BAILAR SIN SABER BAILAR
𝗦ó𝗹𝗼 𝗰𝗿𝗲𝗲𝗿í𝗮 𝗲𝗻 𝘂𝗻 𝗗𝗶𝗼𝘀
𝗾𝘂𝗲 𝘀𝘂𝗽𝗶𝗲𝗿𝗮 𝗯𝗮𝗶𝗹𝗮𝗿.
𝗙. 𝗡𝗶𝗲𝘁𝘇𝘀𝗰𝗵𝗲.
Tal vez no saber bailar, sólo bailar. A tu aire, a tu modo, a tu alegría. Hay muchas maneras de hacerlo. Como aquel trío en Bande à part, juvenil y elegante; como el hombre cuasiprimitivo que baila tecno en Ma première brassere… O simplemente bailar sin saber bailar, sin vergüenza. Como la muchacha que amé, atronada, ligera; pero nunca como el que no baila por tristeza. La tristeza es la pérdida del ritmo, la pérdida del mundo.
***
De ambos lados de la cortina del ser:
dios y el hombre se aguaitan.
Por el mismo agujero negro en la cortina
—algunos lo llaman 𝘳𝘢𝘻ó𝘯.
Dios no ve nada;
el hombre ve la Nada.
***
Así como la savia
sostiene con verde flujo
las ramas y las hojas del árbol
el ritmo alimenta el poema
enhebra los sonidos
gesta sentidos
e
invisible pero vivo
lleva a su culmen los signos
diseminados sobre la página.
***
𝗧𝗮𝗺𝗯𝗶é𝗻 𝗹𝗮 𝗼𝘀𝗰𝘂𝗿𝗶𝗱𝗮𝗱 𝘃𝗶𝗮𝗷𝗮
𝗮 𝗹𝗮 𝘃𝗲𝗹𝗼𝗰𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗹𝘂𝘇.
𝗠. 𝗠𝗼𝗻𝘁𝗮𝗹𝗯𝗲𝘁𝘁𝗶.
No existe la Poética
sólo poéticas.
No la Memoria
sino la cota de recuerdos y olvidos.
Nunca única Luz;
más bien luces y sombras
viajando muy juntitas
desde la presencia hacia el olvido.
(Fuente: Lab De Poesía)
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