La caña de azúcar de ahora
Ahora en las fincas, se entrevé poco de la arquitectura clara del objeto caña: su diseño, preciso hasta lo cortante, entre la paja informal que la enliana; su columna, matemática pero nerviosa, en secciones construidamente, modulada, apuntalando toda la losa de follaje inmensa con una ligereza de columnas para nada; su barniz metalizado; su escultura, columna de Weissmann o Vieira (Mary); en resumen, la elegancia fina y moderna de su objeto, aunque objeto en serie. (La caña se esconde, en la caña de ahora, que da más paja y evita despajarla; y ahora se esparce menos, en las fincas, plantas de caña que plantas de paja). * Ahora en las fincas, se entrevé poco del cuerpo de la caña: es demasiada la paja; el follaje de las polleras con las que se cubre y donde encubre porque se resguarda. Se resguarda, multiplicando las polleras, la pierna bruñida o el talle esbelto, o se resguarda, ella, en la paja pollera, para no ver lo que se va por ahí cerca.
Traducción de Ezequiel Zaidenwerg
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