Antología bilingüe de A. R. Ammons, uno de los poetas estadounidenses más importantes del siglo XX, heredero además del mejor trascendentalismo norteamericano. El libro incluye algunos anexos, como una entrevista al autor realizada en 1994 en The Paris Review.
En Zenda reproducimos cinco poemas de Backyard (Auralaria), de A. R. Ammons.
***
EXPLORADOR
Si te fuerzan a dejar las orillas de la razón,
a deslizarte por las paredes
de abovedadas cuevas marinas
para adentrarte en la inerte, tímida claridad
del anochecer, allí donde las olas no osan romper,
en una reposada molienda coloidal,
rica en grano, lleva contigo una luz: lleva A = πr2,
lleva de Kepler las áreas iguales
en tiempos iguales: como aerolínea escoge L’Albatros
de Baudelaire: como marcas de profundidad
que te impulsen a volver, fija las palabras
de la regla de oro: da consistencia
a la noche de tu búsqueda con cúmulos
de luz antigua:
recuerda la sagrada gavilla, las mimbres
de la civilización, el santo
atadillo de los elementos: si para arrojar algo de luz
debes sumirte en el caos de la difusión, lleva una luz que proyecte,
que incite a esa oscuridad a recogerse: lleva A es a B
lo que A más B es a A: si para convertir en luz
la oscuridad, en bondad la maldad,
te fuerzan a dejar las orillas de la razón,
rememora nuestros principios, regresa y redescúbrelos.
***
LOS PEDAZOS DE MI VOZ
Los pedazos de mi voz han sido lanzados
allá lejos dije yo volviéndome a los setos
y a las zanjas que no se dejan ver
¿Dónde yacen esparcidos
los pedazos de mi voz?
El cono del cedro dijo los añicos de lo que has sido
echaron a rodar
Mañana debo ir a los humedales
a mirar bajo las hierbas del pantano
y a los áridos desiertos
a la hora en que el viento desciende de la montaña
a preguntar al chacahuala qué vio pasar por allí
y a la serpiente de cascabel qué halló
por encima de las dunas movedizas
Debo recobrar todos los pedazos
y reconstruir en su totalidad el silencio
Mientras cruzo los campos en pos del gran sol
ante mis ojos emergen las colinas
la inagotable gran negrura del silencio y
sé que debo ir más allá de esas colinas y buscar
porque estoy hecho pedazos sobre la tierra–
tan poco ha quedado
para la silenciosa ofrenda de mi muerte
***
AUTONOMÍA
Si estoy viviendo sin ti es debido
a la terrorífica, descabellada
idea de que yo
no puedo vivir sin ti
la cual debo mitigar y reprimir,
porque no puede mi vida
merecerte, libre
en la flexibilidad de tus ataduras,
en el fortuito goce de la más
dulce de tus sumisiones
si en tu presencia me veo afligido
por lo que tu ausencia silencia:
para tenerte, me instruyo en el arte
de dejarte ir; qué terrible
entrar en posesión de esa ausencia
antes de que tu fragante presencia llegue a mí:
pero a pesar de estar viviendo
sin ti, seguramente
soy incapaz de vivir
sin ti: si te pienso
pierde gravidez
mi cuerpo,
llego a sentirme flotar,
cobran mis actos sentido, apenas si te pienso.
***
UN LUGAR DE LO MÁS AMENO PARA MORIR
Mientras agonizaba en un lugar de lo más ameno
eché un vistazo con las últimas luces
a las caderas y a las risueñas gargantas
que se movían al ritmo de la danza
y al vino el delicioso vino
y girándome hacia la muerte dije yo te creía más considerada
La muerte, bochornosamente, empezó a tartamudear
de modo que tras leerle los labios
decidí largarme a una colina en Arizona
en cuyo suelo la felicidad y la muerte
confluían tan secretamente
que decidí tenderme y apoyar mi cabeza en un gran peñasco
A la mañana siguiente yo ya había muerto a excepción de unas pocas células periféricas
y los buitres
pendientes del banquete se posaron sobre mí
distraídos en una lúgubre charla
que en mis eternales oídos sonaba a música celestial
***
HIMNO
Si te hallo sé que tendré que desprenderme de esta tierra
y marchar sin tregua sobrevolando las marismas y los gansos salvajes de las bahías
y las colinas pobladas de esbeltos nogales
y los lagos volcánicos y cañones
atravesando las altas esferas en las que escasea el aire
más allá de oscuros cúmulos de nubes noctilucentes donde uno desea detenerse y observar
de lejos cada una de las irradiaciones y los destellos de luz más allá de donde la vista alcanza
para instalarme en la sobria desnudez de lo uniforme
Y si te hallo sé que habré de habitar por siempre esta tierra
inspeccionándolo todo con herramientas precisas y ojos terrenales
en contacto con los microvilli los sporangia y los más simples celentéreos
y orando por una célula nerviosa
con toda el alma de mis reacciones químicas
y descendiendo allí donde los ojos solo captan huellas
Tú eres en tu omnipresencia la parte y el todo
Tú eres la esencia de todo lo creado y su forma
Camino por la senda colina abajo donde el liquidámbar
rezuma ya savia primaveral a través de las hendiduras de su corteza
y veo sus grietas profundas y serpenteantes sin igual
un abismo para mi alma de hormiga que la recorre arriba y abajo
y si te hallo deberé encontrar el modo de penetrar en lo recóndito de tus inescrutables propósitos
y si te hallo me habré de unir aquí a otras tantas hojas caídas
—————————————
Autor: A. R. Ammons. Título: Backyard. Editorial: Auralaria.
BIO
Archibald Randolph Ammons (Whiteville,1926 – Ithaca, 2001) nació y creció en una granja familiar dedicada al cultivo de algodón y tabaco durante la Gran Depresión, época que marca su vida y que rememora asiduamente en su poesía. De hecho, la presencia de la Naturaleza se revela como una constante en su obra poética. Esa comunión con el medio natural es lo que evidencia, como advirtió Harold Bloom, amigo personal del poeta, su vínculo con la tradición del trascendentalismo estadounidense, especialmente con Walt Whitman y Ralph Waldo Emerson, así como su categoría de clásico, junto a autores como Robert Frost, Wallace Stevens, Ezra Pound o William Carlos Williams. Su modo de concebir el ejercicio poético hace de él un autor imprescindible y figura central en lo que bien podríamos llamar Grupo de Cornell. Con la publicación de Collected Poems (1972) obtuvo su primer National Book Award en 1973. En 1993 lo conseguiría de nuevo con Garbage.
(Fuente: Zendalibros.com)
(Fuente: Jonio González)
El agua huye del cuerpo que la surca,
se abre en canal melódico, concede
caricia al nadador, de cuerpo entero,
y en armónico olvido, repentina
cierra su huella en tersa, virgen luz,
cancela el suceder, concéntrico temblor disipa,
expulsa la memoria del intruso, cicatriza
impasible y celeste,
en plácida, verde, dulce calma,
otra vez víspera entera y ya por fin sin nadie.
Grande es el peso de otra vida
posada en la flexible rama blanca del cerezo.
Cimbra dócil la florida firmeza,
se curva, oscila, acepta, pero vuelve
a su invicto nivel en bailarín temblor,
y a la respiración libre y azul,
por donde negro pájaro se aleja
llevándose su sombra, su tenue demasía
de huésped excesivo.
(Fuente: presentegriego.wordpress.com)
Que Simónides ganara mucho dinero no es imposible. Disponemos de información pertinente sobre los salarios de principios del siglo V donde se sugiere que las artes verbales eran bien remuneradas en comparación con el resto. El escultor Fidias, por ejemplo, trabajó en la estatua criselefantina de la diosa Atenea en Atenas por cinco mil dracmas anuales, de los cuales tuvo que desembolsar, personalmente, el costo de sus trabajadores y el de producción. Y Heródoto nos habla de un bien cotizado médico cuyo sueldo anual era de seis mil dracmas mientras vivió en la isla de Egina, doce mil dracmas mientras vivió en Samos y diez mil dracmas mientras radicó en Atenas. El mismo monto, diez mil dracmas, fue lo que solicitó Píndaro por un solo ditirambo compuesto en honor a los atenienses. Mientras tanto, el sofista Gorgias pedía a cada uno de sus estudiantes diez mil dracmas por un solo curso de retórica y ganó suficiente dinero para mandar erigir una estatua de oro sólido de si mismo en el templo de Apolo en Delfos. Sócrates afirma que Georgias y Pródico «obtuvieron más ganancias por su sabiduría que cualquier otro artesano gracias a su destreza». Se estima que diez mil dracmas equivalían aproximadamente a veintiocho años de trabajo para un jornalero remunerado a razón de un dracma per diem.
El que Simónides dedicara su existencia a la avaricia resulta difícil de comprobar o descartar, ya que, pese a los siglos de habladurías unánimes acerca de su codicia, ninguna fuente conserva cifras o cuentas reales que sugieran cuán tacaño era, cuán rico se hizo o cuánto cobraba. Evidentemente, la codicia de Simónides era más objeto de rencillas en lo esencial que en los datos. Su esencia era la mercantilización de una actividad previamente recíproca y ritual, el intercambio de dones entre amigos.
Anne Carson
Economía de lo que no se pierde
Leyendo a Simónides de Ceos con Paul Celan
Vaso Roto Ediciones
(Fuente: Papeles de Pablo Müller)
(Fuente: Jonio González)
mi abuela se presenta nuevamente en sueños
estoy sentado sobre sus rodillas
mientras bate manteca
su serenidad no deja de sorprenderme
con todo lo que le tocó cargar
y aguantarme ahora
es mediodía en la memoria
días cosidos al suelo
al tiempo que bajamos la cabeza
ella deja de cantar
en Pedrafita los ḷḷobos
y en Coḷḷanzo los civiles
cuando pasa
un grupo de falangistas de Moreda
las tuberías hablan
el último de la fila olisquea el paquete
con pan y queso para mi abuelo
pan violeta
y queso con la consistencia
de un bloque de granito
buscan a Silvino Morán
y a cualquiera que aparezca
en la lista que maneja la guardia civil
y pensar que todavía los hay que no se han enterado
de que el fascismo es pensamiento independiente
que libremente declara su asco
al mundo fuera de su mundo
pero a mi abuela eso le importa más bien poco
es lo que tiene el hambre
su rencor se diluye
entre las berzas del caldo
es poco pero alimenta
la cuchara negra
tragar y tragar
y ni esta boca es mía
esta piedra es un lugar tan bueno
como cualquier otro para sentarse
a esperar por el día en que levanten la veda
de enemigos del estado
y sus bien engrasados medios de represión
todo esto piensa mi abuela
solo que con sus propias palabras
rasca la tierra seca con el pie sano
hace que no llueve
piensa también en las berzas
santificado sea su buen crecimiento
porque sin ellas estamos jodidos de verdad
esta misma piedra
utiliza mi madre
cuarenta años después
para mantenerse alerta
por si aparece ese paraíso ultraliberal
del que tan bien le han hablado
donde existe libertad plena
para saltar de una marca a otra
no quiere perderse una oportunidad como esa
salir de este pozo
propulsados mágicamente hacia el planeta abundancia
yo entre sus brazos
sigo sin crecer
solo observo cómo cambian las caras
mientras todo lo demás
gestos de resignación
saldo en cuenta corriente
promesas de cambio con una textura
muy similar a la del papel higiénico
progresistas de los de toda la vida
empadronados desde antes
de nacer en el lado oscuro
la vivienda a precios prohibitivos
explotación laboral
la policía a lo suyo
pero mi madre confía
en que se va a acabar mañana mismo
lo de vivir de prestado
y más que nada en lo que promete
el tsunami Felipe González
vamos a nadar en el oro de las primeras marcas
como nueva clase media
nos vamos a hartar de comprar cosa rica y fina
el nuestro es amor del bueno
le dice la mirada de fuego
de ese Felipe joven y rosado
desde una foto firmada junto al teléfono rojo
por eso no se queda contenta
cuando mi prima me lleva
a una manifestación contra la OTAN en el pueblo
mejor seguir con lo del tragar
y lo de la cuchara negrísima
que como esta piedra siguen en el mismo sitio
el rencor de mi madre se diluye
en algo más abstracto que un caldo de verduras
la esperanza
que alimenta igual
cuando se da
dímelo a mí
interviene Felicísimo Gómez Villota
cuarenta años más tarde
asomándose desde los márgenes de su libro
"Represión clerical franquista en el concejo de Lena"
después de tanto comerme la cabeza
buscando algo que desde siempre
me plantearon como imposible
el cambio
una promesa de que al fin se haría justicia
con mi hermano igual que con tantos otros
y no he transformado nada
salvo el nombre de una calle
algo así dijo Paul Eluard creo
pocos cambios y mucho agotamiento
dando a conocer nombres de asesinos
si ha valido la pena
qué pregunta es esa
fue un ruego de mi madre
ir hasta el final en busca de verdad
justicia
reparación
un rencor indisoluble el suyo
cómo culparlo me digo
mientras me apeo del regazo de mi hijo
ya te vale a tus años
me censura pero poco importa ahora eso
porque todo es un mal sueño
en este caos bien organizado que es mi vida
el tren del progreso avanza adecuadamente
sobre ancho europeo
somos el faro que guía
a los infelices del norte de Europa
que mucho nivel de vida pero este sol no
no lo tienen ni nuestra gracia
ni estos productos de primera calidad
fresas de Huelva
naranjas de Valencia
borbones de Abu Dabi
aceites andaluces vinos de rioja
eso por no mencionar banderas azules
estrellas Michelin
macrofestivales de verano
y acorde con tanto lujo
precios top
sí
salarios en perpetuo estado de hibernación
también
pero y esas largas horas de luz
para contemplar el Mediterráneo
en un día de pocas pateras
toma tus medidas
diluye tu rencor
negándote a crecer
de ciertas maneras
y sentándote siempre
en la mesa que todos evitan
que es aquella en la que la solidaridad
el amor y la fraternidad
suplen con creces la escasez de comida
Pablo Iráculis. Paisajes Vetados. 2026
(Fuente: Voces del extremo)
Deja ya Carmen de andar por ahí contando a todos tus dolores; con tanta queja a nadie haces bien y el culpable se vanagloria, Crece en riqueza y poder. Dice que hay una tonta ya madura -aunque no lo parezca- que vierte por él sangre. Si tu cuerpo no alcanza en otro cuerpo la gloria: que el sueño te recompense.
(Fuente: Ezequiel Zaidenwerg Dib)
(Fuente: César Seco)

(Fuente: Hermeneuta. Revista cultural)