martes, 20 de enero de 2026

Germán Carrasco (Santiago de Chile, 1971)

 

 

«Biblioteca pública»

 

 

 

 

Cada vez que empezaba a leer poesía
mi cuerpo comenzaba a agigantarse
y mi oído percibía las voces ajenas
como si fueran de marcianos, duendes
o el producto de una cinta acelerada.

Entonces sentía una culpa de ancla
y pensaba que para leer poesía
había que irse lejos o encerrarse.

Por eso me cortaba las venas
con una navaja que porto. Entonces
(1) me desinflaba como un globo
o (2) inundaba la biblioteca de sangre.

 

(Fuente: El Hombre aproximativo) 

No hay comentarios:

Publicar un comentario