miércoles, 30 de septiembre de 2026

W. H. Auden (York, INglaterra, 21 febrero 1907–Viena, 29 septiembre 1973)

 

 

 




MUSÉE DES BEAUX ARTS 

 

Sobre el sufrimiento nunca se equivocaron
los Grandes Maestros: qué bien entendieron
su situación humana; cómo tiene lugar
en el momento en que alguien come, o abre una ventana, o simplemente camina;
cómo mientras los viejos esperan, reverentes y apasionados
el nacimiento milagroso, debe siempre haber
niños que no deseaban especialmente que ocurra, patinando
en un estanque al filo del bosque:
Ellos nunca olvidaron
que aun el horrible martirio debe cumplir su curso
de cualquier modo en una esquina, en un sucio rincón
donde los perros hacen su vida de perros y el caballo del verdugo
se rasca el inocente trasero contra un árbol. 
 
En el Ícaro de Brueghel, por ejemplo, cómo todo da la espalda
calmadamente al desastre: el labrador pudo
haber oído el golpe, el desolado grito
pero para él no era un fracaso importante; el Sol brillaba,
como debía, en las piernas que desaparecían en el verde
mar, y el costoso y delicado barco que debe haber visto
algo asombroso, un muchacho cayendo del cielo,
tenía que llegar a alguna parte y tranquilamente continuó. 
 
 
(Traducción: Fernando de Szyszlo, peruano)
En: Ricardo Silva-Santisteban
Antología general de la traducción en el Perú V Poesía: Siglo XX-1 (2010)
Lima: Universidad Ricardo Palma. Editorial Universitaria, 2010, p. 626
 
 

MUSÉE DES BEAUX ARTS (1940)

 

About suffering they were never wrong,
 
The Old Masters: how well they understood
Its human position; how it takes place
While someone else is eating or opening a window or just
walking dully along;
How, when the aged are reverently, passionately waiting
For the miraculous birth, there always must be
Children who did not specially want it to happen, skating
On a pond at the edge of the wood:
They never forgot
That even the dreadful martyrdom must run its course
Anyhow in a corner, some untidy spot
Where the dogs go on with their doggy
life and the torturer’s horse
Scratches its innocent behind on a tree.
 
In Breughel’s Icarus, for instance: how everything turns away
Quite leisurely from the disaster; the ploughman may
Have heard the splash, the forsaken cry,
But for him it was not an important failure; the sun shone
As it had to on the white legs disappearing into the green
Water; and the expensive delicate ship that must have seen
Something amazing, a boy falling out of the sky,
had somewhere to get to and sailed calmly on.

 

(Fuente: Óscar Limache) 

Lauren Mendinueta (Barranquilla, Colombia, 1977)

 

 

lauren-mendinueta 

 

 

UN HUESO CASI INVISIBLE

 

Astros remotos.
¿Permanece la tierra que pisamos?
¿Existe la misma tierra
que pisamos?
Nosotras
transparencia dichosa,
cansadas de vibrar
mientras la vasta noche
extingue la luz
y la voz.
Con nuestras manos desenterramos
el hueso estribo del Padre.
Ese hueso canta.
Ese hueso
tiene el plumaje de las águilas
y brilla.
Padre de todas nosotras,
mira nuestras manos.
Te desenterramos
y duele.
Siente el beso largo
en tu hueso estribo.
La lengua que no te pertenece,
Padre, penetra
en tu hueso estribo.
Nosotras también seremos hueso,
hueso semilunar,
estribo y el resto.
tes te hemos parido.
Y la embestida del parto
fue brutal.
¿Acaso todavía brotarás de la tierra
para silenciarnos?
Todo en ti hueso esculpido.
Todo en ti repele y acoge,
lontananza invertida.
De tu hueso estribo
haremos una antorcha.
 
 
Lauren Mendinueta es una poeta, ensayista y traductora colombiana
 

(Fuente: Adriana Hoyos) 

Pablo Seguí (Córdoba, 1973)

 

 

 

LA HERENCIA


La pezuña de vaca 
sigue creciendo. Pronto 
volverá a florecer. 
Los autos se guarecen 
a su sombra, de día 
pero también de noche. 
Cuando salga a la calle 
le arrancaré una hoja 
que indique, en algún libro, 
que ese día escribí 
un poema que dice 
que mi padre plantó 
hace ya muchos años 
un árbol y un recuerdo. 

 

(Fuente: jamásvolveraverte.blogspot.com) 

Mari Lamas (Buenos Aires)

 

 

 

SAMSARA
 

Bebe, orina, come y caga.
¿A qué aspira? ¿Qué le falta?
(¿Libertad?)
¿De qué escapa un hámster
trepándose a la rueda de su jaula?
(¿Instinto? ¿Soledad? ¿Peligro?)
Duerme y muere. Duerme y sueña
que duerme y que renace.
Da mil vueltas y es probable
que sólo sueñe con palabras.
 

Diego Brando (Córdoba, 1987)

 

 

 

 

 
7
 
El cuerpo pide que lo rieguen
como esas plantas al comenzar el verano,
hojas y flores apuntando hacia la tierra.
El pequeño demonio que se posa
sobre la nuca y los brazos deja marcas
que arden al contacto con la lluvia,
y es preciso correr por las avenidas
del pueblo hasta refugiarse
en un pequeño alero de alguna casa ajena.
Somos jóvenes del interior,
vivimos entre la pereza y la insolación,
y correr resulta un acto desesperado.
Pero corremos y miramos quién se adelanta,
quién se queda detrás, y sonreímos.
Encontramos oro en una tierra abandonada.
 
 
De "Frontera" Editorial Vilnius - Noviembre 2016
 

Claudio Rabino (Buenos Aires, 1956)

 

 

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TREPADO AL ÁRBOL 

 

¿Qué hace trepado al árbol?
El niño que fui entre las ramas
vió alejarse al horizonte,
estirando el paisaje
Sus metas partían sin
destino,
a lugares no alcanzados
por sus ojos.
Cuánto más alto subía
más lejos se encontraba,
más imposibles se volvían sus sueños.
Aún hoy me preguntó para qué se trepó al árbol
aquel niño que fui,
si nunca supo cómo bajarse.
 
 

CADA NOCHE

 

Cada noche culmina una jornada
cargada de incertidumbres.
Soñar con un día de esplendor
es un himno optimista,
una apuesta al mañana.
El hombre de hoy humaniza
un horizonte pobre y mezquino.
El hombre del mañana,
por el contrario, imagina
una noche estallada
de esperanza.
 
 
 

PRIMER POEMA EN CAUTIVERIO 

 

NOCHE
Cómo aturde el silencio atronador
de las voces ausentes que juegan con el eco de las descascaradas paredes de nuestro comedor.
Una rara sensación no impide deslizar
las sombras que se mezclan con siluetas y murmullos.
Realidades y ficciones
destellan reflejos
en la noche sombría.
Mientras tanto en un rincón del alma,
en silencio,esperamos que el sol
asome tras la ventana y por fin la cuadrilla pueda volver a comenzar.
 
 
 

LA VENTANA

 

En la extraña ventana
donde los sueños se ahogan
pretendo penetrar con mi mirada,
sorteando los obstáculos
que impiden el paso de mi vista.
Miles de intentos
no llegan a cansarme,
no tambalea mi ánimo
por la oscura realidad detrás del vidrio.
Enésimamente insisto
en asomarme a lo incierto
sin darme cuenta que el futuro,
ciertamente,
se conjuga de este lado.
 
***************
Fuente: de su perfil de Facebook
 

(Fuente: Oscar Vicente Conde) 

Pablo Ananía (Rosario, 1942)

 

 

 

 

 

 

𝐄𝐯𝐚

 

¿Qué hacías para evitar las preguntas hirientes
de tu madre cuando te perseguía a escobazos
por la casa? Tu madre era tu madre, blanca,
pálida, de lengua afilada como los cuchillos
de la carne. Te enseñó a resistir la miseria
con orgullo, a recorrer sin miedo los pesados
cúmulos de arcilla pisoteada del baldío lindero
buscando suculentas, uñas de gato y patas
de elefante. En el aire gelatinoso de los veranos
de Ortúzar embaucaba el hambre de palitos
Laponia con los cuentos del sapo cantor
que tenía los zapatos empapados de mar.
Cargó para nosotros con el peso del presente
tal cual era, para que no hubiera nunca vacío
ni miedo al vacío que ataca a las almas. Era
en un solo cuerpo tres mujeres, tres Evas: una,
radiante, que de tanto en tanto saboreaba el olor
a pasto quemado del hígado picado servido
al unísono con salsa casera de cebolla y música
de Haendel. Otra, inalterable, que luchaba
(deshecha su cabeza por el amor y el odio)
contra un enemigo mayor que sus dones, ya muerto.
Y aquella como a sí misma gustaba llamarse: Eva d'Este,
marquesa de los escombros, desidiosa, indolente,
princesa de Porthos, sin posesión real ni dominio
ni otro poder que el que rige el corazón.
 

Héctor Giuliano (Murazzano, Italia, 1947 / Reside en San Juan, Argentina)

 

 

TIEMPO QUE PASA,
INFAMIAS DEL DÍA QUE SIGUE
 
 
Con bruta pericia
Explorar
La vida:
Apenas olfateamos
Auroras de piedra
Y
Cadáver
Que en isla cruel se pudre.

- Inédito -
 

E. E.Cummings (EEUU, 1894 - 1962)

 

 

Capital Case | The New Yorker 

 

 

El algún lugar donde nunca fui 

 


en algún lugar donde nunca fui,alegremente más allá
de cualquier experiencia,tus ojos tienen su silencio:
en tu gesto más frágil hay cosas que me encierran,
o que no puedo tocar porque están tan cerca
 
tu mirada más ínfima fácilmente me descierra
aunque yo me haya cerrado como dedos,en algún lugar
siempre me abres pétalo a pétalo como la Primavera abre
(tocando con arte, misteriosamente)su primera rosa
 
o si tu deseo fuera verme cerrado,yo y
mi vida nos cerramos muy bella,repentinamente,
como cuando el corazón de esta flor imagina
la nieve descendiendo en todas partes cuidadosamente;
 
nada de lo que hemos de percibir en este mundo iguala
la potencia de tu intensa fragilidad:cuya textura
me compele con el color de sus comarcas,
entregando muerte y siempre con cada aliento
 
(yo no sé qué es lo que hay en ti que cierra
y que abre, solo que algo en mí entiende que
la voz de tus ojos es más profunda que todas las rosas)
nadie, ni siquiera la lluvia,tiene esas manos tan pequeñas
.
trad. Jan de Jager
V
 

Tarjei Vesaas (Vinje, Noruega, 1897-Oslo, Noruega, 1970)

 

 

Puede ser una imagen en blanco y negro de gato 

 

 

SUEÑO SOBRE PUENTES NEVADOS

 

La nieve cae ahora con mayor intensidad,
La manga blanca de tu abrigo se vuelve blanca.
La manga de mi abrigo se vuelve blanca.
Están entre nosotras como
puentes nevados.
 
Pero los puentes nevados están helados.
Aquí dentro hay vida y calor.
Debajo de la nieve tu brazo cálido
es un dulce peso sobre el mío.
 
Nieva sin cesar
sobre puentes silenciosos.
Puentes que nadie conoce.
 
 
 
_______________________________
en “El palacio de hielo”, Bruguera, Barcelona, 2007. Trad. Kirsti Baggethun y Asunción Lorenzo. En la imagen, Tarjei Vesaas (Vinje, Noruega, 1897-Oslo, Noruega, 1970) y su gato Marco Aurelio por Rolf Ulrichsen.

 

(Fuente: Jonio González) 

Francisca Aguirre (Alicante, España, 1930 - Madrid, 2019)

 

 

 

 

 

Ítaca



¿Y quién alguna vez no estuvo en Ítaca?
¿Quién no conoce su áspero panorama,
el anillo de mar que la comprime,
la austera intimidad que nos impone,
el silencio de suma que nos traza?
Ítaca nos resume como un libro,
nos acompaña hacia nosotros mismos,
nos descubre el sonido de la espera.
Porque la espera suena:
mantiene el eco de voces que se han ido.
Ítaca nos denuncia el latido de la vida,
nos hace cómplices de la distancia,
ciegos vigías de una senda
que se va haciendo sin nosotros,
que no podremos olvidar porque
no existe olvido para la ignorancia.
Es doloroso despertar un día
y contemplar el mar que nos abraza,
que nos unge de sal y nos bautiza como nuevos hijos.
Recordamos los días del vino compartido,
las palabras, no el eco;
las manos, no el diluido gesto.
Veo el mar que me cerca,
el vago azul por el que te has perdido,
compruebo el horizonte con avidez extenuada,
dejo a los ojos un momento
cumplir su hermoso oficio;
luego, vuelvo la espalda
y encamino mis pasos hacia Ítaca.
 
De Ítaca (1966-1971)
 

(Fuente: Marcela Machado) 

José Ángel Valente (Orense, 25 de abril de 1929 – Ginebra, 18 de julio de 2000)

 

 




 
EL AMOR ESTÁ EN LO QUE TENDEMOS
 

El amor está en lo que tendemos
(puentes, palabras ).

El amor está en todo lo que izamos
(risas, banderas).

Y en lo que combatimos
(noche, vacío)
por verdadero amor.

El amor está en cuanto levantamos
(torres, promesas).

En cuanto recogemos y sembramos
(hijos, futuro).

Y en las ruinas de lo que abatimos
(desposesión, mentira)
por verdadero amor.

LATITUD
 

No quiero más que estar sobre tu cuerpo
como lagarto al sol los días de tristeza.

Se disuelve en el aire el llanto roto,
al pie de las estatuas
recupera la hiedra
y tu mano me busca
por la piel de tu vientre
donde duermo extendido.

El pensamiento melancólico
se tiende, cuerpo, a tus orillas,
bajo el temblor del párpado, el delgado
fluir de las arterias,
la duración nocturna del latido,
la luminosa latitud del vientre,
a tu costado, cuerpo, a tus orillas,
como animal que vuelve a sus orígenes.

 

(Fuente: airenuestro.com) 

Aleksandr Blok (Александр Александрович Блок, San Petersburgo, Rusia, 1880-Petrogrado, Rusia, 1921)

 

 

 

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QUÉ DIFÍCIL ES CAMINAR ENTRE LA GENTE...

 

Qué difícil es caminar entre la gente
y simular que no se ha muerto,
y en este juego de trágica pasión
confesar que aún no se ha vivido.
Y escrutando en la nocturna pesadilla,
encontrar el orden como un desordenado torbellino
para que en el inexpresivo resplandor del arte
descubramos el mortal incendio de la vida.
 
 
 
_______________________________
en "Cinco poetas rusos", Norma, Bogotá, 1995. Trad. de Jorge Bustamante García. En la imagen, Aleksandr Blok (Александр Александрович Блок, San Petersburgo, Rusia, 1880-Petrogrado, Rusia, 1921/Revolution's Newsstand)
 

(Fuente: Jonio González) 

Jonio González (Buenos Aires, 1954)

 

 

 


Esbozos y representaciones

 

 

Negociación     




llegarán a acuerdos 
al fin y al cabo la realidad es un espejo: 
basta con cambiar de expresión 
para que el rostro que se refleja en él 
sea otro 
y otros sus pensamientos: 
la visión divide el orden 
disponiendo las partes 
allí donde conviene 

con los años algunos juzgarán 
la conducta de los negociadores 
con la misma severidad 
de quien alimenta el resplandor
de la memoria
buscando la compañía de los ausentes

pero del mismo modo
que los grifos hacían sus nidos
cerca de tesoros ocultos
el tiempo corrige convicciones
y cualquier acuerdo se comprende
si el dolor nos abruma
o lo que se intentaba
era caer de pie


Servidumbre del enunciado




hablas y no te oyes
o te oyes como en medio de un tumulto
respondes sin saber bien a qué respondes
y las palabras resuenan
igual que si las dijese otro

el que conversa contigo asiente
la frase que has pronunciado
tiene al parecer sentido
y sin embargo
–crees–
éste es el mismo
que puede tener un comentario al pasar:
la relativa coherencia
de la observación casual
irreflexiva
absurda

es tanto lo que te dicen
que por defecto cuanto dices
semeja el indistinto resultado
de la duda o la certeza
una forma de vacío
para no decepcionar a quien
como nosotros
no sabe de qué habla



Peregrino




te he arrancado palabras
que jamás comprenderé
soles que nunca arderán
en las mañanas
que han de flotar
sobre nosotros

el lugar será breve
y erróneo
y a la hora de pronunciar
tu nombre dirás
cada sílaba es un péndulo
un desertor
invisible



Ante una vasija griega




contra el fondo amarillo
ningún rostro destaca
tal vez un peinado
cierto tocado
pero la misma vacua mirada
en todos

el análisis caprichoso de las posturas
la invención de las expresiones
enfrentan a aquellos
que permanecen inmóviles
ocupados en sus cosas
les hacen hablar incluso
exponer ideas
despojar los mitos
de cualquier significado
al margen de la pasión o la necesidad
ni un efecto casual
ni una relación fortuita

la vasija no obstante
se comporta de acuerdo con lo que es:
una antorcha se apaga
en el líquido que contiene
como yo me apago
en tu cuerpo

De: "Historia del visitante",  Ediciones en Danza 2019



Lo que sigue a la palabra




qué buscabas en el puerto sagrado
qué reflejo de pavesa
que te devolviera a un destino
idéntico a ti mismo

la luz
describía la razón final
del símbolo
el silencio aquello
que el pensamiento evocaba
sin llegar a comprender

qué buscabas
vuelve a preguntarte
en aquel puerto

luz y silencio van de la mano



Cosecha


a Liliana

recojo castañas del suelo
junto a la fuente
y advierto sorprendido
que las hojas que me rodean
son de roble
levanto entonces la vista hacia ella
pero está de espaldas
como observando un sendero
que baja de esta loma
hacia lo alto de otra
que nunca alcanzaré
y en la que ella también
recogerá castañas junto a una fuente
mientras mira las hojas que la rodean
y toma una
y me la ofrece



Las formas de la fe




el actor ha olvidado su parlamento
las palabras que ha de decir
para proseguir con la obra
sin improvisar

la actriz recuerda de pronto
algunas frases oídas en la infancia
y las pronuncia
dando lugar a una escena
que no figuraba en el guion

ante esto el público se pregunta
sobre el posible —e inesperado— desenlace
sobre la realidad de la existencia
sobre los mecanismos de dicha realidad
sobre el contenido de la experiencia
y la posibilidad de que ayude —o no—
a comprenderla
sobre la lógica —en definitiva—
de la misma obra

el actor retoma entonces el diálogo
en el punto en que lo había dejado
la actriz desecha las palabras aprendidas
en la infancia
el público respira tranquilo
y relegando la imprevisible escena
deja de buscar sentido a un argumento
que se ha revelado intercambiable


De: "Esbozos y representaciones", Ediciones en Danza 2022


 

(Fuente: El poeta ocasional) 

Alfredo Saldaña (Toledo, España, 1962)

 

 

 

3 poemas de SANAR LA HERIDA 

 


 

 

 

ESOS SERES EXTRAÑOS

 

 

Llegan las palabras a nuestro encuentro y nos dicen

que la vida ya ha cerrado sus puertas al comercio entre los hombres,

que la gloria y el infierno ya han pasado,

que ya no tenemos tiempo que matar,

que apenas quedan razones para justificar lo que hemos sido.

 

Llegan las palabras sin que hayamos reclamado su presencia

a nuestro lado y nos recuerdan todos esos aleteos

que habíamos olvidado y que, debido a su ignorancia,

nos hicieron dichosa la existencia.

 

Llegan las palabras como regresan las olas a la playa

en invierno y se alejan inmediatamente después

llevándose con ellas el vuelo de los pájaros

y la memoria de unos días de sol enterrados en la arena.

 

Llegan las palabras, rasgan con su violencia azul

la armoniosa cadencia de un mundo innominado

y virgen todavía, el perfil remoto de la lluvia

y la garganta delicada y perfecta de los homicidas del silencio.

 

Llegan las palabras, esos seres extraños que nos sitúan

en un espacio y un tiempo sin medidas, atraviesan el óxido

de nuestros corazones y de un zarpazo nos arrebatan cuanto fuimos,

todo, las posesiones que tuvimos, aquellas causas que perdimos

y dieron al fin sentido al sueño de nuestras vidas.

 

Llegan las palabras al atardecer y,

sin hacer ruido, cuidan el regreso del silencio.





ABANDONO

 

 

Pasas de largo como pasan los años

y al final ves cómo la vida,

ese familiar lejano y apenas conocido

que te hizo diestro en el manejo del idioma

y el comercio con los hombres,

que te enseñó con singular perfección

el poder de la evasiva y el control severo

de las pasiones y los instintos,

que supo reconciliarte

con el orgullo y la miseria

de tu propia naturaleza de ángel caído

y acallar con su silencio las voces y los gestos,

la vida, digo, llega hoy a tu lado

para enseñarte con la serenidad

que el paso del tiempo proporciona

su lección más entrañable,

algo que en realidad ya sabes

pero tiendes a olvidar:

vivir es enloquecer de abundancia y belleza

en un instante y luego, sin desearlo aunque

sin temerlo también, pasar, dejarlo todo, irse.






LAMENTO POR LOS VENCIDOS

 

 

Dejarlo todo, pasar de largo, irse sin más para después

ser un ir indefinido que vaga sin desplazarse a ninguna parte,

sin rumbo fijo, a la deriva, la sombra de lo que fuimos

en el encuentro con la nada, acumulación de ruina sobre ruina.

 

Si ante los demás las palabras dicen lo que somos

o el sueño que nos delata distintos y mejores,

si en actuaciones ante un público horrorizado

por la barbarie las palabras nos regalan una existencia

real o imaginada y nos convierten después

en seres sin rostro cuya voz es como un hilo

diluyéndose en el polvo, si como el agrimensor

nos servimos de las palabras para conocer la medida

de lo que nombran y luego arrebatársela de un zarpazo,

así el poema, sabiéndose emplazado con el despertar

de un alumbramiento y una despedida,

dice entre sus líneas el origen y el final de lo que somos

o la fortaleza vana que nos presenta vencidos por la vida.

 

La belleza: tener el mundo entre las manos y en ese instante

abandonarlo todo, irse sin hacer ruido hacia el silencio.


 

 

Alfredo Saldaña. Sanar la herida. Huerga & Fierro Ed. 2025

 

(Fuente: Voces del extremo) 

Jorge Medina Vidal (Uruguay, 1925-2008)

 

 

 

"Situación anómala"

 

 


 
 
 
 
Amar es vivir despreocupado. Punto.

Es una posibilidad que debió ser jueves o explosión
o sonido de una guitarra que el luthier
nunca se atrevió a construir. Punto.

Situación anómala que todos confunden con Felicidad
y se enorgullecen al descubrirla entre sus amistades.

Puede ser un gato que en las estrecheces de los
hogares modernos repasa las masacres
de sus abuelas ENTRE LOS HELECHOS GIGANTES
Y LOS DINOSAURIOS.

Siempre está perdido en el sueño próximo
al delta pantanoso.

Basta que toque un rayo de luz en su plumaje
para que surja Amor,
como una novia etíope de su blanca litera.

Los raquíticos no saben del amor.
Entonces sí, corresponde: Punto.
 
 

Jorge Medina Vidal, incluido en Las ínsulas extrañas. Antología de poesía en lengua española (1950-2000) (Galaxia Gutenberg Círculo de lectores, Barcelona, 2002, selec. de Eduardo Milán, Andrés Sánchez Robayna, Blanca Varela y José Ángel Valente).

 

(Fuente: Asamblea de palabras) 

Ángela Marinescu (Rumania, 1941 - 2023)

 

 

UN POEMA DE  ME COMO LOS VERSOS 

 

 






No podemos juzgar la realidad con sentido común



cuando quemas una flor roja entre las piernas se acerca la muerte

te ahogas y vomitas

el miedo a la poesía de la vejez

sobre jardines degradados,

un réptil que te deja sin aliento,

lo sorprendo que me agota con un descaro de una feminidad

[masculina

su vejez es como un trapo que usas tras

un acto homosexual

un trapo contorsionista como la ropa

un trapo que tiras sobre el ano

debilitado por la sangre de las lesbianas

las rubias inmóviles de ojos azules

se besan con las morenas deslumbrantes

justo sobre sus pubis afeitados con la cuchilla

de la maquinilla de afeitar de los hombres

no penséis que si beso las manos de alex

o las manos largas y delgadas

de mi amiga por un instante

solo siento placer

el rincón geométrico de la casa de Antonioni

la cama demasiado grande que atrae como un imán

del silencio sexual

donde se practica el gesto violento de la autodestrucción

sobre una superficie cada vez más grande

el gesto de arrancar la mano que excita el cerebro

y luego escribe

una soledad humilde

y definitiva

en la oscuridad de la noche.




Ángela Marinescu

Me como los versos


Selección, prólogo y traducción de Corina Oproae


Godall Ediciones

 

                 (Fuente: Papeles de Pablo Müller)