Canto XLVII, final
Comienza tu labranza
Cuando las Pléyades se recogen a su reposo,
Comienza tu labranza
40 días se encuentran bajo el litoral
Obra así en los prados costeros
Y en los valles que descienden hacia el mar.
Cuando las grullas vuelan alto
piensa en la labranza.
Por este portal eres medido
Tu día transcurre entre una puerta y una puerta
Dos bueyes se uncen para la labranza
O seis para los prados de los cerros
Mole blanca bajo los olivos, veinte para arrastrar rocas,
Aquí las mulas van revestidas de pizarra
por el camino de los cerros
Así era en el tiempo.
Y las estrellas pequeñas caen ahora de la rama de olivo,
Sombra furcada se proyecta oscura sobre la terraza
Más negra que el vencejo que flota,
al que tu presencia tiene sin cuidado,
La huella de sus alas es negra en el tejado
Y la huella se desvanece con su grito.
Así de liviano es tu peso sobre Tellus
La muesca menos profunda
Tu peso menor que la sombra
Pero no obstante has roído a través de la montaña,
Los dientes blancos de Escila menos afilados.
¿Has encontrado un nido más suave que el cunnus
O has encontrado mejor descanso?
¿Has plantado más profundo, trae el año de tu muerte
Brote más raudo?
¿Has entrado más en lo hondo de la montaña?
La luz ha entrado en la caverna
¡Io! ¡Io! La luz se ha adentrado en la caverna,
¡Esplendor sobre esplendor!
Con el arpón he penetrado estos cerros:
Que el pasto crezca de mi cuerpo,
Que yo pueda oír las raíces hablándose al unísono,
El aire es nuevo en mis hojas,
Las varas bifurcadas se agitan con el viento.
¿Es el Céfiro más ligero en la vara, Apeliota,
más ligero en la rama del almendro?
Por esta puerta he entrado al cerro.
Cae,
Adonis cae.
El fruto viene después.
Las lucecitas flotan mar afuera con la marea,
la garra del mar las ha congregado afuera,
Cuatro banderines para cada flor
La garra del mar arrastra los farolitos hacia fuera.
Piensa entonces en la labranza
Cuando las siete estrellas se recogen a su reposo
Cuarenta días para su reposo, junto al mar
y en los valles que descienden hacia el mar.
Και Μοιραι’ ’Άδονιν
kai moirai’ adonin
Cuando la vara del almendro produce su llama
traducción Jan de Jager
No hay comentarios:
Publicar un comentario