sábado, 22 de agosto de 2026

Eugenio Mandrini (Buenos Aires, 1936 - 2021)

 

 

 

 

 

 

 

Estoy entre los que buscamos Aquello.
No somos muchos. Apenas unas almas ávidas
andando por los infiernos de esta tierra
que sin embargo va perdiendo la luz.
Estoy entre los que buscamos Aquello
que suele aparecer tras el torbellino de las visiones
o en los destellos de ciertos libros
de cólera y espuma: un lugar secreto imaginado
donde el tiempo aún no gastó sus primeros días.
Estoy entre los que buscamos Aquello.
No somos muchos y estamos locos (dicen)
porque sólo a los muertos les está dado entrar
a la dimensión de los grandes sueños,
tercamente locos (dicen) por querer saciar la sed
en la lengua de la verdad dado que ella es piedra muda.
Estoy entre los que buscamos Aquello.
A veces alguno lo augura y canta,
canta un himno todavía no escrito que habla
de hacer azul la sombra, olvido el llanto, sin trémolo
la jaula, inaudible la palabra vana,
hasta que una gota de penumbra apaga
el júbilo y los ojos.
Estoy entre los que buscamos Aquello,
que para algunos es la atracción del abismo,
para otros el único lugar bajo el sol
que ya no arde como entonces, y
para los que miran con un ojo ciego
y el otro desmesurado, la belleza que huye
y que no tiene fin.
Estoy entre los que buscamos Aquello.


 (Fuente: Marcela Machado)

A. R. Ammons (Whiteville, EEUU, 1926 – Ithaca, 2001)

 

 

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Antología bilingüe de A. R. Ammons, uno de los poetas estadounidenses más importantes del siglo XX, heredero además del mejor trascendentalismo norteamericano. El libro incluye algunos anexos, como una entrevista al autor realizada en 1994 en The Paris Review.

En Zenda reproducimos cinco poemas de Backyard (Auralaria), de A. R. Ammons.

***

 

EXPLORADOR

 

Si te fuerzan a dejar las orillas de la razón,
a deslizarte por las paredes
de abovedadas cuevas marinas
para adentrarte en la inerte, tímida claridad

del anochecer, allí donde las olas no osan romper,
en una reposada molienda coloidal,
rica en grano, lleva contigo una luz: lleva A = πr2,
lleva de Kepler las áreas iguales

en tiempos iguales: como aerolínea escoge L’Albatros
de Baudelaire: como marcas de profundidad
que te impulsen a volver, fija las palabras
de la regla de oro: da consistencia

a la noche de tu búsqueda con cúmulos
de luz antigua:
recuerda la sagrada gavilla, las mimbres
de la civilización, el santo

atadillo de los elementos: si para arrojar algo de luz
debes sumirte en el caos de la difusión, lleva una luz que proyecte,
que incite a esa oscuridad a recogerse: lleva A es a B

lo que A más B es a A: si para convertir en luz
la oscuridad, en bondad la maldad,
te fuerzan a dejar las orillas de la razón,
rememora nuestros principios, regresa y redescúbrelos.

***

LOS PEDAZOS DE MI VOZ

 

Los pedazos de mi voz han sido lanzados
allá lejos dije yo volviéndome a los setos
y a las zanjas que no se dejan ver
¿Dónde yacen esparcidos
los pedazos de mi voz?
El cono del cedro dijo  los añicos de lo que has sido
echaron a rodar

Mañana debo ir a los humedales
a mirar bajo las hierbas del pantano
y a los áridos desiertos
a la hora en que el viento desciende de la montaña
a preguntar al chacahuala qué vio pasar por allí
y a la serpiente de cascabel qué halló
por encima de las dunas movedizas
Debo recobrar todos los pedazos
y reconstruir en su totalidad el silencio

Mientras cruzo los campos en pos del gran sol
ante mis ojos emergen las colinas
la inagotable gran negrura del silencio y
sé que debo ir más allá de esas colinas y buscar
porque estoy hecho pedazos sobre la tierra–
tan poco ha quedado
para la silenciosa ofrenda de mi muerte

***

AUTONOMÍA

 

Si estoy viviendo sin ti es debido
a la terrorífica, descabellada
idea de que yo
no puedo vivir sin ti

la cual debo mitigar y reprimir,
porque no puede mi vida
merecerte, libre
en la flexibilidad de tus ataduras,

en el fortuito goce de la más
dulce de tus sumisiones
si en tu presencia me veo afligido
por lo que tu ausencia silencia:

para tenerte, me instruyo en el arte
de dejarte ir; qué terrible
entrar en posesión de esa ausencia
antes de que tu fragante presencia llegue a mí:

pero a pesar de estar viviendo
sin ti, seguramente
soy incapaz de vivir
sin ti: si te pienso

pierde gravidez
mi cuerpo,
llego a sentirme flotar,
cobran mis actos sentido, apenas si te pienso.

***

UN LUGAR DE LO MÁS AMENO PARA MORIR

 

Mientras agonizaba en un lugar de lo más ameno
eché un vistazo con las últimas luces
a las caderas y a las risueñas gargantas
que se movían al ritmo de la danza
y al vino    el delicioso vino
y girándome hacia la muerte dije yo te creía más considerada
La muerte, bochornosamente, empezó a tartamudear
de modo que tras leerle los labios
decidí largarme a una colina en Arizona
en cuyo suelo la felicidad y la muerte
confluían tan secretamente
que decidí tenderme y apoyar mi cabeza en un gran peñasco
A la mañana siguiente yo ya había muerto a excepción de unas pocas células periféricas
y los buitres
pendientes del banquete se posaron sobre mí
distraídos en una lúgubre charla
que en mis eternales oídos sonaba a música celestial

***

HIMNO

 

Si te hallo sé que tendré que desprenderme de esta tierra
y marchar sin tregua sobrevolando las marismas y los gansos salvajes de las bahías
y las colinas pobladas de esbeltos nogales
y los lagos volcánicos y cañones
atravesando las altas esferas en las que escasea el aire
más allá de oscuros cúmulos de nubes noctilucentes donde uno desea detenerse y observar
de lejos cada una de las irradiaciones y los destellos de luz más allá de donde la vista alcanza
para instalarme en la sobria desnudez de lo uniforme

Y si te hallo sé que habré de habitar por siempre esta tierra
inspeccionándolo todo con herramientas precisas y ojos terrenales
en contacto con los microvilli los sporangia y los más simples celentéreos
y orando por una célula nerviosa
con toda el alma de mis reacciones químicas
y descendiendo allí donde los ojos solo captan huellas

Tú eres en tu omnipresencia la parte y el todo
Tú eres la esencia de todo lo creado y su forma

Camino por la senda colina abajo donde el liquidámbar
rezuma ya savia primaveral a través de las hendiduras de su corteza
y veo sus grietas profundas y serpenteantes sin igual
un abismo para mi alma de hormiga que la recorre arriba y abajo
y si te hallo deberé encontrar el modo de penetrar en lo recóndito de tus inescrutables propósitos
y si te hallo me habré de unir aquí a otras tantas hojas caídas

—————————————

Autor: A. R. Ammons. Título: Backyard. Editorial: Auralaria.

BIO

Archibald Randolph Ammons (Whiteville,1926 – Ithaca, 2001) nació y creció en una granja familiar dedicada al cultivo de algodón y tabaco durante la Gran Depresión, época que marca su vida y que rememora asiduamente en su poesía. De hecho, la presencia de la Naturaleza se revela como una constante en su obra poética. Esa comunión con el medio natural es lo que evidencia, como advirtió Harold Bloom, amigo personal del poeta, su vínculo con la tradición del trascendentalismo estadounidense, especialmente con Walt Whitman y Ralph Waldo Emerson, así como su categoría de clásico, junto a autores como Robert Frost, Wallace Stevens, Ezra Pound o William Carlos Williams. Su modo de concebir el ejercicio poético hace de él un autor imprescindible y figura central en lo que bien podríamos llamar Grupo de Cornell. Con la publicación de Collected Poems (1972) obtuvo su primer National Book Award en 1973. En 1993 lo conseguiría de nuevo con Garbage.

 

(Fuente: Zendalibros.com) 

Daniel Martínez (Allen, Río Negro, Argentina, 1963)

 

 

Perros 

 















Perros en la noche


Perros en la noche
solo perros

el resto no dice nada
que se calle
hasta el último recuerdo

ustedes no
son la compañía que quiero
animales nocturnos que saben como yo
que hay más seres
que están del otro lado de la soledad
lejos como la distancia
hasta esta luna que aparece
iluminando todo
perdonando tanta oscuridad

perros en la noche
ladridos como puñales en la sangre
que corren lentamente
dolorosamente despacio

soy alguien
a pesar de todo
en este momento soy quién quiero ser
quien debo ser

quisiera morirme un día así

estoy vivo
al filo de la vida
atrapado
en un sueño extraño y misterioso
realidad cruda indomesticada
sin velos sin trampas
sin mentiras generosas
solo con la verdad posible
mordiendo cada minuto
abrazado por una vez
a la certeza de la existencia

un ruego
nada más que un ruego
que mi palabra silenciosa
este a la altura
de la música
de estos perros en la noche

[inédito]


---
Foto: Gentileza del autor
 
(Fuente: Otra Iglesia Es Imposible) 

 

Jim Moore (Decatur, EE. UU., 1943)

 

 

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REFLEXIÓN DE HOY: LA FELICIDAD

 

Al final,
lo único que importa es la luz y la oscuridad,
y aquello que no se ha completado entre ambas.
Mientras se mantenga lo bastante alejado, lo bastante
dentro de la habitación, él se siente bien, capta
el sentido de las cosas: cómo llegan y tienen que marcharse.
Pero el mar azul más allá de la ventana: siempre
le ha hecho esto, siempre lo ha incitado
a adentrarse en la felicidad más de lo que se creía capaz de soportar.
 
 
 
______________________
de "The Freedom of History" (1988) en "Underground. New and Selected Poems", Graywolf Press, Minneapolis, 2014. Versión de J. G. En la imagen, Jim Moore (Decatur, EE. UU., 1943) por Euan Kerr.
 
 

TODAY'S MEDITATION: HAPPINESS

 

In the end,
all that matters is light and dark,
and what's not finished between them.
As long as he stands back far enough, deeply
enough inside the room, he is fine, he gets
the point of things: how they come, then must go.
But the blue sea beyond the window: it has
always done this to him, always forced him
further into happiness than he thought he could stand to go
 

 

(Fuente: Jonio González) 

César Mermet (Malabrigo, Santa Fe, 1923 – Buenos Aires, 1978)

 

 

 

 

 

Nadador fugaz, pájaro negro

 

El agua huye del cuerpo que la surca,
se abre en canal melódico, concede
caricia al nadador, de cuerpo entero,
y en armónico olvido, repentina
cierra su huella en tersa, virgen luz,
cancela el suceder, concéntrico temblor disipa,
expulsa la memoria del intruso, cicatriza
impasible y celeste,
en plácida, verde, dulce calma,
otra vez víspera entera y ya por fin sin nadie.

Grande es el peso de otra vida
posada en la flexible rama blanca del cerezo.
Cimbra dócil la florida firmeza,
se curva, oscila, acepta, pero vuelve
a su invicto nivel en bailarín temblor,
y a la respiración libre y azul,
por donde negro pájaro se aleja
llevándose su sombra, su tenue demasía
de huésped excesivo.

 

(Fuente: presentegriego.wordpress.com) 

 

Anne Carson (Canadá, 1950)

 

 

 

FRAGMENTO DE ECONOMÍA DE LO QUE NO SE PIERDE LEYENDO A SIMÓNIDES DE CEOS CON PAUL CELAN 

 

 






Que Simónides ganara mucho dinero no es imposible. Disponemos de información pertinente sobre los salarios de principios del siglo V donde se sugiere que las artes verbales eran bien remuneradas en comparación con el resto. El escultor Fidias, por ejemplo, trabajó en la estatua criselefantina de la diosa Atenea en Atenas por cinco mil dracmas anuales, de los cuales tuvo que desembolsar, personalmente, el costo de sus trabajadores y el de producción. Y Heródoto nos habla de un bien cotizado médico cuyo sueldo anual era de seis mil dracmas mientras vivió en la isla de Egina, doce mil dracmas mientras vivió en Samos y diez mil dracmas mientras radicó en Atenas. El mismo monto, diez mil dracmas, fue lo que solicitó Píndaro por un solo ditirambo compuesto en honor a los atenienses. Mientras tanto, el sofista Gorgias pedía a cada uno de sus estudiantes diez mil dracmas por un solo curso de retórica y ganó suficiente dinero para mandar erigir una estatua de oro sólido de si mismo en el templo de Apolo en Delfos. Sócrates afirma que Georgias y Pródico «obtuvieron más ganancias por su sabiduría que cualquier otro artesano gracias a su destreza». Se estima que diez mil dracmas equivalían aproximadamente a veintiocho años de trabajo para un jornalero remunerado a razón de un dracma per diem.

El que Simónides dedicara su existencia a la avaricia resulta difícil de comprobar o descartar, ya que, pese a los siglos de habladurías unánimes acerca de su codicia, ninguna fuente conserva cifras o cuentas reales que sugieran cuán tacaño era, cuán rico se hizo o cuánto cobraba. Evidentemente, la codicia de Simónides era más objeto de rencillas en lo esencial que en los datos. Su esencia era la mercantilización de una actividad previamente recíproca y ritual, el intercambio de dones entre amigos.




Anne Carson

Economía de lo que no se pierde

Leyendo a Simónides de Ceos con Paul Celan


Vaso Roto Ediciones

 

                 (Fuente: Papeles de Pablo Müller) 

Jacques Ancet (Lyon, Francia, 1942)

 

 

 

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MIRO LOS OBJETOS...

 

Miro los objetos: un libro,
la lámpara, una silla movida,
el día gris y su ventana, esas
cosas que me ha dejado tu presencia.
 
En medio de la habitación
se abre el vacío. Una blancura
donde estoy a mi pesar,
como preso en el hielo,
en un desorden de gestos petrificados.
 
¿Cómo hablar del amor sin el dolor?
Sin ver crecer bajo la luz
lo que no tiene dramas ni tinieblas:
un mundo, así de simple, como un cielo,
con calles, gritos de niños, con
todo lo que sería la vida 
 
pero sin ti,
sin el día en tu rostro,
el aire que se mueve cuando pasas:
sin nada.
 
 
 
_________________________
de "La chambre vide" (1995) en "La habitación vacía", Taller de Traducción Literaria, Universidad de La laguna, Tenerife, 1996. Trad. colectiva del Taller de Traducción Literaria de la Universidad de La Laguna. En la imagen, Jacques Ancet (Lyon, Francia, 1942 / Babelio)
 
 

Je regarde les objets : un livre,
la lampe, une chaise déplacée,
la fenêtre et son jour gris, ces choses,
que m'a laissés ta présence.
 
Au centre de la chambre
s'ouvre le vide. Une blancheur
où je suis malgré moi, comme pris dans le gel,
dans un désordre de gestes pétrifiés.
 
Comment dire l'amour sans la douleur ?
Sans voir grandir sous la lumière
ce qui n'a ni ténèbres ni drames :
un monde, simplement, avec un ciel,
avec des rues, des cris d'enfants, avec
tout ce qui serait la vie
 
mais sans toi,
sans le jour sur ton visage,
l'air qui bouge quand tu passes :
sans rien.
 

 

(Fuente: Jonio González) 

Pablo Iráculis (España)

 

 

46 - 86 - 2 

 




 

mi abuela se presenta nuevamente en sueños

estoy sentado sobre sus rodillas

mientras bate manteca

su serenidad no deja de sorprenderme

con todo lo que le tocó cargar

y aguantarme ahora

es mediodía en la memoria

días cosidos al suelo

al tiempo que bajamos la cabeza

ella deja de cantar

en Pedrafita los ḷḷobos

y en Coḷḷanzo los civiles

cuando pasa

un grupo de falangistas de Moreda

las tuberías hablan

el último de la fila olisquea el paquete

con pan y queso para mi abuelo

pan violeta

y queso con la consistencia

de un bloque de granito

buscan a Silvino Morán

y a cualquiera que aparezca

en la lista que maneja la guardia civil

y pensar que todavía los hay que no se han enterado

de que el fascismo es pensamiento independiente

que libremente declara su asco

al mundo fuera de su mundo

pero a mi abuela eso le importa más bien poco

es lo que tiene el hambre

su rencor se diluye

entre las berzas del caldo

es poco pero alimenta

la cuchara negra

tragar y tragar

y ni esta boca es mía

esta piedra es un lugar tan bueno

como cualquier otro para sentarse

a esperar por el día en que levanten la veda

de enemigos del estado

y sus bien engrasados medios de represión

todo esto piensa mi abuela

solo que con sus propias palabras

rasca la tierra seca con el pie sano

hace que no llueve

piensa también en las berzas

santificado sea su buen crecimiento

porque sin ellas estamos jodidos de verdad

 

esta misma piedra

utiliza mi madre

cuarenta años después

para mantenerse alerta

por si aparece ese paraíso ultraliberal

del que tan bien le han hablado

donde existe libertad plena

para saltar de una marca a otra

no quiere perderse una oportunidad como esa

salir de este pozo

propulsados mágicamente hacia el planeta abundancia

yo entre sus brazos

sigo sin crecer

solo observo cómo cambian las caras

mientras todo lo demás

gestos de resignación

saldo en cuenta corriente

promesas de cambio con una textura

muy similar a la del papel higiénico

progresistas de los de toda la vida

empadronados desde antes

de nacer en el lado oscuro

la vivienda a precios prohibitivos

explotación laboral

la policía a lo suyo

pero mi madre confía

en que se va a acabar mañana mismo

lo de vivir de prestado

y más que nada en lo que promete

el tsunami Felipe González

vamos a nadar en el oro de las primeras marcas

como nueva clase media

nos vamos a hartar de comprar cosa rica y fina

el nuestro es amor del bueno

le dice la mirada de fuego

de ese Felipe joven y rosado

desde una foto firmada junto al teléfono rojo

por eso no se queda contenta

cuando mi prima me lleva

a una manifestación contra la OTAN en el pueblo

mejor seguir con lo del tragar

y lo de la cuchara negrísima

que como esta piedra siguen en el mismo sitio

el rencor de mi madre se diluye

en algo más abstracto que un caldo de verduras

la esperanza

que alimenta igual

cuando se da

 

dímelo a mí

interviene Felicísimo Gómez Villota

cuarenta años más tarde

asomándose desde los márgenes de su libro

"Represión clerical franquista en el concejo de Lena"

después de tanto comerme la cabeza

buscando algo que desde siempre

me plantearon como imposible

el cambio

una promesa de que al fin se haría justicia

con mi hermano igual que con tantos otros

y no he transformado nada

salvo el nombre de una calle

algo así dijo Paul Eluard creo

pocos cambios y mucho agotamiento

dando a conocer nombres de asesinos

si ha valido la pena

qué pregunta es esa

fue un ruego de mi madre

ir hasta el final en busca de verdad

justicia

reparación

 

un rencor indisoluble el suyo

cómo culparlo me digo

mientras me apeo del regazo de mi hijo

ya te vale a tus años

me censura pero poco importa ahora eso

porque todo es un mal sueño

en este caos bien organizado que es mi vida

el tren del progreso avanza adecuadamente

sobre ancho europeo

somos el faro que guía

a los infelices del norte de Europa

que mucho nivel de vida pero este sol no

no lo tienen ni nuestra gracia

ni estos productos de primera calidad

fresas de Huelva

naranjas de Valencia

borbones de Abu Dabi

aceites andaluces vinos de rioja

eso por no mencionar banderas azules

estrellas Michelin

macrofestivales de verano

y acorde con tanto lujo

precios top

salarios en perpetuo estado de hibernación

también

pero y esas largas horas de luz

para contemplar el Mediterráneo

en un día de pocas pateras

 

toma tus medidas

diluye tu rencor

negándote a crecer

de ciertas maneras

y sentándote siempre

en la mesa que todos evitan

que es aquella en la que la solidaridad

el amor y la fraternidad

suplen con creces la escasez de comida

 

 


Pablo Iráculis. Paisajes Vetados. 2026

 

(Fuente: Voces del extremo) 

Patrizia Cavalli (Italia, 1947-2022)

 

 

 

"Me corté el pelo, me oscurecí las cejas"

 

 


 
 
 
Me corté el pelo, me oscurecí las cejas,
arreglé la comisura derecha de mi boca,
adelgacé mi cuerpo, levanté mi estatura.
También di a mis hombros definición triunfal.
Soy otra vez una chica, un chico por las calles,
con paso de diligente, sin adorno superfluo.
Sin embargo, no olvidé sentarme despacio,
con velo en la mirada.
Y sin darme cuenta derroché caricias.
Mi cuerpo, un secreto intocable.
Los riñones condensan la espera insatisfecha;
en los jardines, los paseos,
las recomendaciones de siempre,
el cielo a veces azul
y a veces no.
 
 

Patrizia Cavalli, incluido en Arquitrave (nº 70, septiembre-octubre de 2022, Colombia, trad. de Diego Bentivegna y Osvaldo Bossi).
 
 
(Fuente: Asamblea de palabras) 

 

Carmen Ollé (Lima, Perú, 1947)

 

 

En el olvido

 

Deja ya Carmen de andar por ahí contando a
todos tus dolores;
con tanta queja a nadie haces bien y el culpable
se vanagloria,
Crece en riqueza y poder.
Dice que hay una tonta ya madura -aunque no
lo parezca- que vierte por él sangre.

Si tu cuerpo no alcanza en otro cuerpo la gloria:
que el sueño te recompense.
 

Carmen Ollé en Hora Zero y otras instantáneas del recuerdo - Vallejo & Co.  | Revista Cultural - POESÍA - FOTOGRAFÍA - NARRATIVA - CINE - MÚSICA -  TEATRO - ARTES - PLÁSTICAS - CREACIÓN - CAJÓN DE SASTRE

 

(Fuente: Ezequiel Zaidenwerg Dib) 

viernes, 21 de agosto de 2026

Héctor Giuliano (Murazzano, Italia, 1947 / Reside en San Juan, Argentina)

 

 

No
leo a Ovidio
en cuanto
lo que se dice
de Ovidio.
 
Dísticos
como frágil
herencia elegíaca,
meros pretextos. 
 
Finjo
la analogía,
la sospecha,
el derrumbe,
la canalla suposición,
la fecunda viuda
del volver a ellas. 
 
Incrimino
mis ojos,
hago piel
un sentido contario;
imperiales
fueron Propercio,
Virgilio
y Horacio,
las punitivas leyes
contra el adulterio,
la decaída severidad,
l'ansia dell'esplorazione,
i segreti della propia anima.
 
Me llamaré
a repudio:
aquella acusación
del padre que no lo era
y del hijo
deliberado
en su silencio;
no me leeré
manuscrito
a su cupido
pleno
a las puertas de palacio
sensorial
mañanero.
 

- Inédito
 

Luis Rogelio Nogueras (Cuba, 1944 - 1985)

 

 

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HALT  (1979)

 

La artillería israelí sigue cañoneando
campamentos de refugiados palestinos
en el sur del Líbano.
                 (de la prensa)
 
Recorro el camino que recorrieron cuatro millones
de espectros.
Bajo mis botas, en la mustia, helada tarde de
otoño
cruje dolorosamente la grava.
Es Auschwitz, la fábrica de horror
que la locura humana erigió
a la gloria de la muerte.
Es Auschwitz, estigma en el rostro sufrido de
nuestra época.
Y ante los edificios desiertos,
ante las cercas electrificadas,
ante los galpones que guardan toneladas de
cabellera humana
ante la herrumbrosa puerta del horno donde
fueron incinerados
padres de otros hijos,
amigos de amigos desconocidos,
esposas, hermanos,
niños que, en el último instante,
envejecieron millones de años,
pienso en ustedes, judíos de Jerusalem y Jericó,
pienso en ustedes, hombres de la tierra de Sión,
que estupefactos, desnudos, ateridos
cantaron la hatikvah en las cámaras de gas;
pienso en ustedes y en vuestro largo y doloroso
camino
desde las colinas de Judea
hasta los campos de concentración del III Reich.
Pienso en ustedes
y no acierto a comprender
cómo
olvidaron tan pronto
el vaho del infierno.
 

(Fuente: Pensar la Muerte)

Rodolfo Fogwill (Buenos Aires, 1941 - 2010)

 

 

 

 

 

 

Métrica urbana



Pasos de siete sílabas
son su modo de andar
por la ciudad que hostiga
con su música inerte.
Lo que le impide pensar
es eso: el imposible
acople de su tiempo
con el tiempo del mundo.
Tendría que rapear
balbucear o encontrar
otro tiempo, no éste
ajeno que termina
de advertir que jamás
fue suyo ni podría
haber llegado a serlo.
Ciudad inhabitable
y más ciudad por ello
y aún más real por opaca
a las curvas del verso:
¿Qué simetría arbitraria
podría reflejar
la extrañeza de estar
aquí?


(Fuente: Daniel Rafalovich)
 

Leonardo Alezones Lau (Venezuela, 1983)

 

 

 

 

 

 

 

LAURUS NOBILIS 

 

el pájaro que no requiere ordenar sus notas
es todo territorialidad
pero qué es del hombre
a qué orden debe su histrionismo
por ahora canto a la mano que guía
esa arremolinando luciérnagas en el portal
y otorgándoles sitio entre las estrellas
es la mano del maestro siempre en préstamo y ayuda
nos enseña más que palabras
a mí me ha enseñado además de oficio con alegría
a atestiguar como no siempre las generaciones se traicionan
¡ave césar! agradecimientos y églogas a tu juventud eterna
el pájaro de la poesía entre laureles te ofrenda salud


(Fuente: César Seco)

Eduardo Cote Lamus (Colombia, 1928 - 1964)

 

 

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Las hojas vuelven mi oído hacia los árboles
porque me voy deslizando bajo el ala de un sueño
hasta los días de la infancia en mi pueblo,
donde vivir era casi como soñar contigo. 
 
Te voy a contar algo de mi infancia, por ejemplo,
de cómo yo vivía comprendiendo el tiempo. 
 
Entonces tenía un calendario distinto:
Junio se llamaba viento
y por el cielo retoñaban las cometas
como estrellas silvestres; 
 
Mayo era las orquídeas porque Madre se volvía más tierna
cuando tomaba una flor entre sus pétalos;
Julio era el sol,
la luz que se dormía en el tacto; 
 
en agosto venían las grandes lluvias
y se desbordaba el río
que inundaba las semanas de septiembre;
de noviembre casi no me acuerdo
porque la niebla era tan espesa
que no dejaba ver los días:
alguien me dijo que era el mes de los muertos; 
 
Diciembre llegaba con una gran estrella
donde nacía un niño: 
 
en mi pueblo era llamado el mes de los niños;
allí terminaba el año
y comenzaba enero con una extraña alegría:
a mí me gustaba cómo sonreían las gentes por enero
—en un enero se murió una vaca que se llamaba Luna—;
Febrero era el mes de las siembras
porque Padre por ese tiempo olía a trigo
como si anticipara las espigas; 
 
de abril y marzo sólo recuerdo los crepúsculos
y yo decía que eran los pájaros del año; 
 
mas en octubre íbamos a mirar los cafetales
porque tenían besos como las muchachas grandes
y porque hasta el agua frutecía al pasar entre los huertos. 
 
Entonces era hermoso el año
porque el tiempo no existía. 
 
Y ahora,
que me dices tristemente tu tristeza,
te regalo mi infancia
como antes te regalé un diciembre
para que vayas, soñando entre tus manos,
repitiendo:
"no hay meses:
hay trigo, hay grutas, hay lluvia, hay río, orquídeas, alegría...
es una mentira el tiempo". 
 
Y te quedes dormida.
 
 

Nació en Cúcuta, Colombia, el 16 de agosto de 1928.
Nota: Hoy recordamos en Hermeneuta al poeta Eduardo Cote Lamus (1928–1964), una de las voces más interesantes de la poesía colombiana de mediados del siglo XX. Su obra, marcada por una profunda preocupación por el paso del tiempo y la experiencia cotidiana, combina la reflexión intelectual con un lenguaje de gran riqueza imaginativa. Para la ocasión rescatamos este poco conocido, pero extraordinario poema, en el que regresa a la infancia y en donde los meses pasan a ser sensaciones, paisajes, aromas y recuerdos. Lo tomamos de “Antología” (2004)
 

(Fuente: Hermeneuta. Revista cultural) 

Eyra Harbar (Bocas del Toro, Panamá, 19 agosto 1972)

 

 

 

 



ALTA MAR 

 

Esclavo y amo son parte de la historia,
de la propiedad, del fisco, de la ideología,
de las plantaciones, de la captura y la trata,
de las castas, del rey, de los civiles y su libertad,
de la útil venta, del cimarronaje y del imperio,
del pelo cuscú, pelo malo, pelo duro,
pelo apretado, pelo negro, pelo vudú,
pelo afro en el barco negrero,
guineamen,
doscientos esclavos inmóviles por viaje,
horizontalmente cautivos,
sin alma, pobre alma, vencida alma,
sólo cadáveres en alta mar. 
 
 

CRUCE 

 

Sobreviviente lo llaman
al que atraviesa el infierno.
Paraíso quemado,
hogar en llamas.
En los pueblos borrados
sus fantasmas a nada pertenecen. 
 
 
Paraíso quemado (2013)
En: Nuestramérica es un verso. Antología poética 1968-1989
Compilación y epilogo de Zyanya Mariana
Lima: Fondo de Cultura Económica, 2022, p. 237 

(Fuente: Óscar Limache)
 

César Seco (Venezuela, 1958)

 

 

EL JARDÍN DE LAS DELICIAS 

 

Acaso sea el color.
Agua. Contorno. Gemido.
Los dedos hurgan. Las manos aprietan.
No hay más que el ahora.
La fruta madura expande su olor.
Hacerlo contigo
no es igual que hacerlo con otra.
Hacerlo con otra
no es igual que hacerlo contigo.
Follaje. Niebla. Orificio.
Se desvanece la piel.
La boca animal escancia la fresa
y la promesa es fondo de un lago.
Que haya pistilos vibrantes. Que los haya.
Cabalga cabalga caballo.
El 9, el 7, el 3.
Contorsiona jinete, anda, ve.
Trina pájaro. Bestia escupe miel.
Sumo lamido. Latido de pez.
Lo que hube de darte. Lo que pediste.
El cielo al revés.
 
 
Puede ser una ilustración de arpa 
 
 
en Bosquejo. C.S. 1 Edición. 2007. 2 Edición. 2023. en Poemas selectos, 2026.
Pintura: Tríptico El Jardín de las delicias, de El Bosco