martes, 25 de agosto de 2026

Ray Bradbury (Waukegan, EEUU, 22 agosto de 1920‒Los Ángeles, 5 junio 2012)

 

 

 Ray Bradbury - Si los duraznos fueran pintores...




SIEMPRE LLEVO LO INVISIBLE EN MÍ

 

Siempre llevo lo invisible en mí
Las cosas que sé pero no sé
Y trato de encontrar, con mano ciega
En ese país de los ciegos
Que es la mente con todo su pensar
Y cada cambio del clima interno.
Puedo asir los cambios de la luz
Cada desplazamiento del atardecer hacia la noche,
Todos esos sueños iluminados a medias antes del amanecer
Hago poemas, les doy un hogar,
O el césped con los jeroglíficos que dibujaron los perros
Escribiendo el futuro en el trébol escarchado de amanecer,
Cae o muere.
Annie, lánzala. Oye las exclamaciones. Annie, lánzala.
Una pelota trepa al cielo por sí misma,
Enviada por un niño oculto ruidoso
A una niña en el césped al lado más lejano del mediodía.
Los guardo
Para releerlos algún día en algún invierno en el que la noche
Llegue a las tres y mi razón de ser
Sea una pelota que recorre el cielo
Lanzada invisiblemente alto
Para que ninguna mano la reciba,
Allí se quedará porque
Puedo hacer una pausa en el arco,
Grito: quieta
Y la pelota en el poema
Se queda suspendida entre los árboles
Y nunca caerá.
Como verás, es cierto
Siempre llevo lo invisible en mí
Así como tú llevas la Imagen Nunca Vista en ti.
 
 
A Chatbook for Burnt-Out Priests, Rabbis and Ministers / Libro para inspirar a Curas, Rabinos y Pastores Desanimados (2001)
Buenos Aires: Emecé Editores, 2001, pp. 78-79
 

(Fuente: Óscar Limache) 

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