Veintiún poemas de amor, VII
¿Qué clase de animal transformaría en palabras su vida? ¿De qué tipo de expiación se trata? Y sin embargo, al escribir palabras como éstas, también estoy viviendo. ¿Acaso se parece a los aullidos con que se comunica el carcayú, esa cantata modulada de lo salvaje? O, cuando estamos lejos y trato de recrearte con palabras, ¿sólo te estoy usando, como a un río o a una guerra? ¿Con qué frecuencia usé los ríos, con qué frecuencia usé las guerras, para escaparme de escribir acerca de lo peor de todo: no los crímenes de otros, ni nuestra propia muerte, sino de no poder desear la libertad con pasión suficiente de manera que el olmo carcomido, el río contaminado, la masacre, apenas simbolicen cómo hemos profanado nuestro ser?
Traducción de Ezequiel Zaidenwerg
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