TANGO GRIEGO
En una esquina de Atenas,
cuando el sol ya se ha piantado,
un bandoneón con son griego
se ha quedado rezongando.
Y entre copas de retsina,
con la noche de testigo,
una mina de ojos negros
me dijo: - ¿Baila conmigo?
Ella venía de Creta,
yo, de un boliche en Boedo,
mi viejo barrio querido.
¡Tango griego, tango reo!
Al pedir bailar conmigo,
hice a un lado la botella,
fue solo decirle sí …
¡Y hoy solo bailo con ella!
(Fuente: Mosaicos Porteños)
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