viernes, 30 de enero de 2026

Yolanda Westphalen (Cajamarca, Perú, 1925 - 2011)

 

 

 

 

 

la botella

 

el silencio
se llega como el humo
intempestivamente
y se posesiona del cuarto
toda forma ha huido
a recluirse
en sí misma
solo una botella de ron
se otorga
se exhibe
casi lujuriosamente
en la ávida curiosidad del tiempo
la botella
permanece
oscura y fresca
vacía
lamentablemente sucia
ella es el último regazo
de una boca ávida
que se sintió poseída
transportada
por la salvaje alegría
de pernoctar en la tiniebla luminosa
de la inconciencia
hecha ilusión y fantasía
hecha dolor y desencanto
la botella
está ahí
indolente
pensativa
gozosa en su soledad
en su desidia
en esa violencia sin límites
de ese olor
rancio
que va conformando
una sensación depresiva
y alucinante
de ese reino de tiniebla próxima
de ese pozo
indeciso
y hondo
que la botella guarda
entre el cuello alargado y redondo
y el cuerpo esferoidal
de vidrio
grueso
verde
y
barato
pero
que esconde
entre su perfil amargo
la exacta maldición
de sentirse vivir
mientras no se existe
 
 
(Fuente: Lab De Poesía) 
 

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