Mi viejo
murió sin complacer a Plotino
y yo quedé guachito
en choza usurpada.
Sin espuelas,
sin albas
sin boreales pentagramas,
sin laburo,
los pies y el pubis
de hongos arrasados,
sin mujer o tótem,
sin Freud o cachetada,
ni perro ni lagarto,
Mondrian o hecho aire,
pidiendo prestado
un tazón de yerba
y un trago de malbec,
mientras en el chalé
de don Osorio
pasaban jazz del Bird Parker
y los sedosos bailaban reguetón
on ice.
- Inédito -
No hay comentarios:
Publicar un comentario