𝐀𝐥𝐯𝐞́𝐨𝐥𝐨
Era de escribir alvéolo: pequeña
cavidad, celda, reducto, lecho.
Resiste hoy allí, en su vientre,una
última pasión, espacio de la cosa
a la que se redujo su existencia,
oro su prosa. Véalo: vinoso mar
de la ilusión donde gestó poemas
para que su cuerpo bebiera infinita
mente 𝑖𝑙 𝑐𝑎𝑙𝑑𝑜 de Ungaretti. ¿Una
persona detrás del poema? ¿Uno
que desesperó hablando raramente
de dioses y alvéolos, conchas
vacías de almejas? Piénselo: un
amasijo de líneas arrojadas al
voleo, ondulaciones de los vapores
terrestres, ¿Quasimodo o Ungaretti?
¿Qué átomos irían a tener la fiebre
del cerebro egipcio? ¿Cuál rugiendo,
siseando, remontó la rigidez
de mi cuerpo, me concedió estas
formas envejecidas de cifrar
la maraña inescrutable
que genera la cosa? ¿Al
véolo?
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