La botella
.
Vino quiero y vino pido.
Tirso de Molina
.
Amo de ti tu cuello largo de garza,
que mira el cielo con orgullo,
y tu ancho cuerpo sin caderas.
Amo tu espíritu,
donde mis sueños reposan
su blanda quietud nocturna.
Contigo me acuesto en la noche
sin estrellas
y, al levantarme,
con el nuevo día te poseo de nuevo.
Creada para el amor,
naciste del parto de la fruta
y eres hija del viento.
Pero yo te amo, seas así nombrada,
ultrajada, mancillada,
en otros recintos,
por hombres y mujeres infames
que violentan tu sexo
al descorchar tu virginidad.
Los días en que te ausentas
acosan mi costado las heridas del desaliento
y añoro tu suave mano líquida
posarse sobre mis labios.
Invoco tu nombre,
te conjuro en la alta noche.
Evoco tu sombra,
el perfil redondo de tu espalda
y, cuando llegas,
reconozco el golpe seco
de tus pasos de vidrio
sobre la mesa.
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De: «𝘊𝘢𝘯𝘤𝘪𝘰𝘯𝘦𝘳𝘰» (1997)
.
Ricardo Llopesa López fue un poeta nicaragüense 
(Fuente: Grover González Gallardo Poesía)
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