LOS BUEYES
Nochebuena. Las doce en el reloj.
"Ahora se arrodillan", decía un viejo
cuando estábamos todos sentados, apiñados
al amor de la lumbre.
E imaginábamos a las mansas criaturas
en su cuadra de paja
y a nadie le pasaba por la mente dudar
que entonces se pusieran de rodillas.
¡Pocos podrían urdir tan bella fantasía
en estos años! Sin embargo, siento
que si alguien nos dijera en Nochebuena: "Ven
a ver cómo los bueyes se arrodillan
en el corral a solas, junto a aquel
valle que nuestra infancia frecuentaba",
yo me iría con él en la penumbra
con la esperanza de poderlos ver.
_____________________
trad. de Miguel D'Ors en "Poesía inglesa del siglo XX", José Luis García Martín, ed., Llibros del Pexe, Gijón, 1993. En la imagen, Thomas Hardy (Stinsford, Reino Unido, 1840-Dorchester, Reino Unido, 1928) por W. y D. Downey, 1894 (National Portrait Gallery)
_____________________
THE OXEN
Christmas Eve, and twelve of the clock.
“Now they are all on their knees,”
An elder said as we sat in a flock
By the embers in hearthside ease.
We pictured the meek mild creatures where
They dwelt in their strawy pen,
Nor did it occur to one of us there
To doubt they were kneeling then.
So fair a fancy few would weave
In these years! Yet, I feel,
If someone said on Christmas Eve,
“Come; see the oxen kneel,
“In the lonely barton by yonder coomb
Our childhood used to know,”
I should go with him in the gloom,
Hoping it might be so.
(Fuente: Jonio González)
No hay comentarios:
Publicar un comentario