Estoy tan lejos de la persona que más amo,
pero acá estoy, con un pedazo de él apretado contra el pecho.
Pasarle una esponja tibia a un chico con fiebre. Sobreviví al
desbande, pero ya dejé de sentirme hermoso. Gran parte
del amor es sacrificio. Seguro que Abraham se demoraba
a propósito, si no por qué subir tan alto sólo para hundirle
un cuchillo a su hijo en la garganta. Gran parte del amor
es elegir. & quién soy yo para elegir otra cosa que no sea a Dios.
Me imagino al chico lloroso, corriendo a los brazos de Sarah:
“Mamá, cuando sea grande quiero ser una curva que brilla
al sol”. Dios me dejó viuda. Que se lleve a mis hijes
si quiere. ¿Qué podía hacer yo más que ser la buena esposa
por el bien de todo lo que hay de incierto? Respondeme.
¿Cuánto de vos, querido, todavía me queda por conocer?
Traducción de Ezequiel Zaidenwerg Dib
No hay comentarios:
Publicar un comentario