sábado, 1 de agosto de 2026

Mauro Viñuela (Resistencia, Chaco, 1971)

 

 

Leo a Hegel 

 






La Historia colocó sobre las manos de mi nonna Colomba
una escopeta doble caño. Ella tenía siete años. Cuidaba presos en la primera guerra.
Les apuntaba desde un banquito de madera. Mientras se zarandeaba imaginando olas del Mediterráneo.
Detrás de las rejas. Detrás de cada puerta se combatía.
La Historia colocó sobre el cuerpo de mi nonna Colomba
a un montón de soldados ingleses
en la segunda guerra.
La Historia trajo a mi nonna Colomba en un barco
colmado de baúles y semillas y misa en cubierta.
La Historia colocó en las manos de mi madre carretillas solares
estiércol para la tierra, conejos azules, gallos de cresta color del Mediterráneo.
La Historia colocó más tarde sobre mamá a un montón de militares
uniformados en centros de detención.
La Historia violó a mamá en América. Nos violó las capillas fluorescentes colgadas
en la pared del comedor. Nos arrojó semen negro sobre el claro horizonte del patio.
La Historia le dio con la guadaña a nuestras plantas y disparó
a la cabeza de todos nuestros animales.
La Historia colocó una gota de orfandad pura como agua del Mediterráneo sobre cada ojo mío y de mis hermanos.
La Historia colocó ante mí una hoja en blanco, donde no escribo.
Sólo arrojo cenizas como fina, impalpable arena del Mediterráneo.

Ilustración: El sifón, 1915, Emilio Pettoruti 
 
(Fuente: Otra Iglesia Es Imposible) 

 

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