Museum voor Fijne Kunsten, Brussel
trad. Jan de Jager
/
En lo que a sufrimiento hace nunca se equivocaban
Los viejos maestros de la pintura: acabadamente entendían
Mientras alguno come, otros abren la ventana o se pasean aburridos;
Cómo, cuando los mayores esperan reverente, apasionadamente
El nacimiento milagroso, siempre habrá, deberá haber
Niños que no tengan mayor interés en ese evento y prefieran
Patinar en la laguna congelada, cerca del bosque:
Nunca han olvidado
Que el más terrible martirio deberá llevarse a término
De pronto en algún rincón, algún lugar medio rasca
Donde los perros menean su vida perra y el caballo del torturador
Refriega contra un árbol la grupa inocente.
Verbigracia el Ícaro de Breughel: cómo todo se aparta
Mansamente de ese desastre, el labriego puede
Haber oído el splash, el alarido desplumado,
Pero ese no era para él un fracaso relevante; el sol pronto iba a
Dejar de iluminar esas piernas pálidas que desaparecían en el agua
Verde; la nave, costosa y delicada, que no puede no haber visto
Algo pasmoso, un pibe que caía, cayó súbito del cielo,
Tenía otros compromisos y siguió navegando a su aire.
(Fuente: Alicia Silva Rey)
No hay comentarios:
Publicar un comentario