lunes, 12 de agosto de 2024

William Siguas (EEUU)

 

Sus lados son tres, no es bipolar
No es animal (a veces)
Natural de su barro mojado
Moldeado con todo su ángulo extra
Es el hombre de tono y gozo como lo son humanos.

Sin embargo, conserva el consuelo de lo vivido y regresa con frecuencia a la imagen del Edén perdido que ha quedado fotografiado en sus poemas. Por ello al aceptar a la poesía, acepta su destino lleno de libros y de soledades.

La sábana tiene hielo.
Quinientos libros entre poesía y novelas
Seis jeans azules y dos negros para el luto
Dos frazadas de la abuela
Y la cama de cedro descompuesta.

En un ejercicio de autognosis, se pregunta el porqué de esa imposibilidad de poder tener al amado a la diestra, el porqué del carácter lúdico de la providencia que nos entrega al ser perfecto en la puerta de nuestra casa, literalmente, para que al final ese amor que presentíamos nuestro, lo encontremos frente a la puerta de alguien más.

Juraste llegar hoy, repasé el boceto de tu rostro
Pinté las paredes de azul
Y ordené postales por fecha, por ciudades.
Tu fría sombra no respira.
Hierve el agua tarareando la llegada.

Entonces cuando reviso mentalmente la vida de varios poetas como Dante, Novalis y Keats en todas ellas encuentro esa especie de destino manifiesto en el cual es ineludible el hecho de permanecer toda una existencia en el dolor de no tener a una persona de la cual realmente nos pertenezca su amor. Sólo sobrevivimos con quimeras, con la fantasía del amor perenne que dura dos meses y medio, con la seguridad de tener nuestro complemento el siempre de un instante. Porque aunque al sujeto de nuestro amor lo eternicemos en un poema, este concluye siendo solamente un momento.

Queda el semen del alcohol
Que se metió en nuestra recámara
Mientras te agitabas lentamente.
Queda un café para seguir despierto
Mirando la fotografía sin tu rostro.

Me he permitido hablar tan ávidamente del amor, pues quizá en el poeta William Siguas ha fundado su poética, en el recorrido entre amores perdidos, amores fallidos:

Y siempre te he visto
Como Venus emergiendo.
Te he tocado
También he resbalado.

Amores carcomidos por la ira y la culpa:

Terminé en la cama insultándote
Mientras dormías.

Amores divinizados, amores de fantasía, amores carnales, amores humanos, amores fraternales:

Yo te conocí cuando tenías los cabellos negros
Y largas como un río que asciende.
Y toca tus muslos.

Amores aterrorizados, amores que se niegan a ser:

Cuéntame hoy
Que te Vas conmigo
Callada e insatisfecha.

y únicamente en uno de ellos encuentra su propia transparencia y esencia.

Lo haremos en silencio
Mientras mi pecho
Recupera tu rostro.
Sin sentir a nadie en el mundo.
Lo haremos en silencio
Porque así está escrito.
Y la noche empieza
Con un nuevo capítulo.

 

(Fuente: elcentenarioylaliteratura.wordpress.com)

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario