𝐆𝐞𝐧𝐞𝐚𝐥𝐨𝐠𝐢́𝐚
GRIFÓN
Metamagia, metaironía: están de vuelta.
No se disculpan y no olvidan su legado
los muertos: respiran para que vivamos.
Vos quizás busques indicios: arte suicida,
espíritu jacobino. Pero es tu otro yo, nuevo
Grifón que merodea en los ríos de las aguas
amargas donde excretás -según Bennet-
tu cónica caca plenitudinaria: el poema
escrito con champú de sal, sibilancia nocturna
de un lenguaje lava. Certeza de que una
mitad de tu lengua babea y la otra te ciega.
Marginalia: la ilustración del grifo pertenece a John Tenniel, primera edición de Alicia en el país de las maravillas:
𝐆𝐞𝐧𝐞𝐚𝐥𝐨𝐠𝐢́𝐚
CEGUERA
A sabiendas de que son falsas todas, todas
las bases lingüísticas y las fronteras físicas,
igualmente versifica, y cuando está por llegar
a un objetivo, se detiene. Flota en aguas
cristalinas. No canta. Crea o simula.
Embriaguez fugaz, su poesía navega
entre una secreta vehemencia y la harina
grosera del realismo. La batalla cósmica.
A cuenta del presente, la dualidad perpetua,
inconciliable: el dios de la luz contra natura,
el espíritu del mal, que compone el jeroglífico
mudo de un verbo que no obra. ¿Habrá otros
modos de subjetivar el yo, impedir que el corazón
sea embridado por lo mental, condenada su poesía
a esa nada desesperada que lo desdobla, seca
su cuerpo en un infinito de tinieblas?
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Marginalia: este poema podía haber hecho referencia a la batalla cósmica real de la actualidad, Ormuz (dios de la luz) contra Arimán (espíritu del mal), pero se hubiera perdido mi intención: ahondar en una contradicción íntima que de alguna forma también adquiere una dimensión mítica. El poema "dialoga" con el anterior, Grifón. Y también con el siguiente, Lope, que en realidad fue escrito como una respuesta contundente a Ceguera.
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LOPE
¿Obra el poema? Fija morada.
Escasa hierba fresca sin aroma.
No un más allá del mundo,
No una opereta espiritista.
Sombra que crece del agua.
Mapa. Mal tiempo para el espejo.
¿Obra? Desdobla. Seca la lengua.
Calma. No digas más. ¿Tiene
tus ojos? ¿Cubre con hojas
tus ojos? No obra. Así es. No
descifra. Lope sólo teje como
quien manos no tiene. Dosel
les teje a sus versos fríos con
juncos, mimbres y verbena.
Al hombro lleva su casa.
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