
DOS POEMAS
me enfrenta
me mira desde sus ojos sin párpados
y me exige testimonio sobre el hambre
la persecución
el crimen.
Me conmina.
Me sentencia.
Y antes de esfumarse otra vez
deja en mis manos un afilado puñal de punta perfecta.
*****
Cuando amaso me siento diferente.
Olvidada de rencores.
Hago una rueda con la harina y en el centro pongo agua y sal.
Hundo la masa pegajosa, la estiro con el palo blanco
le doy la forma
Y me creo Dios.
El olor a pan sale del horno
inunda el campo, la casa, el ropero, mi corpiño.
Todo es pan ese día.
Y cuando saco agua del pozo
Un rostro joven me sonríe desde el fondo.
(Fuente: Meta Poesía)
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