DESTINOS
Teníamos un acuerdo
Los aplausos caían desvanecidos desde las graderías
Ahora sólo cabía un pequeño puente en el campo visual
cruzado por jinetes sobre caballos lujosamente
enjaezados con mucho cuero negro y metal de plata
y abundantes estandartes
y un sonido crepitante de los cascos y chispas disparadas
Todo un idioma que ignorábamos el de los estandartes
al flamear producen un sonido único: KE-RIG-MA
No era, lamentablemente, la temporada de las apropiaciones
Alguien pescaba en el pequeñísimo rincón que quedaba
del puente
La gente que mira: ropa hecha con tulipanes y trapos
Rostros, algunos tenues, otros deshechos con lágrimas
El tipo está solo en el cuarto
En el cuarto sólo había una angosta cama
Las paredes estaban desnudas
Sobre la cama estaban dispuestos los sables
La belleza también desnuda de los sables
recordaba la de los tigres en celo
Una pelotita liviana (como de ping pong)
bajó rebotando por la escalera
¿una señal de advertencia?
El agua ardía en el fuego
La conciencia se desbarataba en cien ramales
algunos de ida, otros imposible saber adónde se dirigían
En una sola tirada, las cartas quedan echadas
Se busca "una existencia que escape al destino"
Si hay dos cartas con representaciones de dientes
es mejor salir rajando a buscar embarcación
Cualquier cosa que flote será suficiente
A la hora de escapar, la nobleza es un inconveniente
Pájaros que alzan vuelo sin un sonido
Consternación: el barquero no tiene manos
Y su mirada
su mirada...
lo dice todo...
pero en vano.
(Fuente: Idiomas olvidados)
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