jueves, 15 de agosto de 2024

POEMAS DEL SÁNSCRITO

 

 

 Poesía eterna, es cierto. Pero, ¿qué sucede si no la publi-

camos de tanto en tanto? Nada se recuerda solo a sí mis-

mo. La memoria está dirigida a un otro (Otro). A veces

ese otro es uno mismo, cuando nos sumergimos en un tro-

zo arrancado 'intacto' al pasado. Pero los poemas nos nece-

sitan, al menos tanto como nosotros a ellos.

  Ya he hecho otras publicaciones de poemas del sánscrito.

pero es una poesía tan bella, tan plena de sentimientos hon-

dos, de emociones intensas, que vuelven a emerger, como

islas del mar del olvido, llenas de frutos y sombras, deseos

y cuerpos.



 Por la mañana sus amigas

 le exigen detalles

 de la noche.

 Ella da vuelta su rostro -

 un capullo cerrado no da perfume.

 Pero mientras le ornamentan

 los pechos con rayas

 de musgo y azafrán,

 temblores involuntarios

 revelan las invisibles huellas de las uñas.


MURARI




 Alguna indeterminada

 cosa de no placer,

 no dolor,

 que trasciende la descripción,

 las mentes respetables la han declarado

 "Parecidas a soltarse"


  Pero esta

  muchacha temblorosa,

  con el pelo

  sobre sus brazos y piernas excitante,

  un brillo en sus ojos

  como si hubiese bebido licor-


  la pollera cuando se desliza

  de su figura

  a mi mente eso

  es soltarse


  Del SHRINGARATILAKA




  Amigas, ¡qué suerte tienen de que pueden hablar

  acerca de lo que hicieron como amantes:

  las bromas, las risas, las palabras,

  el éxtasis!

  Después que mi querido puso su mano sobre el nudo

  de mi pollera,

  juro que no recuerdo nada.


  VIJJIKA (VIDYA), circa 659.




  Los ciclos del día y la noche

  marcan nuestro declive

  pero atrapados en nuestras vidas

  no los vemos deslizarse.

  El dolor, la muerte, la vejez

  no nos preocupan;

  bebemos mentiras hasta chapotear en la ebriedad

  y el loco mundo da vueltas a través de la nada.


  BHARTRIHARI (¿s. VII?)




  Brillantes cadenas de amaranto alrededor de sus caderas,

  brotes frescos de mango en sus orejas,

  el rojo asoka sobre sus pechos

  y el mâdhavi en sus cabellos,

  sus cuerpos todos teñidos con colorete

  con polen amarillo de la bakula:

  tal es la costumbre de nuestras muchachas; que su llegada

  le traiga dicha a lujuriosos muchachos.


  SÂVARNI




  Los árboles de mangos están cubiertos con el humo negro

                                      de las abejas;

  las ramas brotadas de las asokas arden en llamas

  mientras que los kimsukas oscuros capullos se convierten

                                       en brasas de carbón.

  ¡Ay! ¿cómo puedo darle descanso a mis ojos

  cuando las obras del Amor están por todas partes?


  VÂKKÛTA



  La desdeñosa

  señora de la casa grande

  desperdiga paja -

  una cama para el viajero-

  al alba la recoge

  en sus brazos

  llorando


  ANÓNIMO (Del Sattasai del Rey Hala)




  Nubes negras a la medianoche;

  Ruedan profundos truenos.

  La noche ha perdido la luna:

  Una vaca mugiendo por su becerro perdido.


  SÛDRAKA


Versiones  del inglés al castellano: Robert R. Rivas.



 FUENTES


John Brough. Poems from the Sanskrit. Penguin Books, 1968.

Andrew Schelling. Dropping the Bow. Poems from Ancient

      India. Broken Moon Press, 1991.

Tony Barnstone. Literatures of Asia. Prentice Hall, 2003.

Daniel H. H. Ingalls. Sanskrit Poetry from Vidyakara's

       Treasury. Harvard Univ. Press,  2000. 


(Fuente: Idiomas Olvidados)

 

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