miércoles, 19 de agosto de 2026

Pablo Ananía (Rosario, 1942)

 

 

 

 

 
𝐆𝐞𝐧𝐞𝐚𝐥𝐨𝐠𝐢́𝐚
 
 
VOCES 
 
Sólo el vacío. Todo aún más oscuro que
la metafísica de Hegel. Ser y nada. ¿Es
lo mismo hacer que no hacer? Escribir
es parte de un pacto con mi padre que
se replica incesantemente. El acude
siempre. Y no me deja opción. Estar ahí,
a flor de ola. No sacar las aguas del pozo.
Lo valida Bartleby: "No todavía, estoy
ocupado". Pronunciar cien veces la palabra
estoy. También tal vez me apiade de mí. En
eso estoy. Podría huir. Buscar el reparo
frondoso de un libro de Girri para que
lo diferente vuelva a germinar. Hacer
este ejercicio: releer verso a verso
en voz alta el primer poema de su poesía
de observación. Padre: sé que no
lo lograré. Ese espacio vacío entre vos
y yo, ese espacio que hay de la cosa
pensada a la palabra, exige ser atravesado
con máscaras. Nada de lo que hago para
escapar de la muerte parece ser distinto
a lo que hice para escapar de la vida.

 

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