jueves, 5 de noviembre de 2020

Hugo Padeletti (Santa Fe, Argentina, 1928 - 2018)

 

 

UNO ESCRIBE POEMAS

 
 
porque está vivo. No se puede
enfriar el Ecuador o derretir
la Antártida; se puede
 
templar la voz. Las evasivas
palabras
se avienen al pautado molinete
 
del tiempo. Sin ponerse
fuera de sí –corpóreas,
consteladas–
 
son éxtasis. Leudante
es el sesgo innombrable
que se refracta: lo no dicho
 
produce clima, al pensamiento
le brotan yemas, un acento
de lenta languidez
 
de pronto es instrumento
de rebato. ¡Oh falacia
de ser ajeno, exiguo, vieja muda
 
que asfixia: la evidencia
despierta te descarta! ¿No es el arte
del plantío en la lluvia, su primicia
 
de verde dicha? Fugitivos
brillantes en las ramas, alegría
casi sin yo, toda sumida
 
en el objeto. Instante,
revelación. ¿De qué?
¿Para qué? No hay sujeto
 
que lo predique. Meta
del anzuelo en el agua
es presentarlo: a veces,
 
eso pica.
 
 
 
(Fuente: Meta poesía)

No hay comentarios:

Publicar un comentario