Dejo que el pozo cave,
que el agua crezca.
Entro.
Dispongo de un tiempo
propio,
limitado.
Caigo de bruces
y observo,
en la pared descascarada,
mis uñas rotas,
mis dedos ensangrentados.
Grabo las huellas en mi memoria.
Detengo
el grito
que pide incendiarlo todo.
La cura vendrá,
o no,
en este cuerpo,
entre estas llagas.
A.B.
( de «De como abrir el cuarto», inédito)
No hay comentarios:
Publicar un comentario