viernes, 23 de enero de 2026

William Shakespeare (Stratford-upon-Avon, Inglaterra, 1564-1616)

 

 

 

 

 

Soneto XXIX 

Cuando caigo en desgracia y a la vista de todos,
lamento en soledad mi estado de indigente
y clamo con inútil gemido al cielo sordo,
y me veo a mí mismo y maldigo mi suerte;

y deseo ser alguien más rico en esperanzas 
y, como él, destacar, con amigos a puños;
de éste, codicio el arte y de aquél, lo que abarca,
y nada me contenta, ni lo que más disfruto.

Y aun cuando en pensamiento me odie, pienso ahora,
dichoso, en ti y mi ánimo —como desde la tierra
sombría, al despuntar el alba, aquella alondra
emprende el vuelo— canta sus himnos a la puerta

del cielo. Pues tu amor tanta riqueza ofrece
que me niego a cambiar de rango con los reyes. 
 
 
 (traducción de Hernán Bravo Varela)

 

(Fuente: Ezequiel Zaidenwerg Dib) 

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