Algunas veces marchan sin retorno
no sólo golondrinas, también pasos
que vamos dando sin saber acaso
si serán camino o sólo entorno
ya montaña, mar o acantilado,
mientras late el corazón sin más hado
que la vida pautando tal concierto,
como si fuera verdad lo descrito
y su contrario: funesta la muerte
y dichoso el lamento del proscrito.
Sin embargo, a la luz de este mundo
únicamente puede el vagabundo
librarse del destino con su suerte.
***
-PBM- (De 24 sonetos in/útiles)
(Fuente: Facebook)
No hay comentarios:
Publicar un comentario