domingo, 9 de agosto de 2026

Romero Kio Saracho (Río Negro, Argentina)

 

 

la calma


 
Me he sentado al borde
de un fuego poco probable
y ese acto ha sido
mi impune
y abundante religión.
Me he sentado ahí
como un trompo insatisfecho
a mirar la tempestad
de aquello
que no me quema.
Una mística. Un clavel. Un manto
del fuego negro
anticonstitucional
cerca del que afloran
quemaduras de todo grado
esparcidas
por las distintas glorias de mi cuerpo.
Antiguas quemaduras constitucionales
con las que me he llamado por mi nombre
gigantes molinos de fuego
alimentados con los vientos salinos de mi cuerpo.
Muchos festejan el exceso de peces
la adhesión de margaritas sobre mi piel
el tumulto de escaleras
orientadas hacia el sino
el día blanco
como el fondo austral
de un verdadero impacto.
Esa celebración la resumo
en el andar calmo y regocijado
de ser una buey en su patria.
Una buey sin memoria
una buey/ sin flores
una buey
para nadie.
*
de La rutina de las flores
ms.01.2012
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario