Oh, oh, oh, oh,
los alquimistas están llegando,
están llegando los alquimistas.
Son discretos y silenciosos,
viven alejados de los hombres,
eligen con cariño la hora y el tiempo
de su precioso trabajo.
Son pacientes, aplicados y perseverantes,
obran según las reglas herméticas
de la trituración, la fijación,
la destilación y la coagulación.
Traen con ellos crisoles,
vasos de vidrio, potes de loza,
todos de buen ánimo e iluminados,
evitan cualquier relación con personas
de temperamento sórdido,
de temperamento sórdido.
Eh, eh, eh, eh,
los alquimistas están llegando,
están llegando los alquimistas.
Traducción de Ezequiel Zaidenwerg
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