UN POEMA DE VIDA ÁVIDA
PICÓ EL CABALLO AL JOVEN VOLADOR
Qué hermoso caballo de jinete gito.
Espuma de hélice boca mina su sangre
―navegación nube, nieve sin cima, desierto
verde sobre flores amarillas, hombres pétalos,
vigas contorneándose ante sus ojos sin órbita,
perforación música de endurecidos tímpanos.
¿Tal vibradora abandonante calma inquieta
su extático sueño circular; diluvio
de estrellas azules, palomas de papel,
rubios rizados cabellos salvajes tirando de cometas?
¿Acaso el aire sea ola tul semoviente?
Roto el tiempo en insolación sublime
senil gritó la sombra luz sin bridas:
¡Fuera tan vil ciudad farmacia de guardia!
Automóviles, grúas, aplastaron su hípica.
Héroe sin heroína, timón sin timonel,
aferrado a rejas no de espigas, contempla
devorada su cuadra por un mundo asnal.
au´q manso jinete en desbocado potro.
...Yegua vida, ¿será tu siempre danza burda ráfaga de coces?
Ángel Guinda
“Vida Ávida”
Olifante
(Fuente: Papeles de Pablo Müller)

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