LA DIFERENCIA
Bajo los párpados que duermen habitar,
en la molicie acuosa de potencial lagrimón.
Fanfarria de encanto y lentejuelas,
pequeños duendes de arabesco de los deseos,
pardos, amarillos, grises, purpúreos.
Suelo verlos escapar por el rabillo del ojo
diabólicos o adiestrados, serviciales y amables,
toscos o desesperados, duchos o desconcertados.
Material de la noria onírica,
inquietud ociosa de las horas oscuras,
dualidad del oficio de transformación,
ser serenidad en una granja en Escocia,
o escapar de la guerra civil española,
o los caseríos de Macondo merodear.
Tú, yo, nosotros, los innumerables otros,
ustedes, todos
los que fuimos pájaros
los que fuimos hierba
los que fuimos rama y fruto
y fuimos agua y pez y constelación.
¿Entre vivir y soñar cuál es la diferencia?
Sin prisa sin pausa
Chivilcoy, Buenos Aires, Argentina
No hay comentarios:
Publicar un comentario