito
y cada regreso
un pulmón perforado.
 
 
 
_______________________
en "You Can Be the Last Leaf: Selected Poems", Milkweed+ORM, Minneapolis, 2022. Trad. del árabe al inglés, Fady Joudah. Versión del inglés al castellano, Jonio González. En la imagen, Maya Abu Al-Hayyat (مايا أبو الحيّات, Beirut, Líbano, 1980, en el seno de una familia palestina / Milkweed Editions)
 
 

I SUFFER A PHOBIA CALLED HOPE

 

Each time I hear that word
I recall the disappointments
that were committed in its name:
the children who don’t return,
the ailments that are never cured,
the memory that’s never senile,
all of them hope crushed
beneath its wings as I smash
this mosquito on my daughter’s head. 
 
The grieving have only the unknown.
It’s their only staple and inheritance.
Pain has no logic. All things redeem
the grieving except your rational questions. 
 
I wish that no one goes
and no one comes.
All going is a stroke of myth
and each return
a punctured lung.
 

 

(Fuente: Jonio González)