"Y mientras las cosas se caían a pedazos
nadie prestaba mucha atención."
Talking Heads.
Y aquel día
inexcusable:
la ruta decía "nácar o casa",
la fecha 1655,
-lo pálido confuso
que no lo es -
y era irrefragable
la inevitabilidad
del guante asesino y el puñal.
No dudas:
un dios plañe
y retoza,
desleído su nombre,
versión pretenciosa
y etílica,
rugiente no sepulcral.
Predicho:
Memorial de Moisés,
cordillera ecuatoriana,
cabeza aluminia del Orbe, 1741.
Y el molusco grazna,
fértil,
amo errante,
con más manteca
que honor en su ribera.
- Inédito -
No hay comentarios:
Publicar un comentario