viernes, 21 de agosto de 2026

Pablo Iráculis (España)

 

 

radioexcursión 

 

 



 

 

cuando me asomé al día mi hijo ya había dejado de remar

 

frente a la punta de arena vi un instante la casa más rápida de esa franja de costa

 

me mantuve alejado ocupándome en enderezar un ancla para no coincidir con ella

 

el grupo familiar era numeroso aunque no conocía a casi nadie de los que se tiraron por la borda

 

mejor así sin dramas exclamó una voz atrapada entre dos accidentes geográficos

 

llovía aunque nadie lo había tenido en cuenta durante nuestro corto viaje a una isla insólita

 

aquí y allá mis pies se multiplicaban por reproducción espontánea como los titulares de algunos préstamos difícilmente legítimos

 

al tercer cuánto has crecido entendí que ella me hablaba así para rebajar algo la tensión pélvica

 

pero la sorpresa vendría del planeta del fondo ese laberinto de oscuridades al que nunca miramos porque no apela a nuestra urgencia de vibrantes radiaciones

dumbasubmarinas

 

pero la sorpresa vendría al ver a las aguas devolver sus últimos trofeos a unos pocos metros del fortín de troncos que unos excursionistas alzaron en esta playa el verano pasado

 

cuando asomando su cáscara vacía por la pasarela el capitán me pidió que aclarara el sentido de estas palabras para que puedan entenderlo le pregunté a quién se refería si a los muertos recuperados del fondo del mar o a los equilibristas de kilómetro cero que aleteaban con mallas estriadas sobre las esclusas en su espalda

 

ante la duda me dirigí directamente a Akef uno de los 1022 ahogados en el Mediterráneo a lo largo del primer trimestre del año en curso 2026 como portavoz de la junta de personal yacente el cual en respuesta a esto se encogió de hombros lacónico como buen esqueleto sin identificar

 

también me recomendó el capitán que vuelva cuanto antes al camino correcto pero para eso tendría que envenenarme de fragancias insonorizadas que le saldrían por un pico a mi ya de por sí maltrecha conciencia

 

por eso cuando veo a mi hijo aferrado aún al remo y el cuerpo de Aylan Kurdi en el mismo sitio que hace diez años no veo otro camino que recuperar el poema que vomité entonces

porque aunque dicen que escribir es fácil

digerir ciertas imágenes puede llevarte más de una vida

con sus correspondientes demonios de asco insoportable

 

el poema es este

.

.

.

……..

 

 

la realidad esta arena

trenzando un futuro todavía más negro

que aún podría ser desactivado

y eso porque por mucho que te digan

sigues pudiendo escoger

qué cables cortar

y cuáles tender hasta cualquier orilla

 


Pablo Iráculis. Paisajes Vetados. 2026

 

(Fuente: Voces del extremo) 

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